6/9/2026
MEMORIAS DE ALCALÁ (VIII)


«Memorias de Alcalá» es el título global de una serie de artículos que recogen las vivencias y reflexiones de personas que promovieron tanto la Asociación Española de Antiguos Alumnos del INAP como la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España.
En esta octava entrega, recuperamos la voz de Arsenio Lope Huerta, quien fuera alcalde de Alcalá de Henares desde 1983 hasta 1987. El Ayuntamiento de Alcalá apoyó desde el primer momento las actividades de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España. Buena prueba de ello son la palabras de bienvenida del alcalde Lope Huerta a los participantes en el I Congreso Internacional de la Federación, celebrado en noviembre de 1984, así como el discurso que pronunció en el acto de clausura del mismo congreso.
BIENVENIDOS A ALCALÁ
Por Arsenio Lope Huerta
Debía hacer bastante frío aquel mes de enero del año de 1486. O al menos así debió parecer a aquel extraño personaje que desde días antes y acompañado de su hermano Bartolomé espera impaciente en Alcalá ser recibido por los Reyes, aquellos a quienes luego llamarían Católicos, y que por aquel entonces eran simplemente Isabel y Fernando.
Nuestro personaje, Cristóbal Colón, llevaba ya varios días rondando por el salón de audiencias del imponente Palacio Arzobispal de Alcalá donde residía, con mucha frecuencia, la Corte, en espera de que la recomendación de su buen amigo Fray Antonio de Marchena, el astrólogo, cerca del confesor de la Reina, el todopoderoso Hernando de Talavera, Obispo de Ávila, diera sus resultados apetecidos.
Larga fue sin duda la espera pero al fin dio sus frutos, y así el día 20 de aquel mes y de aquel año tuvo lugar la entrevista. Fue pues en Alcalá donde, en cierta forma, empezó a gestarse la mayor hazaña del hombre: el descubrimiento del Nuevo Mundo. Ese fascinante continente de donde venís ahora a esta Alcalá que fue alba de América y que os recibe hoy otra vez, como lo hará siempre, con los brazos abiertos y extendidos.
Mucho ha cambiado nuestra Ciudad desde la última vez que estuvisteis entre nosotros, en otras páginas intentamos explicar esos cambios y ese afán nuestro de cada día porque Alcalá recupere y mantenga su pulso vital e histórico, pero hay algo en lo que Alcalá permanece siempre fiel a sí misma: su hidalguía de bien para recibir a quienes vienen a pasar unos días con nosotros.
Con esa filosofía y ese afán os damos pues la bienvenida a esta vuestra casa.

LARGA VENTURA A LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL
Por Arsenio Lope Huerta
Queridos amigos todos, la Presidenta de la Federación, Rossana Escobar Martínez, me ha hecho entrega de un pergamino con el siguiente texto:
«Por cuanto la ciudad de Alcalá de Henares ha acogido a funcionarios iberoamericanos durante su estancia en esta Ciudad con el cariño que concede a sus propios hijos y con motivo de la celebración del I Congreso de la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del Instituto Nacional de Administración Pública de España, queremos rendir este HOMENAJE de agradecimiento en la persona de su Alcalde y Corporación Municipal.»
«Compañeros alcalaínos» acaba de llamaros vuestra Presidenta, y es curioso cómo a veces coinciden las personas por una extraña telepatía cuando están llevadas de la misma intención y del mismo entusiasmo.
Iba a empezar mi breve alocución llamándoos alcalaínos y alcalaínas y me alegra sobremanera haber sido precedido en este propósito, en esta intención, por vuestra Presidenta. Y os iba a llamar alcalaínos y alcalaínas porque me parecía que es el título más entrañable, que es la distinción más noble que el Alcalde de Alcalá, en representación de toda su Ciudad pueda hacer. Porque entiendo también, porque entendemos también, que vuestra presencia entre nosotros es la entrañable presencia de los hijos de siempre de Alcalá, y porque asimismo entendemos que la nobleza de vuestra misión, de vuestra embajada, es uno de los signos más distintivos de la misma.
En ese hermoso e ilustrativo folleto, que antes del importante y fructífero Congreso que habéis celebrado, repartió el Instituto Nacional de Administración Pública, en unas breves líneas contaba cuál era la participación de Alcalá en eso que yo definía como la hazaña más hermosa de la civilización, el descubrimiento del Nuevo Mundo, el descubrimiento del mundo del que sois ilustres hijos. Y explicaba allí como un día, sin duda tan frío como el de hoy, hace ya muchos años, en 1486, Cristóbal Colón deambulaba también con su vieja ropilla por las calles de Alcalá esperando ansioso ser recibido por la Reina Isabel para explicarle aquello que todos creyeron utopía, y que luego fue la hermosa realidad que hoy constituyen vuestros países.
Pero no fue eso sólo, con ser mucho y con ser importante, la aportación de la historia alcalaína al descubrimiento del nuevo mundo. Importantes y singulares alcalaínos participaron en ella desde Luis Sarmiento y Gamboa, creador y fundador de ciudades en vuestro rico y hermoso continente, hasta un Solís, primer historiador que, con seriedad y con rigor científico, emprende él también escribir la crónica, escribir la historia de uno de los pueblos más hermosos de vuestro Continente, México.
Pero no quiere Alcalá, no queremos los alcalaínos ser solamente fieles al pasado aunque eso sería mucho. Ser solamente, o estar viviendo solamente, en una permanente añoranza del pasado; nos parecería ser una profunda traición a una de las constantes de la historia de Alcalá que ha sido siempre su dinamismo, su progresía y su carácter innovador. Y es así como ahora, aquí y en este año 1984, tenemos el propósito decidido y firme, la Corporación que me honro en presidir, de participar cada vez más, cada vez con más intensidad y hasta donde nos permitan nuestras limitadas fuerzas, nuestras escasas posibilidades, pero también nuestro amplio, ancho y generoso corazón, en reafirmar día a día, en ese ir consolidando cada vez con más fuerza los lazos que unen a vuestros países con España en general y los lazos que unen a vuestros países con Alcalá en particular.
Para nosotros, el ser a través del Instituto Nacional de Administración Pública sede de esa Federación que hoy creáis de antiguos alumnos de Alcalá, nos parece uno de nuestros jalones, uno de nuestros hitos que nos llena de orgullo y que nos da mayor satisfacción. Decía vuestra Presidenta, nuestra querida Rossana, como os despedía con tristeza. Yo pensaba también, cuando la oía, en esa hermosísima metáfora que utiliza el poeta cuando habla, en el Poema del Mío Cid, y cuando cuenta con qué dolor se separan Don Rodrigo y Doña Jimena, “ese dolor con que se separa la uña de la carne”. Pues bien, yo os quiero decir, para mitigaros ese dolor, que vosotros no os separáis de Alcalá, porque Alcalá no se separa de vosotros. Y me venían también a la mente las palabras, los versos, de ese extraordinario poeta, vuestro y nuestro, ese extraordinario Pablo Neruda, tan admirado por todos nosotros, que hablando de su madre dice “como una hogaza de pan la fuimos comiendo pedazo a pedazo y trozo a trozo”. Alcalá también como una madre generosa se entrega a vosotros para que la vayáis comiendo pedazo a pedazo y trozo a trozo, y que en ese sentido, en esa idea, os hagáis, os pedimos de corazón, embajadores nuestros, de Alcalá. Pues Alcalá siempre mantendrá los brazos abiertos para recibiros como hijos bien amados, como alcalaínos y alcalaínas que no se van, no se irán nunca, porque su recuerdo y su presencia siempre permanecerán entre nosotros.
Larga ventura a esa Federación que acabáis de crear y sabéis que en Alcalá contáis siempre con nosotros.
Muchas gracias y hasta siempre.
Sobre el autor:

Arsenio Lope Huerta, abogado, economista, escritor y político español, nacido en Alcalá de Henares, fue concejal del Ayuntamiento de su ciudad natal desde 1979 y alcalde entre 1983 y 1987.
En el año 2012 AEINAPE le nombró miembro honorario para agradecerle su continuado apoyo.
El retrato es obra de la pintora Amparo Vargas, realizado en 2001.

