15/6/2026
VISITAS CULTURALES: LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES


La visita celebrada el pasado día 10 de junio a la Residencia de Estudiantes se ha planteado como continuación de la que tuvimos en mayo a la Institución Libre de Enseñanza, siendo ambas preludio del próximo centenario de la Generación del 27.
Nuestra guía Pilar Martínez Falero explicó detalladamente la historia de la Residencia. Creada en 1910, pretendía ser el germen de la nueva Universidad, concebida como un todo en el que frente al conocimiento teórico se potenciara el pensamiento crítico, el cultivo de las artes, el amor a la naturaleza y el ejercicio del deporte.
En un principio se instaló en un chalé de la calle Fortuny, pero pronto se hizo evidente la necesidad de su ampliación y, entre 1913 y 1915 se construyeron cinco funcionales edificios de estilo neomudéjar, según proyecto del arquitecto Antonio Flórez Urdapilleta, en el lugar denominado los Altos del Hipódromo, poéticamente rebautizado como Colina de los Chopos por Juan Ramón Jiménez.
Por ella pasaron Federico García Lorca, Luis Buñuel, Salvador Dalí, Jorge Guillén, Salvador Bacarisse, Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, Manuel Machado, Severo Ochoa, Manuel de Falla, Unamuno, Ortega y Gasset y otros destacados intelectuales, bien como residentes o como asiduos participantes en las múltiples actividades que organizaba.
La Residencia de Estudiantes no era únicamente el lugar donde convivían cerca de 100 afortunados alumnos, sino además el primer centro cultural de España, promoviendo las relaciones con otras instituciones europeas. Los laboratorios del Pabellón Atlántico, dirigidos por Ramón y Cajal, y donde estudió Severo Ochoa, tenían igual importancia que el salón de actos del Pabellón Central, escenario de conferencias de Einstein, Howard Carter, Keynes y Marie Curie, y de conciertos de Manuel de Falla y Stravinski. También tuvo su propio sello editorial, fundado en 1913 y recuperado en 1990.
Durante el recorrido por sus jardines admiramos las adelfas, plantadas por Juan Ramón Jiménez en el Patio de los Poetas y el Canalillo, recuerdo arqueológico de las conducciones de agua árabes de Madrid; nos sentamos en el banco de piedra que homenajeaba a Jacobo Fitz-James Stuart, duque de Alba, uno de los principales promotores de la institución; vimos el busto del pedagogo Alberto Jiménez Fraud, primer director de la Residencia y nos asomamos a la ventana de una habitación que recreaba la que tuvo García Lorca, con su diván-cama, su mesa con el servicio de té, la pequeña librería, una antigua raqueta de tenis y una copia del cuadro “Naturaleza muerta, la botella de ron”, que Dalí le había regalado.
Al finalizar hicimos un breve recorrido por la exposición “Lorca y el archivo: Memoria en movimiento”. Junto a cartas manuscritas, textos inéditos, fotografías, dibujos y documentos varios, pudimos ver en dos vitrinas los vestidos que llevó Margarita Xirgu en “La casa de Bernarda Alba” y en “Doña Rosita la Soltera, o el lenguaje de las flores”. Todo ello configura una interesante colección procedente de Madrid, Granada y Nueva York, reunida entre 1936 y 1960 por familiares y amigos del poeta.
Por último, una grata comida en el restaurante de la Residencia de Estudiantes ha puesto el broche final al ciclo de visitas culturales 2025-2026 de AEINAPE.
Esperando seguir viéndonos en el mes de septiembre, nos despedimos de vosotros y os deseamos que paséis un muy feliz verano.
(Texto y fotografías: Aeinape)




