25/7/2026
MEMORIAS DE ALCALÁ (I)


“Memorias de Alcalá” es el título global de una serie de artículos que recogerán las vivencias y reflexiones de personas que promovieron tanto la Asociación Española de Antiguos Alumnos del INAP como la Federación Internacional de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España.
Inaugura esta serie Angeles Viladrich, con un artículo que combina análisis y nostalgia en sus justas dosis, y en el que traza un arco temporal desde su llegada como funcionaria al INAP en el año 1975 -año en el que comienza la etapa de España en libertad-, hasta la constitución de FIAAIINAPE, ya en los años ochenta.
LOS ORÍGENES DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ANTIGUOS ALUMNOS IBEROAMERICANOS DEL INSTITUTO NACIONAL DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA DE ESPAÑA (FIAAIINAPE)
Por Ángeles Viladrich García-Donas
Este octubre de 2026 celebraremos el XVIII Seminario Internacional de FIAAIINAPE y los miembros de la Asociación Española esperamos con ilusión este magnífico foro de encuentro con los compañeros representantes de los países hermanos de América.
Con este motivo voy a contaros una pequeña historia sobre mis primeros recuerdos de la Universidad de Alcalá. En el año 1975 aprobé las oposiciones al Cuerpo Técnico de la Administración Civil del Estado y comencé mi curso de formación en el histórico edificio de la Plaza de San Diego. En los descansos entre las clases, cuando bajábamos a tomar café, comer o pasear por el Patio de los Filósofos, coincidía con chicos y chicas de mi edad (¡ay, los veinte años!) del otro lado del Atlántico. Estaban en España becados por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), organismo del Ministerio de Asuntos Exteriores, realizando cursos de uno o dos años sobre Administración Pública. Todos ellos residían en Alcalá de Henares e incluso algunos se alojaban en las habitaciones de la planta segunda.
No existía aún el INAP, sino la ENAP -Escuela Nacional de Administración Pública-, dependiente del Ministerio de la Presidencia, que se había creado en 1968 absorbiendo las funciones del antiguo CFPF, Centro de Formación y Perfeccionamiento de Funcionarios, con el objetivo de convertir la Administración General del Estado en un instrumento moderno y eficaz al servicio de los ciudadanos.
Un momento: No sé si os habéis fijado en la fecha del párrafo anterior. No era un año cualquiera. ¡Era el 68! ¡Nada menos! El año del Mayo francés y el año de la Primavera de Praga. En Europa soplaban vientos de cambio y precisamente ese año constituyó un punto de inflexión que dio nombre a toda una generación, portadora de nuevos valores y posteriormente artífice de profundas transformaciones sociales, culturales y políticas.
Yo había cursado mi licenciatura en Ciencias Económicas en la Universidad Complutense entre 1969 y 1973. Era una época turbulenta: Asambleas prohibidas, carreras desordenadas ante las cargas policiales -a veces con caballos-, representaciones teatrales en “el Johnny” y conciertos de cantautores que a veces terminaban abruptamente. Las canciones, convertidas en instrumentos reivindicativos, eran gritos de libertad y poderosas herramientas de protesta. A veces sus textos o sus títulos tenían que modificarse por culpa de la censura. Nos las sabíamos todas. Las de los de fuera: Georges Brassens, Violeta Parra, Joan Báez, Víctor Jara, Mercedes Sosa… Y las nuestras: Rosa León, Joan Manuel Serrat, Lluis Llach, Raimon, María del Mar Bonet, Labordeta, Cecilia, Víctor Manuel…
Perdonadme. A veces me dejo llevar……
Volviendo a lo nuestro: A pesar de este ambiente, o quizás precisamente por ello, la ENAP de 1975 me pareció una balsa de aceite aunque, por supuesto, bajo la superficie discurrían distintas corrientes ideológicas y algunos compañeros, y posiblemente también profesores, militaban en organizaciones clandestinas.
Los alumnos iberoamericanos tenían sus propios programas y estudiaban en aulas diferentes, pero mantenían con nosotros excelentes relaciones y, al terminar las clases, nos íbamos juntos de vinos por las calles de Alcalá de Henares. Debo decir que en realidad eran ellos nuestros guías, porque como vivían allí conocían al dedillo las mejores tascas, los restaurantes donde mejor –o al menos más barato- se comía y los sitios más divertidos.
Cuando terminó el curso nos despedimos con pena y, tras el periodo de prácticas, nos incorporamos a nuestros destinos. Mis compañeros de promoción se revelaron enseguida excelentes profesionales y pronto algunos ocuparon importantes puestos. Los iberoamericanos también fueron terminando sus cursos de máster o pre-doctorado y, como después hemos sabido, la experiencia y las titulaciones adquiridas en España fueron decisivas en sus carreras y pronto desempeñaron un papel destacado tanto en el sector público como en el privado, ejerciendo una gran influencia en la política de sus respectivos países y contribuyendo a la modernización de sus instituciones.
En los años de la transición se produjeron cambios importantes en la ENAP, que en 1977 pasó a denominarse Instituto Nacional de Administración Pública, con lo que nuestro querido INAP adquirió su denominación definitiva. El Real Decreto que aprobaba su Reglamento le asignó tres fines generales: A) La selección, formación y perfeccionamiento de los funcionarios de los Cuerpos, Escalas o plazas de la Administración Civil del Estado; B) El mantenimiento de relaciones de cooperación con Instituciones similares en el extranjero, en especial con las de los países iberoamericanos y C) La investigación en el ámbito de la Administración Pública. Para desarrollar la segunda de estas funciones se creó el Centro Español de Cooperación Administrativa, dependiente directamente del Presidente del INAP.
Cinco años más tarde otro Real Decreto sustituyó al anterior y en la nueva estructura del INAP el Centro de Cooperación Administrativa pasó a convertirse en una Subdirección General, al frente de la cual estaba nuestro querido Benito Ramos. Con su decidido apoyo, nuestros compañeros iberoamericanos crearon las primeras Asociaciones y el 9 de noviembre de 1984 se constituyó solemnemente, en la antigua Universidad de Alcalá de Henares, la Federación de Asociaciones de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España. En 1986 tuvo lugar su primer Seminario Internacional y, en 2004, se incorporó al equipo Juan Alarcón, que con sus conocimientos y experiencia contribuyó a incrementar la calidad y prestigio de los cursos internacionales, así como a conseguir el apoyo institucional preciso para la celebración de los Congresos y Seminarios de FIAAIINAPE.
Mientras tanto se había producido la descentralización universitaria y, a la vez que nacía el INAP, la nueva Universidad de Alcalá de Henares (UAH) fue fundada y reabierta oficialmente, luchando desde su Rectorado por recuperar la tradición de la creada en 1499 por el Cardenal Cisneros. La reclamación del edificio, una de sus reivindicaciones, motivaría la búsqueda de una nueva sede para el INAP y finalmente se eligió el edificio del antiguo Colegio de Cirugía de San Carlos-Facultad de Medicina. Tras las obras de reforma, las antiguas salas de consulta se transformaron en aulas y la ventilada “Sala de Infecciosos” de la planta superior en una moderna e iluminada Biblioteca. De este modo, en 1991, el INAP pasó a ocupar su actual emplazamiento en la madrileña calle de Atocha.
Pero el INAP nunca se ha desvinculado de Alcalá de Henares y del edificio de la Universidad y aún conserva diversas instalaciones en su cuna institucional. En sus aulas sigue impartiendo cursos presenciales y, desde hace más de cuarenta años, celebra allí el Seminario Internacional de la Federación Internacional de Asociaciones de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España. En estos eventos bianuales, el INAP y la Asociación Española AEINAPE, en calidad de anfitriones, reciben solemnemente en su emblemático Paraninfo a las otras dieciocho Asociaciones que constituyen nuestra Federación de Antiguos Alumnos Iberoamericanos del INAP de España.
Sobre la autora:

Ángeles Viladrich es funcionaria del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Durante su dilatada carrera administrativa ha desempeñado diferentes puestos, entre ellos el de Consejera Técnica de Régimen Económico en el Ministerio de Administraciones Públicas, Coordinadora de la Dirección General de Desarrollo de la Sociedad de la Información en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, Oficial Mayor en el Ministerio de Sanidad y Consumo y Directora de Gestión Económica en la Agencia Regional para la Inmigración y la Cooperación de la Comunidad de Madrid.
Ha ejercido como profesora colaboradora del INAP y actualmente ocupa el puesto de Secretaria General de la Asociación Española de Antiguos Alumnos del INAP (AEINAPE).

