UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA: LAS PRIMARIAS DEL PSOE.

Hace dos meses me refugié en la economía exponiendo 7 ideas que pueden ser útiles a los políticos. Ahora el panorama del PSOE parece estar despejándose algo y puedo volver a la arena de la política y a las llamadas “primarias”.

Hay dos candidatos oficiales a la Secretaría General del PSOE - Pedro Sánchez y Patxi López – y a partir del próximo 26 de marzo tendremos tres si se cumplen los pronósticos de los medios de comunicación - presentación oficial de la candidatura de Susana Díaz.

La primera pregunta es quiénes pueden participar en las llamadas “primarias”: elección del Secretario General de los socialistas. No es una cuestión menor. De momento los Estatutos del PSOE establecen que sólo los afiliados. Parece algo lógico. Es un problema interno del partido elegir a su máximo dirigente. ¿Y si ese partido llega a Gobernar?. ¿No tienen nada que decir los ciudadanos al respecto?. También parece lógico que los ciudadanos digan algo, pero aplicando esta lógica todos los ciudadanos deberíamos participar en la elección de los secretarios generales de todos los partidos. Y eso ya no tiene lógica política. ¿Cómo se resuelve este embrollo?. Las soluciones son variadas, pero me parece una buena solución que los afiliados elijan a su secretario general y que los ciudadanos elijan al Presidente de Gobierno. Así el poder político queda más repartido, y si los afiliados a un grupo político se equivocan eligiendo al líder que no respaldan los ciudadanos tienen que corregir. Con este criterio todos los afiliados a los partidos responden ante la ciudadanía,que tiene la última palabra, y la oferta de candidatos es más variada. No podemos ni debemos convertir el proceso de elección del máximo dirigente de un partido en un sustitutivo del proceso de elecciones generales. Son situaciones y momentos diferentes.

La segunda pregunta es: ¿No pueden los ciudadanos hacer nada ante un proceso de elección interna de un partido?. ¿Deben asistir pasivamente al proceso?. Pueden hacer algo según cómo se plantee la campaña de elección interna. Si los actos electorales son abiertos, como parecen están siendo los de los tres candidatos del PSOE, los ciudadanos pueden asistir a los mismos y con su presencia reforzar una u otra candidatura. Es lo que está sucediendo. Esto tiene un peligro: que los candidatos confundan los actos internos con los mítines de una campaña electoral general y vayan más allá de donde deben de ir. Se trata de una elección interna entre afiliados de un mismo partido y no entre afiliados de distintos partidos. Ello les obliga a ser prudentes, porque luego tienen que unir al partido internamente. Detrás de esa prudencia está el problema de las alianzas internas. Pedro Sánchez erró estrepitosamente en esta materia en su primera etapa de secretario general al pretender liquidar políticamente a su rival E. Madina. Yo había votado a Eduardo Madina. Nunca entendí por qué Pedro Sánchez se empeñó en marginar en lugar de unir. Espero que haya aprendido algo si obtiene de nuevo el respaldo de la mayoría de afiliados. Yo analizaré con atención la posición de los tres candidatos sobre las alianzas internas. Pedro y Susana lo tienen peor por sus trayectorias y su enfrentamiento interno lo alentarán los medios de comunicación de la derecha. Ya lo están haciendo.

La tercera y última pregunta en mi opinión es sobre con quién se harán las alianzas externas para formar Gobierno. Esta es una pregunta recurrente de los medios de comunicación a los candidatos en la campaña electoral de las elecciones generales, y todos sin excepción se escapan por la tangente manifestando que su interés es obtener la mayoría absoluta de los votos ciudadanos y que las alianzas se verán después de las elecciones. Pero la política de alianzas es algo que interesa a todos los ciudadanos y no sólo a los afiliados a un partido. El ejemplo de su importancia es lo sucedido entre PSOE y PODEMOS en la primavera de 2016. Los ciudadanos nunca sabrán con certeza lo que pasó pero están pagando las consecuencias de la falta de entendimiento entre ambos grupos políticos. Cada uno “vende la feria según la va en ella” y Sánchez e Iglesias se han apresurado a vender sus versiones. La polémica precongresual Iglesias - Errejón del pasado febrero hay que enmarcarla en la política de alianzas externas. Las alianzas externas están también en el origen de la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general socialista. El “no es no” de Sánchez a Rajoy era un problema de alianzas externas. El problema persiste en la actualidad y está incrustado en el “rompecabezas” del PSOE, pero todos los partidos, incluido CIUDADANOS, tienen problemas con sus alianzas externas. Es lo normal y previsible.

Los afiliados que voten por Sánchez esperan que ratifique “el no es no”. Los que voten por Susana esperan que ratifique el apoyo del PSOE al PP. El choque de trenes parece inevitable., aunque en política todo es posible. ¿Y los que voten por Patxi?. Tendrán que estar atentos a lo que manifieste Patxi López. Actualmente es de los tres candidatos socialistas el que tiene las manos más libres. Es el menos condicionado por su pasado, aunque la tendencia de los tres puede ser esconderse detrás del Congreso socialista de Junio. El que lo haga no es que respete más la voluntad de los afiliados, es que le conviene “esconderse” y dejar en el limbo la política de alianzas externas.

Alianzas internas y alianzas externas es lo que determinará mi voto como afiliado. No es una cuestión sencilla. Es compleja, requiere reflexión y análisis crítico y aun así me puedo equivocar al elegir. Reflexión y análisis, algo que se supone a los afiliados socialistas, pero que no siempre es cierto. No hemos sido educados para la reflexión y el análisis crítico en la vida sino para pensar con las tripas. El Pablo Iglesias fundador del PSOE proporcionó a los trabajadores la oportunidad de aprender a leer y escribir mecánicamente. Aprender lectura crítica y reflexión es el reto del futuro. Nadie parece interesado en enseñarnos a hacerlo. ¿Tendremos que aprenderlo por nuestra cuenta?.

José Ángel Suárez González

Alcobendas 20 de marzo de 2017.