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Viernes 25 de Febrero de 2011 10:08

Pizza de bacon y calabaza

por Ana Martínez Arce

Hace unos meses descubrí un pequeño sitio en la calle del Barco llamado pizza al cuadrado que sirve trozos de pizza al peso para tomar en la barra o para llevar. Lo bueno es que suelen tener unos 5 tipos de pizza y puedes coger un trozo de cada uno. Lo malo es que la barra es un poco justa y no hay baños, con lo cual yo siempre acabo comiendome la pizza por la calle de vuelta a casa, que no es tarea fácil si hay que hacer equilibrios con la caja, la botella de agua, la servilleta y la pizza calentita.


Aún así estas pizzas tienen un efecto hipnótico sobre mí: me apetecen a todas horas, así que ultimamente acabo visitándoles un domingo sí y otro también  y el pasado descubrí que por fin han habilitado otro local con mesas para evitar ir dejando rastro a base de tomatitos cherry de camino a casa a lo Hansel y Gretel. Las pizzas a simple vista tienen pinta de tener una masa gorda y blandurria, pero están crujientes por debajo y tienen la suficiente masa para aguantar los ingredientes que llevan encima que son el punto fuerte: prosciutto con champiñones con una salsa de trufa, calabaza con panceta, etc.

 

 


Obviamente en cuanto probé la que llevaba el aceite de trufa pensé: ya está, he encontrado la madre de todas las pizzas, la gente cuando venga a casa me va a pedir que les adopte!! El problema está en el dichoso aceite de trufa. Una botellita pequeña que encontré eran 15 euros y la verdad es que la economía no está como para esas alegrías, así que dejé aparcada momentáneamente la idea...


Hasta el fin de semana pasado que volví a probar la de calabaza y decidí que ya era hora de hacer una pizza original, así que compré calabaza en el supermercado (algo que yo creía que los españoles no comprábamos ni para hacer decoraciones de halloween, pero que parece que cada día se ve más) y me puse manos a la obra. La receta de la masa es esta y lo suyo es hacer una buena cantidad, dividirla en varias bolas y congelarlas para cuando hagan falta.

 

 

La calabaza que compré la corté en daditos, la puse en una bandeja de horno y la cociné a unos 200º hasta que se quedó blanda y con algún borde tostado, con algo de sal, pimienta, un chorrito de aceite, algún trozo de bacon y dos dientes de ajo enteros. Esta receta la verdad es que merece la pena aunque solo sea por lo bien que huele la cocina cuando esto está en el horno.


Cuando estuvo todo hecho lo trituré et voilá: crema de calabaza (o eso creo porque la verdad es que hice lo que me pareció sin seguir ninguna receta). La consistencia es perfecta para la pizza, ya que queda como una salsa de tomate muy espesa. Además al echarle el bacon y el ajo se equilibra un poco el dulzor de la calabaza, que si no puede ser algo excesivo. Obviamente hice para más de un día porque la media calabaza que compré era bastante hermosa, aún siendo de las alargadas que son más pequeñas.


Para montar la pizza esparcí la crema de calabaza sobre la masa extendida, añadí algo de mozzarella por encima y finalmente el bacon. Como mis rodajas de bacon eran algo más gordas que las que usan ellos decidí cortarlo en trocitos y saltearlo un poco antes para asegurarme de que el bacon estuviese hecho al mismo tiempo que la masa de la pizza.


El resultado: un éxito total, es una pizza muy sabrosa, con el buen sabor que le da el bacon a todo, pero también con un toque un poco dulce por la crema de calabaza. La pimienta en la crema de calabaza es imprescindible para darle un puntito picante al final. De hecho nos gustó tanto que voy a repetir mañana con la crema que sobró.


Tengo que hacer algo con las fotos de las recetas saladas, pero esto de esperar para comerla recién salida del horno se me sigue haciendo un poco cuesta arriba, así que a ver si cuando la haga mañana tengo más paciencia y consigo algo mejor.

 

 

Miércoles 23 de Febrero de 2011 19:10

Otro ególatra en el trono

por Ernesto Gutiérrez Guinea

                         

FIGURA 22.1

En esta entrada, una vez ya expuesto el entorno  en el que tuvieron lugar las acuñaciones de Tito, analizaremos dos Sestercios de este emperador emitidos en vida de Vespasiano, durante su etapa en la que ostentó el título de Cesar y aún no el de Augusto. Después nos detendremos en comentar las características del único tipo de Sestercio conocido acuñado a nombre de Julia Titi, hija de Tito y amante de Domiciano, para finalizar refiriendo las circunstancias que determinaron la transición del reinado de Tito al de Domiciano, estudiando dos de los Sestercios mas populares de éste último, los de MINERVA en pie y el de JUPTER sentado, emitidos durante su etapa como regidor único del Imperio, con el título de Augusto.
Los Sestercios de las FIGURAS 22.1 y 22.3, a diferencia de los de Tito publicados anteriormente, se encuentran ya en un estado de conservación suficiente como para que podamos contemplar, no solamente vislumbrar, los rasgos faciales del emperador, de tal manera que si por defectos en las leyendas no pudiéramos distinguir si la pieza es atribuible a Tito o a Vespasiano, en función de estos rasgos no tendríamos duda alguna en identificar si se trataba de uno u otro. Las conservación de las piezas, como se ve a primera vista es por lo menos F ya que aunque hay un gastage generalizado, todas las parte substanciales del diseño son reconocibles.
Claro está que este aspecto agradable de las piezas cuando va asociado a una cierta rareza de las emisiones de un emperador, como es el caso de Tito, significa que si la pátina no es claramente inexistente o defectuosa, vamos a tener que pagar un precio superior a 500€ para adquirirlos, en situaciones normales. Esto nos lleva otra vez a hacer algunas consideraciones sobre qué grado de conservación debemos exigir en el momento de adquirir, en este caso, Sestercios pero también cualquier otro tipo de monedas.

                           

FIGURA 22.2


 En cualquier libro sobre coleccionismo de monedas editado en los países de nuestro entorno, sean europeos o americanos siempre nos encontraremos con la consideración de que debe adquirirse una moneda en la mejor conservación posible que se pueda encontrar, siempre que su precio se encuentre a nuestro alcance. Este enunciado viene decirnos que en el coleccionismo de monedas para una determinada cantidad de dinero a gastar es preferible optar por comprar pocas monedas y bien conservadas, que por muchas y mal conservadas. Esto, efectivamente, era bastante cierto en el momento en que se escribieron la mayor parte de los libros a los que nos hemos referido (el boom de los 50/60), ya que en esos momentos que llegaron aproximadamente hasta 1975 dependiendo de los países, la importancia que se daba a la conservación de las piezas en general, y de los Sestercios en particular, no era tan grande como llegó a ser a partir de esa fecha.
Sin embargo, la obsesión por la calidad que se desarrolló principalmente a lo largo de la década de los 70, consecuencia en gran parte de las expectativas de gran incremento de la inflación, desatadas por la primera crisis del petróleo, ha hecho que en la actualidad no esté en absoluto claro que entre la rareza y la conservación, haya siempre que optar por la conservación.
Así, en un mercado básicamente de inversionistas que dominaban la oferta y demanda de monedas en los 70 es lógico que la conservación primara ya que aunque no fácil de apreciar para el profano, puede llegar a determinarse en función de criterios objetivos y ser estimada con la ayuda de fotografías de piezas disponibles en cada grado. Mientras que el otro parámetro de una pieza, su rareza, ya es mas difícil de estimar correctamente para el inversor, ya que aunque estemos al tanto de índices de rareza y precios estimados para cada tipo de moneda, o fecha concreta de emisión y ceca donde se acuño, es fácil constatar que estos índices están fuertemente influidos por la opinión de cada estudioso o comerciante concreto, en un país concreto y en una época concreta, por lo que su variabilidad es muy grande.
Por eso, porque la rareza es mas difícil de estimar, el coleccionista siempre tendrá ventaja frente al inversor en este terreno. Solo cuando se ha intentado encontrar una pieza determinada a un precio razonable, y no se ha conseguido pese a una búsqueda que varios años, aunque la pieza no sea considerada demasiado rara en los catálogos a nuestro alcance, es posible llegar a valorar cual es su verdadera rareza. Claro está que siempre que nuestra búsqueda no se ciña a un mercadillo dominguero de nuestra ciudad y que hayamos utilizado sistemas de información suficientemente amplios, como catálogos de subastas o actualmente, Internet, ya que la moneda puede ser escasa a nivel local, y muy corriente si consideramos el mercado global que en numismática no es solo una realidad actual sino que existe desde hace muchos años.

                          

GIGURA 22.3


En el caso concreto de los Sestercios, parece lo razonable que en función del número de emperadores o reversos diferentes que queramos abordar en el curso de nuestra inversión en el coleccionismo de este tipo de monedas y de la cantidad periódica de dinero que estemos en condiciones de gastar, nos fijemos una conservación a la que podamos llegar para los emperadores mas usuales; y para los que no lo son tanto, estemos dispuestos a rebajar nuestro nivel de exigencia en la conservación, haciendo que, en definitiva la cantidad que vayamos desembolsando por cada Sestercio no sea muy distinta y sea relativamente independiente del emperador de que se trate. Actualmente, el pretender comprar Sestercios en buenas condiciones a precio de ocasión es muy difícil, ya que las mas recientes publicaciones (la edición de SEAR 2000 en 3 tomos, por ejemplo) ya indican precios en diferentes grados de conservación, mientras que en tiempos anteriores, solamente se daban precios en una sola conservación. En todo caso, para los Sestercios al menos, creemos que la rareza del emperador debe primar claramente sobre la rareza del reverso, ya que la mayor parte de los coleccionistas se orientan a reunir Sestercios de la mayor cantidad de emperadores o miembros relevantes de su familia, distintos, mucho mas que a buscar diferentes tipos de reversos.
Sirva de ejemplo práctico de lo anterior, el siguiente dilema: preferimos un Sestercio de Tito en la conservación de los que se muestran en las FIGURAS 22.1 o 22.2 cuyo precio es aproximadamente el mismo que lo Sestercio de Vespasiano que se muestra en la FIGURA 20.2 cuya conservación es aproximadamente un grado superior, o bien preferimos uno de estos Sestercios de Tito frente a 3 Sestercios comunes de Trajano cuyo precio viene a ser la tercera parte de los de Tito.
 Evidentemente, la respuesta no es fácil ya que estamos comparando cosas que tienen un valor de mercado, hoy, muy semejante. Predecir cuál va a ser la variación de precio de una u otra cosa en el futuro, está ciertamente sujeto a grandes márgenes de error. Por ello, el coleccionista en caso de duda, debe realmente dejarse llevar por sus preferencias personales, estando seguro de que si realmente es un coleccionista con el suficiente buen gusto y buena información, la elección habrá sido adecuada, probablemente no solo para su placer actual, sino también como protección del valor que pueda recuperar de su compra, en el futuro. Insistimos claro está, siempre que los valores de mercado ahora, correctamente estimados, sean equivalentes. Si no lo son, entonces, en general, debemos optar por lo que tenga un valor superior en el mercado, hoy, a igualdad de precio, o por lo que cueste menos dinero si la valoración de mercado de ambos bienes es equivalente.

                           

FIGURA 22.4

 La pieza de la FIGURA 22.1 es del tipo SPES del que ya hemos analizado los ejemplares de las FIGURAS 20.2, 20.3 y 21.3, si bien en este caso se trata de un Sestercio acuñado en el periodo en que Tito actuaba como Cesar antes de su nombramiento como emperador. En general, estos Sestercios de Tito son mas escasos que los emitidos a título de emperador, aunque en algunos casos, ésto depende del tipo de reverso. En este caso concreto, frente a una consideración de muy común para este reverso, con Tito como emperador (recordemos, con IMP T CAES al comienzo de la leyenda frente a T CAES), tenemos que en el caso de Tito como Cesar, el tipo ya no es tan común, señalando RIC como índice de rareza, S, si se emitió en el quinto consulado de Tito ( COS V) e incluso R, si se emitió en el segundo (COS II), como es éste el caso, como podemos comprobar mirando la parte final de la leyenda del anverso. Así, este subtipo aparece valorado en CAYON 1984 y CAYON 1985 en 750 FS y 70.000 P respectivamente, frente al tipo común de SPES con Tito como emperador, que es valorado en 500 FS y 40.000 P respectivamente.
No obstante, a efectos de valoración, no somos muy partidarios de entrar demasiado en la consideración de diferenciar el precio por pequeñas variantes ya que no corresponde a una realidad del mercado. Eso sí, en el caso de que hayamos efectuado una compra atendiendo solo al emperador y tipo de reverso, luego podremos alegrarnos mucho cuando detenidamente en casa, veamos al consultar los catálogos, que corresponde a una subvariante mas escasa de lo normal.
La pieza tiene suficiente detalle en el anverso en cuanto a leyenda, pelo, corona y rasgos faciales, como para merecer un grado VF-, pero lo apagado de su reverso (probablemente rebajado con utensilio cortante para quitar concreciones) impide asignar mas que un F+. A este grado le correspondería un precio de 500€. Por lo que se refiere a la pátina, al estar erosionada en las partes mas altas del pelo y de la corona, podemos decir que se trata de un caso típico de pátina intermedia, por lo en principio, no alteraríamos el precio antes señalado. Sin embargo, al restringirse las erosiones de la pátina solamente al anverso y no al reverso, elevaríamos algo el valor de mercado que quedaría en 520€.
La pieza de la FIGURA 22.2 tiene un reverso idéntico a la correspondiente de Vespasiano mostrada en la FIGURA 19.4. Se trata efectivamente del mismo tipo, el FORTUNAE  REDVCI que como sabemos conmemora la vuelta a Roma del emperador después de un viaje a otro lugar del Imperio. Teniendo en cuenta que ambos Sestercios, el de Vespasiano y el de Tito, están fechados en el mismo año 72 D.C. en el que ambos ejercían el Consulado (COS IIII para Vespasiano y COS II para Tito), es muy probable que ambas piezas conmemoren el regreso conjunto de ambos personajes, Tito como Cesar y Vespasiano como Augusto. La conservación de esta moneda, como ya hemos razonado en el caso anterior es F+, pero en este caso la pátina aunque no excelente (principalmente por la del reverso que parece que ha sufrido cierto tratamiento) es suficientemente buena con relación a la estándar para elevar un 50% el valor de la pieza, por lo que nos quedaríamos con un precio de mercado de 750€.
La pieza de la FIGURA 22.3 corresponde al único tipo de Sestercio conocido de Julia Titi, hija de Tito y de Marcia Furnila. La pieza fue emitida en el año 91 D.C., año correspondiente al quinceavo consulado de Domiciano. A la manera de los Sestercios de Livia (FIGURA 10.1)  y de Agripina Madre (FIGURAS 12.1 y 12.2) esta pieza muestra en su anverso un carro tirado por dos mulas alrededor del cual se inscribe la leyenda  DIVAE JULIA AVG DIVI TITI F, figurando en la base SPQR alusiva al Senado y el Pueblo de Roma.

                            

FIGURA 22.5


La leyenda indica la filiación de Julia como hija de Tito (F) y su condición de haber sido divinizada por Domiciano tras su muerte (DIVAE JULIA). En el reverso, la leyenda se refiere a los títulos de Domiciano, ya proclamado emperador (IMP CAESAR DOMIT), vencedor de los germanos en 83 D.C. (GER) y su condición de Censor Perpetuo (CENS PER) que ejerció a partir de su onceavo consulado, así como la de Consul (COS XV).
El precio base de este Sestercio con pátina intermedia en G, como es el caso, se estima en 375€, por lo que en la condición de VG+, le corresponderían 1.000€. Esta cantidad, a nuestro juicio, se reduce drásticamente como consecuencia de las grandes corrosiones que afean la pieza y especialmente por la escasa visibilidad de las leyendas que al ser producto de falta de presión en la acuñación, no reducen el grado de conservación, pero sí el precio, que llegaría a bajar hasta un valor de mercado de 300€.
Los dos Sestercios de Domiciano, ya como emperador, en conservación pobre, que incluimos a continuación, corresponden, el primero (FIGURA 22.4) a un tipo de cabeza, en este caso excepcionalmente orientada a la derecha, muy similar a la de Vespasiano y sobre todo a la de Tito, y el segundo a un tipo de cabeza ya muy diferente, empleado en los últimos años de su reinado, caracterizado por una disminución del tamaño relativo de la cabeza  y un alargamiento del cuello manteniendo su grosor. Este cambio de estilo, señalado muy acertadamente por Carradice, es extraordinariamente significativo, puesto que constituye un punto de inflexión en cuanto al diseño, entre las acuñaciones de los anteriores Flavios  (hasta cierto punto continuadores de la tradición Julia) y las de los siguientes emperadores como Nerva, Trajano, Adriano o los posteriores Antoninos, cuyo estilo de acuñación se asemejará mas a este tipo de emisión de Domiciano (FIGURA 22.5) que a las primeras (FIGURA 22.4) de este mismo emperador.
Siendo el precio base de los Sestercios de Domiciano (95€) claramente inferior a los de Tito (150€) y encontrándose estas dos piezas en clara conservación VG por el elevado aunque homogéneo desgaste que presenta tanto la cabeza del emperador como las figuras de los reversos, tenemos que asignarles una conservación VG que correspondería a un valor de 175€. La calidad de pátina, ligeramente superior a la intermedia en el primer caso y ligeramente a la intermedia en el segundo, nos haría fijar unos precios de mercado de 160€ y 180€, respectivamente.

 22.ANOTHER EGOMANIACAL IN THE THRONE

In this post, once exposed the context in which they took place the coinages of Titus, we will analyze two sesterces of the Emperor issued when Vespasian was still alive, during the time at which held the title of Caesar but not the Augustus yet. Then we will stop for commenting the characteristics of the unique type of sesterces known coined on behalf of Julia Titi, Titus’ daughter and Domitianus’ lover. Finally we will make reference to the conditions that determined the transition from the reign of Titus to the Domitianus, studying two of the most popular sesterces of the last one, those of MINERVA standing and the JUPTER sitting, issued during the time when he was the single ruler of the Empire, with the title of Augustus.
The sesterces of Figures 22.1 and 22.3, in contrast with the previously published of Titus, are in a sufficient condition for us to contemplate, not only to glimpse, the facial features of the emperor, so that if the defects in the legends could not tell if the piece is attributed to Titus or Vespasian, according to these features would not certainly have any doubt to identify whether it was one or the other. The conservation of the pieces, as seen at first sight, is at least F, because while there is a widespread wear, all the substantial part of the design is recognized.
It is clear that this nice looking in the pieces when it is associated to a certain rarity of the emissions of an emperor, as it is the case of Titus, it means that if the patina is not clearly lacking or defective, we will have to pay a higher price than 500€ to purchase it under normal circumstances. This leads us again to make some observations about what degree of conservation we have to require at the time of purchasing, in this case, sesterces but also any other coin.
In any book on collecting coins published in countries around us, Europeans or Americans, we will always find the consideration that a coin must be purchased in the best conservation we may be found, provided that its price is within our possibilities. This statement is telling us that in the collecting coins for a certain amount of money to spend it is preferable to buy few and well conserved, than many coins and poorly conserved. Indeed, this was true enough at the time most of the books which we mentioned were written (the boom of the fifties and sixties), because in those times that last until about 1975, depending on the country, the importance given to the conservation of the pieces in general, and of the sesterces in particular, was not as significant as it became since that date.
However, the obsession with quality that was developed mainly along the 70's, due in long extend to the expectations of a large increases of the inflation, produced by the first oil crisis, it has made that today it is not at all clear that between the rarity and the conservation, we should always choose the option based on its conservation.
Thus, in a market basically of investors that dominated the supply and the demand of coins in the 70 it is logical that the conservation prevailed, because although it is not easy to appreciate for a non expert, it may be established on the basis of objective criteria and be estimated with the help of photographs of pieces available in each degree. While the other parameter of a piece, its rarity, it is more difficult to estimate properly for the investor, because although we were aware of the rarity and price indexes estimated for each type of coin, or for a specific date of issue and the mint where it was coined, it is easy to see that these indexes are strongly influenced by the opinion of each scholar or trader, in a particular country and at a particular time, so its variability is very large.
Therefore, because the rarity is harder to estimate, the collector will always have an advantage over the investor in this field. Only when trying to find a particular piece at a reasonable price, and it has not been achieved despite a search for several years, although the piece is not considered too rare in the catalogues at hand, it is possible to assess which is its actually rarity. It is clear that our search does not adhere to a Sunday flea market of our city and we have used sufficiently large information systems, as auctions catalogues or nowadays Internet, because that coin may be limited locally, and very common considering the overall market that in numismatics it is not only a current reality, but the existing for many years.
In the specific case of sesterces, it seems reasonable that depending on the number of emperors or different backs that we want to cover in the course of our investment in the collecting of these coins and on the periodic amount of money that we are able to spend, we would look to conservation we can afford for the more common emperors; and for those who are not so  known, we would be ready for lowering our requirements in degrees of conservation, so that, ultimately, the amount that we will pay for each sesterce is not very different and relatively independent of the Emperor is concerned. At present, pretending to buy sesterces in good condition at a bargain price is very difficult, since the most recent publications (Sear edition of 2000 in 3 volumes, for example) already show prices in different degrees of conservation, while in earlier times, it was given only a price in a single conservation. In any case, at least for sesterces, we believe that the rarity of the emperor should clearly prevail over the rarity of the back, since most collectors try to gather different sesterces of the most significant number of emperors or of the important members of his family, much more than to find different types of backs.
It is a practical example of this, the following dilemma: we prefer a sesterces of Titus in the conservation of those shown in Figures 22.1 or 22.2 which have about the same price of a sesterce of Vespasian shown in Figure 20.2 whose conservation is about one degree higher, or we would prefer one of these sesterces of Titus more than 3 common sesterces of Trajan whose price is the third part of one of Titus.
Obviously, the answer is not easy because we are comparing things that have a very similar market value nowadays. Predicting what will be the price variation of one or another in the future is certainly subjected to a large margin of error. Therefore, the collector, in the case of doubt, should really act on his personal preferences, being sure that if he really is a collector with enough good taste and good information, the election will be right, probably not just for his today pleasure, but also to protect the value he can recover from its purchase in the future. We insist of course, if the market values, now correctly estimated, are equivalent. If they are not, then, in general, what we should choose is the one that has a higher value on the market today, for the same price, or what would be cheaper, if the market valuation of both goods is equivalent.
The piece of Figure 22.1 is the type of SPES of which we have already analyzed the copies of Figures 20.2, 20.3 and 21.3, although in this case it is a sesterce coined in the period that Titus acted as Caesar before his appointment as emperor. In general, these sesterces of Titus are scarcer than those issued as emperor, although in some cases, this depends on the type of back. In this specific case, apart from a consideration common for this reverse, with Titus as emperor (remember, with IMP T CAES at the beginning of the legend instead of T CAES), we have in the case of Titus as Caesar, the type is not so common, as RIC states its rarity index, in S, if it was issued in the fifth consulate of Titus (COS V) and even in R, if it was issued in the second (COS II), as in this case, as we can see by looking at the end of the legend in the front. Thus, this subtype appears valued in Cayon 1984 and in Cayon 1985 at 750FS and at 70,000P respectively, compared with common type of SPES with Titus as emperor, which is valued at 500FS and at 40,000P respectively.
However, for valuation purposes, we are not very in favour of taking too much in consideration the differences in price based on small variations because it does not correspond to a market reality. Of course, if we have made a purchase based only on the emperor and the type of back, then we can rejoice greatly when carefully at home we see consulting the catalogues that it corresponds to a sub-variant scarcer than normal.
The piece has enough details on the front in terms of legend, hair, crown and facial features to warrant a degree VF-, but the dull of its back (probably recess with sharp utensils to remove concretions) prevents classifying it in a degree more than F+. The price that corresponds to this degree is of 500€. As regards the patina, being eroded in the higher parts of the hair and the crown, we can say that this is a typical case of intermediate patina, so in principle, we would not alter the aforementioned price. However, given that the erosion of the patina is only restricted to the front and not in the back, we would raise a little its market value till 520€.
The piece of Figure 22.2 has an identical back as the one of the Vespasian sesterce shown in Figure 19.4. Indeed, this is the same type, the REDVCI FORTUNAE that as we know it commemorates the emperor's return to Rome after a trip to another part of the Empire. Given that both sesterces, that of Vespasian and that of Titus, are dated in the same year 72 A.C. when both exercised the Consulate (COS IIII for Vespasian and COS II for Titus), it is likely that both pieces commemorate the return of both figures, Titus as Caesar and Vespasian as Augustus. The conservation of this coin, as we have explained in the previous case is F+, but in this case the patina, even not being great (mainly because in the back it seems to have undergone some treatment) is good enough compared to the standard in order to increase 50% the value of the piece, so we would establish a market price of 750€.
The piece of Figure 22.3 corresponds to the only known type of sesterce of Julia Titi, Titus’ daughter and of Marcia Furnilla. The piece was issued in the year 91 A.C., the year of the fifteenth consulate of Domitianus. In the same way as the sesterces of Livia (Figure 10.1) and of mother Agrippina (Figures 12.1 and 12.2), this piece shows on its front a chariot pulled by two mules and around it there is inscribed the legend DIVAE JULIA AVG DIVI TITI F, appearing in the base SPQR alluding to the Senate and to the People of Rome.
The legend indicates the parentage of Julia as daughter of Titus (F) and the condition of being deified by Domitianus after her death (DIVAE JULIA). On the back, the legend indicates the titles of Domitianus, already proclaimed emperor (IMP CAESAR DOMIT), winner of the Germans in 83 A.C. (GER) and its status as perpetual Censor (CENS PER) which served from his eleventh Consulate and the Consul title (COS XV).
The base price of this sesterces with intermediate patina in G, as in this case, is estimated at 375€, so in VG+, it would receive a price of 1,000€. This amount, in our view, is drastically reduced as a result of the corrosion that makes the piece ugly and especially because the poor visibility of the legends caused by the lack of pressure on the coinage, do not reduce the degree of conservation, but the price would come down to a market value of 300€.
The two sesterces of Domitianus, as emperor, in a poor conservation, which are included now, correspond, the first (Figure 22.4) to a type of head, in this case exceptionally oriented to the right, very similar to that of Vespasian and particularly to that of Titus, and the second to the type of head but very different, used in the last years of his reign, characterized by a relative decrease in the size of the head and by the enlargement of the neck maintaining its thickness. This change in the style rightly pointed out by Carradice, is extremely significant, because it represents a turning point in the design, between the coinage of the earlier Flavian (to some extent carry on the Julio tradition) and the following emperors as Nerva, Trajan, Hadrian or the later Antonines, whose style of coinage will be more similar to this type of issue of Domitianus (Figure 22.5) than the first ones (Figure 22.4) of the same emperor.
Since the base price of the sesterces of Domitianus (95 €) clearly lower than those of Titus (150 €) and found these two pieces in clear conservation of VG because its high although uniform wear present in both the head of the emperor and in the figures of the back, we have to assign to them a conservation VG, which would correspond to a value of 175€. The quality of the patina, slightly above the intermediate in the first case and slightly to the intermediate in the second, we would set a market price of 160€ and 180€, respectively.

 

Miércoles 23 de Febrero de 2011 18:48

Los sestercios de Tito

por Ernesto Gutiérrez Guinea

                          

FIGURA 21.1

Esta entrada se dedica por entero al análisis de los Sestercios de Tito, de cuya significación histórica al lado de su padre Vespasiano y de las características generales de sus acuñaciones ya hemos hablado en entradas anteriores al tratar el periodo del reinado de la dinastía Flavia como un conjunto. Es difícil encontrar algún otro emperador cuya figura sea tan unánimemente admirada (quizá Antonino Pio) como la de Tito. Es de suponer que ello no fue ajeno al hecho de haber ejercido el poder, primero con Vespasiano y después solo, entre dos emperadores tan repudiados por la historiografía como Nerón y Domiciano, dicho todo ello sin querer desmerecer sus características personales y capacidad de gobierno que, sin duda, debieron ser excepcionales.
Tito, hijo de Vespasiano y de su esposa Domicia nació en Roma en el 39 D.C.. Está documentada su amistad juvenil con el hijo de Claudio y Mesalina nacido en 42 D.C. y por tanto, solo 3 años menor que él. Desde el punto de vista numismático, es precisamente esta amistad la principal causa de que se relacionara durante largo tiempo la entonces rarísima acuñación de un Sestercio a nombre de Británico con las que hemos venido llamando acuñaciones de Restitución, realizadas por Tito a nombre de las principales figuras de la dinastía Julia. Daba para ello pie, el que la figura de Marte andando del reverso de esta pieza fuera de un tamaño y características similares a las de determinados Sestercios de la época de Tito. Hoy en día, recientes hallados de un número importante de estas monedas en el territorio de la actual Bulgaria han hecho situar esta emisión así como la de Nerón Joven sin corona en una ceca situada en algún lugar de Tracia.

                          

FIGURA 21.2

La afabilidad y nobleza de carácter del joven Tito, así como su capacidad para la organización y el mando militar, le hicieron pronto llegar a ser considerado, en palabras de los historiadores del periodo, como “delicia del género humano”. Su carera militar se desarrolló básicamente en Germania y Britania, donde participó en la conquista de la Isla al mando de una legión, antes de acompañar a su padre en la expedición punitiva contra el pueblo judío, que acabó con la toma de Jerusalén y la destrucción de su Templo en 70 D.C. .
La labor de Tito como militar fue continuada tanto como colaborador en los gobiernos de Vespasiano como en el corto tiempo en que rigió directamente el Imperio. Esta colaboración padre hijo se manifestó en el campo civil especialmente fecunda en el año 73 D.C. en el que ambos ejercieron la función de Censores, lo que les permitió una regeneración del Senado en el sentido de posibilitar que se llegara a pertenecer a él como una culminación del “Cursus Honorum” para todas las clases sociales y no solamente para la aristocracia como así había sido desde los tiempos de la República.
De esta manera, miembros distinguidos de la clase dirigente de las provincias como Hispania, la Galia o Oriente del Imperio pudieron llegar a formar parte de la clase senatorial. El único inconveniente de ello,  fue que se generalizara la costumbre de un mayor control, no solo de la exclusión de senadores por su conducta impropia ( papel tradicional de los Censores), sino también de su nombramiento, lo que en manos de emperadores con menos escrúpulos como los que accedieron al trono después de Marco Aurelio, ocasionó un progresivo deterioro del papel del Senado en la conducción de los asuntos públicos, lo que perjudicó a la población de Roma, acostumbrada a ostentar en forma casi exclusiva los privilegios de la ciudadanía.
En beneficio directo de esta ciudad, Tito, durante la época de su octavo consulado, intervino personalmente en la planificación y ejecución de grandes obras públicas como fueron la construcción de las llamadas Termas de Tito (cuyo acceso facilitó en forma gratuita a todos las habitantes de Roma) y la terminación de las obras de construcción del Coliseo en 80 D.C., el gran anfiteatro de Roma con capacidad para 70.000 espectadores, cuyo aspecto aun hoy, asombra, pese al deterioro de parte de su infraestructura al ser utilizado en la época medieval como cantera de mármol para la construcción de palacios y basílicas. En conmemoración de este hecho, Tito acuñó un Sestercio, muy raro hoy en día, con la representación del Coliseo en su reverso, cuyo subtipo con SC en el anverso en lugar de en reverso fue publicado por primera vez por CAYON, en CAYON 1984.
Los últimos años de Tito se ensombrecieron como consecuencia de dos  grandes calamidades que se cernieron sobre Roma y sus alrededores cerca del final de su reinado. La primera fue la violente erupción del Vesubio, volcán cercano a la actual ciudad de Nápoles, que sepultó entre cenizas y lava a las ciudades de Pompeya y Herculano, causando un número elevadísimo de victimas entre las que se contó el historiador Plinio. Desde el punto de vista arqueológico este catástrofe no fue estéril, ya que el desarrollo de los medios de excavación ha permitido que en un proceso que ya comenzó en el siglo XVIII, se haya podido recobrar la planta y parte de los muros de sus edificaciones, lo que ha posibilitado  llegar a conocer como era la estructura de una ciudad romana de cierta importancia, así como el utillaje, objetos artísticos, mosaicos y pinturas que componían el ajuar,  no solo de los palacios, sino de las casas en las que desarrollaban su vida y su trabajo los habitantes de las ciudades romanas.

                          

FIGURA 21.3

También fue altamente destructivo el incendio que en este tiempo asoló el centro de la ciudad de Roma que derribó un número de edificios considerablemente mas alto que el producido en la época de Nerón. Este incendio tuvo importante incidencia en las labores de acuñación de la moneda de oro y plata cuya fabricación hubo de ser trasladada desde las faldas del monte Capitolio a las del Celio, lo que se tradujo en una mayor escasez relativa de los Denarios de Tito respecto a los de Vespasiano, mayor aún que la que se da en los Sestercios. Aunque la acuñación de las monedas de latón y bronce bajo la autoridad del Senado se realizaba en otra casa de moneda diferente, las consecuencia que pudo tener esta situación en la acuñación, todavía son discutidas actualmente atribuyéndose a cecas diferentes de Roma las acuñaciones finales de Tito. Así, tradicionalmente, estas acuñaciones caracterizadas por el gran tamaño de la cabeza del emperador, se venían atribuyendo a Lyón (Lugdunum), aunque en los años cincuenta Cahm defendió la tesis de Bitinia en el Asia Menor como origen de ellas, basado en la identidad de estilo con otras monedas allí acuñadas. Mas recientemente, Caradice ha vuelto a atribuir a Roma la producción de estas monedas, especialmente los Ases, aunque considerando que probablemente fueron acuñados en una oficina situada en una ubicación diferente dentro de la ciudad.
Quizá afectado por estas calamidades, Tito muere en el 81 D.C. a la escasa edad 42 años, siendo desde entonces, como ya hemos indicado, largamente llorado por los pueblos del Imperio. A partir de ese momento, su hermano menor Domiciano que ya había sido colaborador de su padre y hermano mayor, se hizo rápidamente con los resortes del poder, inaugurando una nueva época y un tipo de acuñaciones que analizaremos en posteriores entradas.
La totalidad de los Sestercios de Tito que se reproducen en esta entrada fueron acuñados en los dos últimos años de su vida en los que ostentó el titulo de emperador, siendo todos ellos producidos en el año en que recibió su octavo consulado, identificado por los caracteres COS VIII situados al final de la leyenda del anverso. Si bien su conservación, y por tanto su precio, no son muy elevados, son algo mas altos que los 3 Sestercios de Tito, analizados en la entrada anterior.
La pieza de la FIGURA 21.1 corresponde al tipo de PAX AUGUSTI, con rama de olivo en la mano derecha de la figura de la Paz y cornucopia en la izquierda. Este reverso es idéntico a los tipos equivalentes de Vespasiano y Domiciano, correspondiendo a la identidad de elementos que presentan las acuñaciones de los Flavios, antes de las de la segunda época de Domiciano. La visibilidad de la leyenda del reverso es escasa, debido principalmente a poca presión en la acuñación, mas que al desgaste. También resulta afectada por esta falta de presión, la primera parte de la leyenda del anverso cuya visibilidad está limitada también por el fuerte desentraje. Este tipo es muy corriente, tal como lo señala tanto COHEN que lo valora en 4 FF, como RIC que lo considera corriente, así como CAYON 1984 que lo valora en 650 FS solo ligeramente por encima del tipo SPES y CAYON 1985 donde se le asigna un precio de 50.000 P. SEAR le considera también en el escalón mas bajo de los Sestercios de Tito con un precio de 20 L en 1970 en F, 300 L en 1988 en VF y 150 L, 375 L y 1.100 L en 2000, en F, VF y XF respectivamente.
La pieza debemos graduarla como VG-, ya que aunque si consideramos aisladamente la cabeza de Tito podríamos llegar a F por apreciarse suficientes rasgos del rostro, ojo, corona y pelo, pero el poco relieve original del reverso, ha hecho que no sean visibles partes tan substanciales como leyenda completa del reverso. A esta conservación le correspondería un precio de 250€, que rebajaríamos algo, hasta un valor de mercado de 220€ por quedar compensada la calidad de la pátina, que aunque delgada es bastante superior a la intermedia, por el fortísimo descentraje del anverso que incluso impide la lectura de la parte inicial de la leyenda, de tal manera que incluso para hacer la atribución a Tito, necesitamos analizar la impronta de su rostro para distinguirlo del de Vespasiano, e incluso Domiciano, que también acuñaron Sestercios con este reverso y cuya segunda parte del leyenda del anverso es prácticamente igual.

                           

FIGURA 21.4

La pieza de la FIGURA  21.2 corresponde al tipo FELICITAS, con la figura de la Felicidad de  pie con cetro en la mano derecha y cornucopia en la izquierda rodeada de la leyenda FELICIT  PVBLIC. Este tipo, especialmente cuando, como es éste el caso, la cabeza del emperador está orientada hacia a la derecha es algo mas raro que el normal de Tito, como el PAX o SPES. Esta circunstancia es señalada por CAYON 1984 que le asigna un valor de 700 FS, por encima de los precios de 650 FS y 500 FS que indica para los otros dos tipos. COHEN, RIC y SEAR 2000 no hacen matización con respecto a la valoración de este tipo en relación con los reversos mas comunes de Tito, aunque es significativo de su superior escasez que en las ediciones de 1970 y 1988 no figure este Sestercio entre los mas populares de Tito.
La pieza no llega a alcanzar la categoría de F por la omisión casi total de detalles del pelo, corona y casi la mitad del rostro. La asignaremos por tanto un grado VG al que correspondería un valor de 300€, doble de el del Sestercio base de Tito (150€). La pátina, aunque presenta algún resto de la original es inferior a la intermedia, por lo que su precio de mercado quedaría fijado en 200€.
En la FIGURA 21.3 tenemos un Sestercio del tipo SPES, ya mostrado en la entrada anterior (FIGURAS 20,3 y 20.4). Así como en este último caso se trataba de piezas en conservación G- cuya defectuosa pátina rebajaba su precio al orden de la mitad del que le correspondería por su grado, en este caso (FIGURA 21.3) tenemos una pieza con una conservación muy semejante a la de la FIGURA anterior que podemos considerar en VG ya que son visibles suficientes detalles de la cabeza del emperador y del vestido de la figura de la Esperanza en el reverso, como para merecer esa calificación. A este grado le correspondería un valor de 300€, doble de el del Sestercio base de Tito en G, aunque su pátina fuertemente erosionada y el descentraje del anverso, fuerte aunque no impida la legibilidad de la leyenda, reduciría su precio de mercado a 180€.
La pieza de la FIGURA 21.4 muestra el Sestercio de Tito, ya emperador, con el reverso del tipo MARTE, con la figura del dios de la guerra caminando, con trofeo en la mano izquierda y lanza en la derecha. El manto que en los reversos del tipo MARTE de Vespasiano y en los de Tito como Cesar aparece plegado sobre la mano izquierda, se muestra aquí completamente desplegado a un lado y a otro de la figura de Marte. El gran tamaño de la cabeza del emperador y el despliegue del manto, así como la indudable diferencia de estilo con la mayoría del de los Sestercios de Tito acuñados en Roma, ha llevado a la mayor parte de los autores, a considerar que este Sestercio fue acuñado en Lyon. A partir de los testimonios escritos de los que hoy podemos disponer, es realmente imposible afirmar con seguridad donde fue acuñado este Sestercio.

                          

 FIGURA 21.5


El tipo es algo mas difícil que el normal de MARTE, reconociéndolo así RIC que lo considera escaso y CAYON 1984 que lo valora en 850 FS, lejos de los Sestercios comunes de Tito (500 FS). Su conservación puede considerarse como F-, ya que aunque su anverso merecería un F, la ausencia total de detalles en el cuerpo y pierna derecha de Marte en el reverso, impide asignar esa calificación. A este grado le correspondería un valor de 500€, que rebajamos a un precio de mercado de 400€, ya que la pátina, evidentemente, no corresponde a la original de la pieza, aunque a partir de una limpieza realizada hace muchísimo tiempo, se ha ido acumulando nuevamente por oxidación, a través de un proceso que aunque natural no corresponde al que tuvo que tener lugar sobre la pieza en el momento en que fue retirada de la circulación.
Los detalles de pelo, corona (la mitad de la cual puede apreciarse), los pliegues de las figuras del reverso y la completa legibilidad de la leyendas, tanto del anverso como del reverso, llevarían a la asignación de un grado F-, al que correspondería un valor de 500€. Sin embargo, la pátina no merece ser clasificada mas que como inexistente (y por tanto valorada a la mitad de la intermedia) ya que claramente ha sido obtenida a base de ennegrecer la pieza y posteriormente tratar de fijarla con aceite. Por ello, su precio de mercado seria solamente de 250€.

21.THE SESTERCE OF TITUS 

This post is entirely addressed to the analysis of the sesterces of Titus, whose historical significance beside his father Vespasian and the general characteristics of their coinage which we have already discussed in previous posts making reference to the period of the reign of the Flavian dynasty as a whole. It is hardly to find any other emperor whose figure is so universally admired (perhaps Antoninus Pius) like Titus. Presumably, this was not indifferent to the fact of having exercised the power, on first place with Vespasian and then alone, just in between two emperors as repudiated by historians like Nero and Domitian, saying all of this we do not want to demerit from his personal characteristics and ability of government which undoubtedly had to be exceptional.
Titus, Vespasian's son and of his wife Domitia, was born in Rome in 39 A.C. It is documented his youth friendship with the son of Claudius and Messalina, born in 42 A.C., and therefore, only 3 years younger than him. From a numismatic point of view, it is precisely this friendship the main reason because it was connected for a long time what in that period was considered a rare coinage of a sesterces on behalf of Britannicus with which we have called coinage of Restitution, made by Titus in the name of the main Julia dynasty figures. The relation of this was the fact that the figure of Mars walking on the back of this piece had a similar size and characteristics of certain sesterces of the time of Titus. Today, it was recently found a significant number of these coins in the territory of the present Bulgaria which have situated this issue, as well as the young Nero without crown, in a mint located somewhere in Thrace.
The kindness and nobility of the character of the young Titus, as well as his ability to organize and military command, made him rapidly to become to be recognized, in the words of the historians of that period as "the delight of the mankind." His military career was mainly developed in Germania and Roman Britain, where he participated in the conquest of the island under his command of a legion, before accompanying his father on the punitive expedition against the Jewish people, which ended with the seizure of Jerusalem and the destruction of the Temple in 70 A.C.
Titus's military work was continued as collaborator not only in the governments of Vespasian, but also in the short time when he ruled directly the Empire. This collaboration between father and son was shown in the civil field particularly fruitful in 73 A.C., when both brought the role of Censors, what allowed them the regeneration of the Senate in the sense of making possible to belong to it as a culmination of the "Cursus honorum" for all social classes and not just for the aristocracy as it had been since the days of the Republic.
In this sense, distinguished members of the ruling class in the provinces as Hispania, Gaul and the East part of the Empire could become part of the senatorial class. The only drawback of this was that the practice of more control widespread, not only the exclusion of senators for his misconduct (the censors traditional role) but also of their appointment, which in the hands of the emperors with less scruples as those who accessed to the throne after Marcus Aurelius, what caused a progressive deterioration of the Senate's role in the conduct of its public affairs, what harm the people of Rome, used to hold almost exclusively the privileges of citizenship.
For the direct benefit of this city, Titus, during the time of his eighth consulate, intervened personally in the planning and execution of a large public works included the construction of the so-called Baths of Titus ( whose entrance was provided for free for all residents of Rome) and the completion of the construction of the Colosseum in 80 A.C., of the huge amphitheatre of Rome with a capacity for 70,000 spectators, whose appearance even today is amazing, despite the deterioration of part of its infrastructure caused by being used in the medieval times as marble quarry for the construction of palaces and basilicas. In commemoration of this fact, Titus coined a sesterce, a very rare today, in which was depicted the Colosseum on its back, whose subtype with SC on the front rather than in the back was first published by Cayon in Cayon 1984.
The last years of Titus were darkened as a result of two major calamities which hovered over Rome and its surroundings near the end of his reign. The first was the violent eruption of the Vesuvius, a volcano near the present city of Naples, which between ashes and lava buried the cities of Pompeii and Herculaneum, causing a high number of victims among them there was the historian Pliny. From the archaeological point of view, this disaster was not in vain, since the development digging procedures has allowed that, in a process that began in the eighteenth century, we were able to regain the ground and part of the walls of their buildings, what made possible us to know how was the structure of a Roman town of a certain importance, as well as the tools, artistic objects, mosaics and paintings that made up the trousseau, not just of the palaces, but also the houses in which they developed their life and work the people of Roman cities.
It was also highly destructive the fire which in that time hit the centre of the city of Rome that demolished a considerably higher number of buildings than the one produced at the time of Nero. The fire had an important impact on the work of coinage in the gold and silver coin whose production had to be moved from the slopes of Capitoline Hill to the Caelian’s, what resulted in a greater relative scarcity of the Titus denarius compared to those of Vespasian, even higher than that given in the sesterces. Although the coinage in brass and bronze under the authority of the Senate was made in other and different houses of coinage, the consequences that this situation might have on the coinage, are still discussed today and attributed to different coinage of Rome, the last coinages of Titus. Thus, traditionally, these coinages characterized by the large size of the head of the emperor, were attributed to Lyon (Lugdunum), although in the fifties Cahm defended the thesis of Roman Britain in Asia Minor being the origin of them, based on identity of style with other coins minted there. More recently, Caradice has attributed again to Rome the production of these coins, especially the As, but considering that they were probably coined in an office located in a different location within the city.
Perhaps affected by these calamities, Titus died in 81 A.C. with the short age of 42 years, and since then, as we already indicated, long mourned by the people of the Empire. Since that time, his younger brother Domitianus, who had already been partner of his father and of his elder brother, took quickly the power, inaugurating a new era and a type of coinage to be discussed in subsequent posts.
All the Titus sesterces which are depicted in this post were coined in the last two years of his life when he held the title of emperor, all of them were produced in the year he received his eighth consulate, identified by the characters COS VIII located at the end of the legend on the front. While its conservation, and therefore its price, are not very high, they are a little higher than the 3 sesterces of Titus, discussed in the previous post.
The piece of Figure 21.1 corresponds to the type of PAX AUGUSTI, with the olive branch in the right hand of the figure of the Peace and the cornucopia in left. This back is identical to the equivalent type of Vespasian and Domitianus, corresponding to the identity of elements representing the coinage of the Flavian before those of the second period of Domitianus. The visibility of the back legend is scarce, mainly due to the low pressure in the coinage, and not because the wear. It is also affected by this lack of pressure, the first part of the legend in the front whose visibility is also limited by the strong decentring. This type is very common, as not only Cohen points out, who values it at 4FF, but also RIC, who considers it current and in Cayon 1984 it is valued at 650FS, just slightly above the rate of the type SPES and while in Cayon 1985 where it is assigned a price of 50,000P, Sear also consider it in the lowest rung of the sesterces of Titus with a price of 20L in 1970 in F, 300L in 1988 in VF and 150L, 375L and 1,100L in 2000, in F, VF and XF respectively .
The piece must be evaluated as VG-, because even if we consider separately the head of Titus we could reach an F, considering the enough appreciation of the facial features, eye, crown and hair, but the little original relief on the back made no visible parts as substantial as the complete legend on the back. In this conservation, it could be a price of 250€, which would reduce a little its market value to 220€, being offset by the quality of the patina, which is thin but well above the intermediate, caused by the very strong decentring of the front which even prevents the reading of the initial part of the legend, even to make the attribution to Titus, that we have to examine the stamp of his face to distinguish it from the Vespasian, and even Domitianus, who also coined sesterces with this back and whose second front part of the legend is almost equal.
The piece of Figure 21.2 corresponds to the type FELICITAS, with the figure of Happiness standing with the sceptre in his right hand and the cornucopia in the left surrounded by the legend FELICIT PVBLIC. This type, especially when, as in this case, the emperor's head is looking right is a little rarer than the normal of Titus, like those of PAX or SPES. This circumstance is indicated by Cayon 1984 that assigns a value of 700FS, prices over those of 650FS and 500FS that indicates to the other two types. Cohen, RIC and Sear 2000 do not do nuance regarding the valuation of this type regarding the most common backs of Titus, although its significant superior shortage in editions of 1970 and 1988 of this sesterces not listed among the most popular of Titus.
The piece does not reach the category of F because the almost total omission of details of the hair, crown and nearly half of the face. Therefore we will assign it a VG degree to which would correspond a value of 300€, the double of the base sesterces of Titus (150 €). The patina, although it presents some traces of the original one, is below the intermediate, so its market price would be set at 200€.
In Figure 21.3, we have a sesterce of the SPES type, already shown in the previous post (Figures 20.3 and 20.4). Just as in the last case it is a piece in G- degree whose faulty patina lowered its price to about the half of which would correspond to this degree. In this case (Figure 21.3) we have a piece in a very similar conservation as in to the last figure which we can consider in VG it has enough visible details of the emperor's head and of the clothing of the figure of the Hope on the back, to warrant this valuation. To this degree could correspond a value of 300€, the double of the base sesterces of Titus in G, although its strongly eroded patina and decentring of the front, which is strong but it does not impede the legibility of the legend, would reduce its market price at 180€.
The piece of Figure 21.4 shows the sesterces of Titus, already emperor, with the back of MARTE type, with the figure of the god of the war walking, with a trophy in his left hand and a spear in the right. The cloak on the backs of MARTE type of Vespasian and in those of Titus as Caesar appears folding on the left hand; here it is fully deployed on either sides of the figure of Mars. The large size of the head of the emperor and the deployment of the cloak, as well as the unquestionable style unlike most of Titus sesterces minted in Rome, has led most authors to consider that this sesterce was coined in Lyon. From the written testimony that we have today, it is really impossible to say with certainty where this sesterces was coined.
The type is somewhat more difficult than the normal of MARTE, considered y RIC as scarce and in Cayon 1984 it is valued at 850FS, far away from the common sesterces of Titus (500 FS). Its conservation can be considered as F-, because although its front deserves an F, the total absence of details in the body and right leg of Mars on the back prevents assigning that rating. To this degree it could be a value of 500€, which lowers to the market price of 400€, as the patina, of course, does not correspond to the original piece, but from a cleaning process made very long time ago, it has built it up again by oxidation through a process though not natural but it does not correspond to the one that had to take place on the piece when it was withdrawn from circulation.
The details of the hair, crown (half of which can be seen), the folds of the figures on the back and full readability of the legends of both the front and the back would lead to assigning a degree F-, to which correspond a value of 500€. However, the patina does not deserve to be classified more than non-existent (and therefore valued at half of intermediate) as it has clearly been obtained by a darken process the piece and then trying to fix it with oil. Therefore, its market price would be only 250€.

 

Lunes 21 de Febrero de 2011 20:51

Los zurbaranes anglicanos

por Manuel Martínez Bargueño

Las últimas noticias las ha leído recientemente, pero su pista la vengo siguiendo desde 2001 [1]   . Resulta que en el comedor del castillo de Auckland, al norte de Inglaterra, residencia  del obispo de Durham, se guardan, desde 1756, una serie de doce cuadros de Zurbarán conocidos como “Las doce tribus de Israel. Jacob y sus hijos”. Son un conjunto de doce lienzos, de grandes proporciones (1.98 metros de alto por 1.02 de ancho) cada uno con una figura de tamaño natural, ambientada en un fondo de  paisaje y referida al pasaje del Génesis (49, 1-18) en que Jacob moribundo, bendice a  sus doce hijos conjeturándoles el porvenir. Los cuadros ostentan, junto al nombre del personaje representado, un número romano indicativo del orden que ocupan en la relación bíblica. Son: Jacob. Rubén I. Simeón II. Leví III. Judá IV. Zabulón V. Isacar VI. Dan VII. Gad VIII. Aser IX. Neftalí X. José XI. Benjamín (este último es una copia  del original realizada en el siglo XVIII).

La historia de estos lienzos es cuanto menos novelesca. Se cree que fueron pintados en el taller de Zurbarán para alguna iglesia o convento de la América hispana. Es conocido el ciclo exportador de este maestro y su taller, especialmente al Perú, a a partir de 1637 o 1638, lo que daría lugar, por imitación de los modelos que habían dado fama al pintor de Fuentetodos, a un comercio masivo de obras de arte realizadas por pintores sevillanos casi desconocidos hacia este floreciente mercado hispanomericano [2]  .  El barco que los trasportaba a América, quizás a Méjico, se cree que fue apresado por unos corsarios ingleses y su cargamento llevado a Inglaterra donde los cuadros aparecieron en 1756 en poder de un comerciante judío de origen portugués, de nombre James Mendez, establecido en Surrey. Fue a la muerte de dueño, cuando el obispo de Durham, Richard Trevor (1707-1771), que nunca antes había mostrado interés en la adquisición de obras de arte  de cuadros, adquirió doce de los trece cuadros por unas 124 libras para colgarlos  en el “Long Dining Room”  en el castillo de Auckland, luego de la realización de obras de ampliación, iluminación y decoración de este espacio. Únicamente no pudo comprar el último de los cuadros que representaba a Benjamín el cual fue adquirido por un comprado de nombre Jones Raymond y ahora se exhibe en Grimsthorpe Castle, en Lincolshire. No obstante el obispo consiguió que un amigo de Raymond, el artista, copista y crítico de arte Arthur Pond, le hiciera una copia de este lienzo. 

Figura interesante la de este obispo Trevor. Fue un decidido defensor de los derechos de los judíos en Inglaterra. Unos años antes de la compra de los “Zurbaranes”, en 1749, había conseguido el apoyo de otros obispos para la aprobación del respaldo del “Jew Bill” que permitía a los inmigrantes judíos naturalizarse británicos. El hecho de comprar los cuadros y exponerlos en el comedor del castillo puede interpretarse como el deseo por su parte de dejar pública constancia ante sus influyentes y distinguidos invitados de que los judíos eran una comunidad valiosa para el porvenir de Inglaterra.  

Desde entonces los cuadros, de imponente tamaño, apenas han salido del lugar donde fueron colocados, aunque, en 1995 (del 16 de febrero al 30 de abril) fueron expuestos en el Museo del Prado, en una exposición que lamento haberme perdido. En el catálogo de esta exposición figura  un extenso artículo del profesor de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá de Henares, Benito Navarrete, en que considera a esta serie  como cuadros de la máxima calidad solo comparables a los que pintó Zurbarán para la Cartuja de Jerez, en 1639, actualmente en el Museo de Grenoble[3]   . Opinión que no es compartida por otro experto, Enrique Valdivielso, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla quien afirma que no son de lo mejor de la extensa producción del artista: “Están  realizados con gran participación del obrador del pintor. Se percibe en ellos  el trazo de alguno de sus discípulos. Entonces trabajaban casi en serie. Y del obrador de Zurbarán, que además tenía fábrica y tienda propia salían centenares de cuadros” [4]    

Pues bien el asunto es que los Church Commisioners, el organismo  que maneja las propiedades y los bienes de la iglesia anglicana, esta tratando de vender estos cuadros cuyo valor en el mercado del arte se estima en unos 24 millones de dólares. La razón de la pretendida venta es clara: la iglesia anglicana necesita dinero. Con la venta de las pinturas, cuyo coste de mantenimiento y seguridad es elevado, se podría atender -dicen-  las necesidades de las parroquias pobres y de la clerecía durante al menos diez años. La progresión de las hipótesis de venta no acaba en las pinturas, el propio  castillo de Auckland, que ahora alquila sus instalaciones para eventos como bodas, podrá estar también en el punto de mira de las enajenaciones.

La posible venta ha levantado críticas en la comunidad anglicana (en especial por parte del director del Museo Británico Neil Mac Gregor y del ex obispo de Durham, Tom Wright), por eso sus  promotores han encargado a una agencia de relaciones públicas que vaya “allanando el terreno”  antes de proceder en los próximos meses a su venta en la casa de subastas Sotheby´s.

Lo ideal dicen los expertos es que no se desmembrara la colección, si no que, si llegara a venderse, sería conveniente que fuera aparar a un solo comprador. Hay quien dice  que ya hay bimillonarios rusos tras de ella. Hasta el momento ningún responsable cultural o de museos español se ha pronunciado sobre un posible interés de la colección para su adquisición por el Estado español agobiado financieramente en una época de “vacas flacas”. Ahora bien, a muchos españoles, entre los que me cuento, les gustaría que esta colección, pintada en España, por un maestro español de la talla de Francisco de Zurbarán, (aunque fuera con ayuda de su taller) retornara a España, su patria de origen. El esfuerzo económico, con la ayuda de patrocinadores privados, merecería la pena y las generaciones actual y futuras lo sabrían valorar y agradecer.  Amén que quiere decir “así sea”.

Notas

[1]    “La Iglesia anglicana pone en venta su colección de Zurbarán”. El País 21.09.01

[2]    Este mismo año hemos podido ver uno de estos  cuadros “americanos” de Zurbaran en la exposición “Pintura de los Reinos. Identidades compartidas en el mundo hispánico”, en concreto, “Santiago el Mayor, perteneciente a la serie “el Apostolado” de l colección de la Orden Franciscana Seglar del Convento de San Francisco de Lima.

[3]    No he podido comprobar este aserto en el catálogo citado, que no tengo, pero contrasta este juicio con el del mismo historiador recogido en el diario  El Pais de 21.09.01: “Es una serie  de una calidad muy variable, donde, sin ser autógrafa, intervinieron el pintor  y su obrador. Es la primera de ellas y existen otras dos en América pintadas por el taller. Por el conjunto hago una estimación de mil millones [de pesetas], como mucho”.

[4] Zurbarán "el anglicano", El País, 6 de febrero de 2011

                          

FIGURA 20.1

Dentro de la dinastía Julia, la sucesión al título de emperador, se había venido produciendo, como una práctica normal, dentro de los miembros de una misma familia. Esta práctica no debe extrañarnos, dada la extraordinaria importancia en los orígenes de Roma que tenian los conceptos de tribu y de familia, de tal manera que la República siempre se consideró como una agrupación de orden superior que englobaba, pero no diluía dentro de ella a otros grupos humanos como los referidos anteriormente.
En los casos de Tibério y de Nerón, la sucesión se había realizado a través del procedimiento de la adopción que, después de los Flavios, sería empleado extensivamente por los Antoninos. En otros casos como los de Caligula y Claudio, la sucesión se había producido mediante la búsqueda de una figura de la misma familia considerada por el Senado o guardia pretoriana como mas conveniente para su interés, por unas u otras razones.
Una vez que Vespasiano accedió el poder, la novedad fue que en práctica, el emperador compartió el gobierno, en forma plena, con sus hijos Tito y Domiciano. De tal manera que el poder fue ejercido conjuntamente por los tres hasta la muerte de Vespasiano y después, por los dos hermanos hasta la muerte de Tito y finalmente, por el único sobreviviente de los tres, Domiciano. Así, en vida de Vespasiano, éste siempre fue reconocido como emperador y Augusto, mientras que sus dos hijos eran reconocidos únicamente como Césares y después de la muerte de Vespasiano, únicamente Tito ostentó el título de emperador, continuando Domiciano como Cesar hasta que a la muerte de su hermano, es reconocido como emperador.
La influencia de estos avatares en los títulos que identifican a cada personaje en las acuñaciones de los Flavios puede seguirse plenamente a través de las leyendas que rodean los retratos de Vespasiano, Tito y Domiciano en estas  monedas. Las leyendas de Vespasiano siempre empiezan con el título de emperador (IMP), seguido del de Cesar (CAE), seguido de su nombre (VESP, VESPAS o VESPASIAN) y de sus títulos (típicamente: Augusto, Pontífice Máximo, Tribuno, Padre de la Patria y Consul) representados por sus abreviaturas sin puntos, ni separaciones intermedias (IMPCAESVESPASAVGPMTRPPPCOSIII, por ejemplo) añadiendo en algunos casos otro título como el de Censor (CENS) ejercido ad personam en algún año determinado.
Este sistema de gobierno colegiado funcionó perfectamente hasta el momento de la muerte de Tito y fue operativo en tiempos posteriores como la asociación entre Adriano y Aelio, seguido por la asociación con Antonino tras la muerte de Aelio. Este esquema se reproduce también en la asociación al poder imperial entre Antonino y Marco Aurelio, entre Marco Aurelio y Lucio Vero (después con Cómodo, tras la muerte de Lucio Vero) o en el gobierno de Septimio Severo con sus hijos Caracalla y Geta, aunque en este caso el resultado final, asesinato de Geta, no fue tan feliz. En todos estos casos una persona actuaba con el título de emperador (sinónimo de Augusto) y las personas a las que había asociado al poder, actuaban con el título de Césares.
En esta tradición se basó, mas de dos siglos después Diocleciano para establecer la llamada Tetrarquía, en la cual dos personas con el  título de Augustos regían cada uno parte del Imperio (Oriente con capital en Bizancio y Occidente con capital en Roma) identificando cada uno de ellos a un heredero que hasta el momento que le sucediera actuaría como su auxiliar, con el título de Cesar. 

                           

FIGURA 20.2


La razón fundamental de la accesibilidad de las acuñaciones de Vespasiano para el coleccionista de moneda romana, es el gran número de ejemplares que fueron acuñados durante su reinado, tanto en oro (Áureos) como en plata (Denarios), latón (Sestercios y Dupondios) o bronce (Ases, Semis y Cuadrans). Esta abundancia en las acuñaciones fue uno de los elementos de la reforma hacendística de Vespasiano, que renovó totalmente el sistema fiscal romano a través de una estimación objetiva de la riqueza y capacidad de pago de ciudadanos y súbitos basado en un levantamiento catastral que afectó a todas la provincias del Imperio. El aumento del circulante producido por las acuñaciones, especialmente en plata, realizadas en base al empleo de las especies metálicas que la labor de los recaudadores de impuestos facilitaba a la Hacienda, estimuló notablemente las relaciones comerciales no solo dentro del Imperio, sino también con pueblos situados fuera de su órbita, especialmente en Asia, como Arabia y Persia.
En la FIGURA 20.1 aparece uno de los Sestercios mas populares emitidos por Vespasiano, el tipo con reverso JUDAEA CAPTA, conmemorativo de la victoria de Vespasiano y Tito en la guerra subsecuente al levantamiento judio contra el poder de Roma, con objeto de restituir la independencia a los territorios bíblicos. Ya encauzada la guerra, Vespasiano partió para Roma en 69 D.C.,  dejando a su hijo Tito con 6 legiones y el mismo número de tropas auxiliares, el mandato de completar la campaña, no a través de la pacificación, sino con el aniquilamiento del pueblo judío. Este aniquilamiento se materalizó en el sitio, toma y final destrucción de Jerusalen, incluyendo el Templo construido originariamente por Salomón.
La guerra, de extraordinaria virulencia, produjo mas de 500.000 victimas aparte de unos 10.000 prisioneros que en su mayoría fueron vendidos como esclavos en las principales ciudades del Imperio. Las discordias entre Celotes e Idumeos, así como entre otras facciones de los propios judíos, tuvieron también una parte importante en el desarrollo de la guerra, cuyo el final fue celebrado con el Triunfo en Roma de Vespasiano y Tito y el encadenamiento a su carro de los principales jefes hebreos, como Juan y Simón.
Al final de esta guerra, alude el reverso de esta moneda que muestra una palmera en el centro como símbolo de Palestina, bajo la cual se encuentra una figura femenina sentada llorando, y una figura masculina con las manos atadas a la espalda, al lado de despojos de guerra. Las monedas de Vespasiano con este reverso fueron acuñadas todas ellas durante su tercer consulado (COS III) en el año 71 D.C.. Con un reverso muy semejante fueron también acuñados Sestercios a nombre de Tito, ya como emperador, en el año de su octavo consulado (COS VIII) el año 80 D.C., tras la muerte de Vespasiano.
En estas monedas de Tito la leyenda JUDAEA CAPTA aparece no a ambos lados de la palmera como en la de Vespasiano, sino en horizontal sobre la propia palmera. Estas piezas aparecen en el mercado con una frecuencia mucho menor (del orden de 1 a 7) que las de Vespasiano. Mucho mas raras todavía son las piezas de JUDAEA CAPTA emitidas a nombre de Tito a título de Cesar (COS II) en 72 D.C. durante el reinado de Vespasiano, de las que en  CAYON 1984 se reproducen dos ejemplares, aunque creemos que el precio asignado (muy similar al de los emitidos por Tito a título de emperador) no se encuentra en proporción con su rareza.

                           

FIGURA 20.3


La pieza JUDAEA CAPTA de Vespasiano no es demasiado rara, aunque la popularidad de este conflicto que ha llegado hasta nuestros días, ha hecho que los coleccionistas, en toda época, hayan tenido interés en poseer alguna de ellas, por lo que tradicionalmente su precio ha sido superior a su rareza. Aquí, se considerará este reverso como raro, pero no muy raro. Ya COHEN valoraba este Sestercio al doble de los normales de Vespasiano y RIC lo consideraba escaso (S) pero no raro.
La pieza aquí mostrada es ciertamente bella, debido principalmente a su gran módulo y perfecta redondez, así como al tamaño y buena delimitación de los caracteres de la leyenda del anverso. La conservación no puede exceder a F, ya que la mayor parte de la corona no resulta visible y el gastaje en general, está bastante extendido. En cuanto a su pátina, marrón, tiene cierta calidad, pero sus discontinuidades no permiten que merezca mas allá de la calificación de intermedia.
SEAR valora la pieza en sus tres ediciones a unas 3 veces el precio menor de los Sestercios de Vespasiano e incluso en su edición de 1970 a 5 veces, calificación con la que ya hemos indicado no podemos estar de acuerdo. Mas en línea, están las estimaciones de CAYON 1984 y 1985 que la valoran en 1.300 FS y 10.000 P respectivamente, el doble del Sestercio común de Vespasiano. Así, con un precio del Sestercio base de Vespasiano de 350€ en F y 700€ en F, teniendo en cuenta su consideración de raro, llegaríamos a un precio de mercado de 1.000€ al tomar en consideración, las características apuntadas de gran módulo y redondez.
La pieza de la FIGURA 20.2 corresponde al tipo ROMA de pie en reverso, a nuestro juicio, uno de los mas comunes Sestercios de Vespasiano, junto con el tipo de MARTE caminando. Tres piezas de este mismo tipo se muestran también en las FIGURAS 18.2, 18.3 y 18.4, cuyos grados de conservación son VG-, G y VG- respectivamente. De esta manera, podemos ver que la diferencia de dos grados, como es éste el caso, es distinguible inmediatamente, incluso para el mas profano en la materia. No lo es tanto, si hablamos de un único grado. Así, la pieza que estamos analizando (FIGURA 20.2) no presenta un relieve de anverso demasiado acusado. Pero se evidencia que éso se debe a la forma aplanada del cuño y no al gastaje, ya que la corona (elemento básico para graduar Sestercios) está completa, pudiendose distinguir todas las hojas. Esto ya es indicativo de VF en lugar de F, ya que el gastaje no es generalizado.

                         

FIGURA 20.4


También si examinamos detalles del pelo, arrugas en la frente, pómulo y especialmente pliegues del vestido de la figura de Roma, vemos que se trata de un VF+. A esta conservación ya le correspondería un valor de  700€. Ahora, al tener en cuenta la pátina, vemos su completa continuidad en anverso y reverso por lo que debemos considerarla con una calidad superior a la intermedia, aunque no alcance la belleza que le permitiría duplicar el valor estándar. Por tanto, nos quedaría a medio camino entre 700€ y 1.400€, por lo que le asignamos a la pieza un precio de mercado de 1.000€. Esta pátina aunque que no se conserven granos de arena adheridos a ella, es característica del enterramiento en este material. 
Las dos piezas de las FIGURAS 20.3 y 20.4 corresponden ambas al tipo de Esperanza de pie, similar al de esa misma figura de Claudio. Es la pieza mas común de Tito, el hijo de Vespasiano, quizá, con la de PAX AUGUSTI. Vemos que en la primera, la cabeza del emperador mira a la izquierda y en la segunda, a la derecha. Esta circunstancia como ya se apuntaba al hablar de los Sestercios de Nerón es característica de estos dos emperadores, en los cuales el precio es independiente de la orientación de la cabeza. Evidentemente, la conservación de las dos piezas es muy pobre, pero sin embargo no debemos despreciar ejemplares muy gastados, siempre que al comienzo de nuestro interés por los Sestercios, se trate de emperadores de los cuales no es fácil conseguir piezas bien conservadas por poco dinero, como es el caso de Tito.
El precio base que se considera para los Sestercios de Tito en G con pátina intermedia es 150€, igual que el caso de Claudio, pero algo menor que para los de Nerón (190€). Ambas monedas corresponden al periodo de Tito en el que actuó como emperador, a la muerte de su padre, del 79 D.C. al 81 D.C.. A esta circunstancia corresponde el comienzo de la leyenda del anverso que comienza con IMPTCAES, indicando IMP su condición de emperador, título que no tenia asignado durante el reinado de Vespasiano, en el que acuño monedas solo con el título de Cesar.

                        

FIGURA 20.5


Su nombre es simplemente indicado por la letra T detrás de IMP, por lo que cuando las leyendas están muy gastadas y no es posible leer el comienzo de ellas, es necesario observar detenidamente la cabeza del emperador para identificar si se trata de Tito o de Vespasiano. En este sentido, para esta identificación nos puede ayudar el tener en cuenta que, de ordinario, la cabeza de Tito presenta un aspecto mas rechoncho y con una expresión menos hirusta que la de Vespasiano. La primera pieza se encuentra en G-, ya que no todos los caracteres de la leyenda son legibles, mientras que la segunda estaría en G ya que se pueden identificar todos los caracteres de las leyenda del anverso, aunque alguno de ellos éste muy débil. A estas calidades corresponderían precios de 125€ y 150€ que rebajaríamos a valores de mercado de 80€ y 95€ al tener en cuenta la muy baja calidad de la pátina, casi inexistente, lejos de la de pátina intermedia. Ambas piezas fueron acuñadas en el año del octavo consulado de Tito (COS VIII) en el 80 D.C..
El Sestercio que aparece en la última fotografía (FIGURA 20.5) es algo mas raro que los anteriores, pero no mucho mas raro. Alude al igual que el tipo semejante de Nerón (FIGURA 14.5) al reparto de trigo a los ciudadanos de Roma al que se refiere la figura de la Abundancia de pie con figura de la Equidad en la mano derecha y cornucopia llena de grano en la izquierda, mostrándose en el fondo un recipiente con espigas de trigo y una proa de nave. La leyenda es poco legible pero el gastaje de la cabeza de Tito que es claramente inferior al de las piezas anteriores, nos hace consider un valor en G+, de 200€, que se reduciría a la mitad por la defectuosa pátina y una visibilidad de leyenda mas baja que la que le correspondería a la definición de las figuras. Estos determinaría un precio de mercado de 100€.

 

 

Medidas en las redes sociales (1)

Introducción

Conectividad global de la red

Posiciones de los actores

Proximo articulo

Introducción

Una primera evaluación de una red social nos lleva de manera simple a contar el número de actores y las conexiones existentes entre ellos. Encontramos actores que tienen muchas conexiones y otros actores pocas. Cuando las relaciones sean dirigidas, es decir que el sentido importa,  habrán actores fuente (generadores de relaciones) y actores sumidero (receptores de relaciones). Estas diferencias son útiles para explicar diferencias de como los actores ven el mundo y como el mundo los ve a ellos. Algunos actores gozarán de posiciones privilegiadas; más cercanas al resto, o uniendo grupos separados, etc. También vemos que hay actores con un número y tipo de conexiones muy similares. El grado de similitud o disimilitud entre ellos es la base para una posible clasificación. A nivel individual el numero y tipo de conexiones determinan la imbricación de cada actor dentro de la red condicionando sus oportunidades, influencia y poder.

No siempre las redes analizadas están totalmente conectadas, de tal manera  que existen grupos desconectados. Estas separaciones tienen relevancia sociológica siendo la base para la estratificación y origen de conflictos  También es importante, a nivel de cada actor, medir su separación del resto ya que esta separación influye en su facilidad para obtener apoyo, aprender o influir en otros.

Un aspecto interesante es observar las diferentes formas de conexiones vecinas. Por ejemplo, entre parejas  de actores se pueden dar tres tipo de estructuras: no existe conexión, una  conexión de un hacia otro y dos conexiones  en reciprocidad. Dependiendo del tipo de relación las formas tiene diferente estabilidad siendo la inexistencia o las conexiones reciprocas las más estables y las conexiones asimétricas las más inestables. Por tanto a nivel global, las redes con mas relaciones inexistente o reciprocas  serán mas estables que las redes con mayoría de conexiones asimétricas.

Otras formas de estructuras vecinas son las triadas. Para algunos autores la triada es la unidad básica  de estudio de las redes y donde se puede observar todas las formas fundamentales de relación social. Existen hasta 16 formas de conexión entre tres actores. De especial interés son las triadas transitivas consideradas como el estado natural a preservar en una red (A esta conectado con B que esta conectado con C que esta conectado con A). Es por tanto útil medir en una red tanto a nivel individual como en el conjunto de la red la proporción de sus triadas transitivas.

Figura 1. Diferentes tipos de triadas

Las consideraciones anteriormente  expuestas han llevado a los expertos a proponer diferentes medidas con las que evaluar las redes sociales. Nos apoyaremos, tal como veíamos en el artículo anterior, en  los procedimientos y medidas de la teoría de grafos y cálculo  matricial. Para ello y en   función de la perspectiva analítica evaluamos:

1. Posiciones de los actores

2. Conectividad global de la red

3. Grupos y cohesiones

4. Equivalencia estructural

En este artículo  abordamos las medidas más frecuentes para describir la conectividad global de las redes sociales y las posiciones individuales de sus actores.

 

Conectividad global de la red

Densidad: mide la proporción de las conexiones que existen en la red con respecto al número total de las posibles. Cuantas más conexiones mas rápido y preciso el flujo de información. La densidad típicamente disminuye conforme crece el número de personas. Ya que es muy difícil en grupos numerosos que existan relaciones entre todos los actores. Como alternativa se utiliza el número de enlaces por nodo.

Figura 2. Densidades y distancias en dos redes

Distancia (cercanía): muestra el promedio de nodos que debe cruzarse para alcanzar de todos los nodos a todos los nodos. Distancias cortas significan poder transmitir y compartir  con mayor rapidez y precisión. Las personas tienen mas posibilidades de llegar a una persona a una distancia de dos (un amigo de un amigo), reduciéndose drásticamente la probabilidad  más allá de esa distancia. Diámetro es la máxima distancia de la red entre dos actores

Reciprocidad: porcentaje de nodos con vinculo reciproco con respecto al total de pares de nodos vinculados

Transitividad: El ratio de dividir el numero total de triadas transitivas entre el total de triadas transitivas e intransitivas.

Agrupamiento (clustering): Para cada nodo se listan todos los nodos vecinos y se calculan las conexiones posibles entre esos nodos vecinos. El cociente entre los dos valores es el coeficiente de agrupamiento de ese nodo. Para la totalidad de la red es el promedio de todos los coeficientes.

Posiciones de los actores

Grado: Número de conexiones que tiene un actor con todos los demás actores de la red. Se distingue, en redes dirigidas, entre el grado de salida (conexiones que tiene el origen en el actor) y grado de entrada (conexiones que tienen como destino el actor). El grado es un índice  de exposición a lo que está circulando a través de la red. Por ejemplo, en una red de rumores: el actor con más grado tendrá más probabilidades de escuchar un dado rumor. El grado se interpreta como la oportunidad de influir o ser influido directamente por su capacidad para comunicar con otros.

Figura 3. Grado de un actor

Cercanía: Los actores se conectan con otros actores bien directamente o bien  indirectamente mediante otros actores que hacen de intermediarios.

La cercanía entre dos actores es el número de conexiones a recorrer desde un actor para llegar a otro. Los actores con recorridos mas cortos  gozan de una posición de mas independencia puesto que les permite llegar con facilidad a los otros actores sin intermediarios.

 

Intermediación: Para llegar de un actor a otro es imprescindible, en muchos casos,  pasar por otros actores. La intermediación de un actor es  la frecuencia  con que su nodo en la red social aparece  en los caminos más cortos de unos actores a otros.

Los actores con  posiciones altas en intermediación tienen capacidad para modificar o parar los flujos dentro de la red, son cuellos de botellas con gran incidencia en muchos procesos empresariales (transmisión de información, conocimientos, toma de decisiones, etc.).

En otras ocasiones el significado es distinto; ya que estos actores, con frecuencia, integran partes de una red que de otro modo permanecerían separadas. La medida de su intermediación proporciona  una aproximación de su peso como conector, de su importancia como integrador de la red.

La intermediación representa la influencia al medir  el control que un actor tiene sobre la comunicación y los flujos en la red. Cuantos mas flujos pasen por el actor más influencia tendrá para restringir, modificar o beneficiarse de ellos.

Figura 4. Intermediación

Eigenvector: Mide la posición en la red de  un actor teniendo en cuenta la posición de los actores a los que esta conectado. Una puntuación alta significa que el actor puede acceder a muchos otros actores que están bien conectados y es relativamente independiente de ellos. Es por tanto un indicador  de la popularidad o relevancia de los conocidos. Tiende a identificar el centro de los grupos cohesivos.

Figura 5. Eigenvector

 

Proximo articulo: Medidas en las redes sociales (2)

 

 

Martes 15 de Febrero de 2011 10:53

"The Baked Brownie" + The Civil Wars

por Ana Martínez Arce

Hace años que no hacía un brownie y hay que ver lo que me estaba perdiendo. A diario intento hacer bizcochos que sirvan para desayunar y que, preferiblemente lleven aunque sea 50 gramos de plátano o zanahoria para sentirme menos culpable. Así lo haces y mientras te lo comes estás pensando y diciéndole a todo el que te pregunta: si comiendo este bizcocho estoy comiendo fruta. Vamos, que con un poco más cumplo la cuota diaria de 20 piezas de fruta diaria que recomiendan los endocrinos. Esa es otra, a mí que alguien me explique esta regla, porque en verano o primavera, a base de cerezas, fresas y frambuesas, igual hasta la cumplo, pero en el triste invierno lo de comerme 10 manzanas y 10 peras se me hace un poco cuesta arriba.

 

 


Además no entiendo por qué pero yo, que como a toda velocidad, tardo unos 30 minutos en comerme una manzana cruda. No es que no me gusten, me gustan, y en postres casi más, pero crudas yo no sé si tienen algún tipo de sustancia que hace que mi mandíbula trabaje más despacio o algo así  pero, vamos, que se me hacen un mundo. Aún así, no creo que ni la gente que no tiene mi problema sea capaz de tomarse dos manzanas para desayunar, dos a media mañana, dos antes de comer y así sucesivamente. Esa es otra, la gracia de tomarse la fruta antes de comer porque si te la tomas después engorda. Pues mire señor endocrino, yo si no me como la dichosa manzana después de comer, para quedarme con un buen sabor de boca le doy a la tableta de chocolate, así que me da a mi que voy a pasar de la moda esta rara.

 


Por eso una para hacer un brownie necesita una excusa, porque no creo que me lo vaya a recomendar ningún cardiólogo... En este caso se trató de hacer un postre para una cena de mi madre. Que no es el típico postre refinado que se sirve después de una lubina, pues no, pero yo acababa de recibir el libro "Baked: New Frontiers in Baking" y quería probar la receta del brownie que tantos premios había ganado, que había hecho famosos a los dueños de este "coffee shop-bakery" de Brooklyn y que tanto le ha gustado a Oprah. El problema es que no contaba con que los americanos no solo miden los volúmenes en "cups", sino que las raciones normales para ellos aquí dan de comer a una familia de 4. Conclusión: hice el brownie, recorté circulos y los puse uno encima de otro a modo de torre para la cena y aún así me sobró media plancha de brownie. Pero la verdad es que duró más bien poco.

 

 

Este brownie es merecedor de todos los premios que ha recibido y más y no necesita la típica bola de helado de vainilla que acompaña a los brownies más mediocres que sirven en los restaurantes americanos.  Combina las mejores características de un brownie: la jugosidad y el intenso sabor a chocolate, con el buen saber de los autores de "Baked" que añaden algo de sal y café a la masa. La sal es fundamental y como pasa con el caramelo con sal, hace que lo dulce no sea tan dulce y te queden siempre ganas de probar más. El café es sutil, pero tabién le da un toque especial. Yo diría que es el MEJOR brownie que he probado y como Brooklyn queda un poco lejos, la opción más fácil es sacar la fuente mayor que tengáis y ponerse a hacer brownie para 50 como un buen americano. Ahora solo me queda probar la versión rubia del brownie (los blondies), aunque sinceramente, me extrañaría que llegase al nivel de la versión morena.


Para completar la dosis de cosas buenas del día os recomiendo la canción que tengo en modo repetición desde hace varios días. Además el videoclip me encanta: Poison and Wine de The Civil Wars (y no, no es Johnny Depp el que canta aunque lo parezca).

 


RECETA: Para un molde de 23x34cm (lo que yo decía: brownie para el cuartel)


290gr harina

1 cucharadita de sal

2 cucharadas de cacao en polvo

319gr chocolate

232gr mantequilla

1 cucharadita de café soluble

348gr azúcar

116gr azúcar moreno

5 huevos

2 cucharaditas de extracto de vainilla


La verdad es que vista así la lista de ingredientes da un poco de miedo, pero un día es un día!


1. Precalentar el horno a 180º y engrasar el molde con mantequilla.

2. En un bol mezclar la harina, la sal y el cacao en polvo.

3. Poner el chocolate, la mantequilla y el café soluble en un bol sobre un cazo con agua hirviendo y derretir la mezcla.

4. Apartar del fuego sin quitar el bol de encima del cazo y añadir los azúcares. Batir hasta que todo esté bien mezclado y levantar el bol del cazo. Apartar hasta que alcance la temperatura ambiente.

5. Añadir 3 huevos a la mezcla de chocolate y batir hasta que todo esté mezclado.

6. Añadir el resto de los huevos y el extracto de vainilla y batir hasta que tod esté mezclado, teniendo cuidado de no pasarse para evitar que el brownie quede como un bizcocho.

7. Echar la mezcla de la harina sobre la del chocolate y mezclar utilizando una espátula hasta que se vea solo un poco de la mezcla de la harina.

8. Echar la mezcla sobre el molde y cocer al horno durante 30 minutos, hasta que al insertar un cuchillo en el centro salga con alguna miga húmeda. Este paso es muy relativo, pero en mi opinión es mejor pecar a que el brownie quede poco hecho que mucho.


Envueltos en papel film a temperatura ambiente aguantan bien hasta tres días.

 

 

                          

FIGURA 19.1

Desde el punto de vista de quien ha decidido coleccionar monedas romanas, Vespasiano supone el primer emperador del cual es posible adquirir Sestercios y Denarios por cantidades asequibles, presentando al proprio tiempo una suficiente variedad de tipos distintos, por lo que es posible reunir  un número grande de monedas con reversos diferentes que aludan a diferentes aspectos de su reinado. También, en cuanto a los anversos, aunque la mayoría de los Sestercios de Vespasiano están fechados en el año en que recibe su tercer consulado (COS III) en 71D.C., la leyenda con el nombre y títulos del emperador presenta suficiente número de variantes, según la forma en que se represente el nombre del emperador, ya sea VESP, VESPAS o VESPASIANO, por ejemplo.
Claro está que teniendo en cuanta que estos Sestercios estuvieron todavía circulando durante mas de dos siglos, las piezas con conservaciones en grado VF o superior son, naturalmente, de un precio prohibitivo para el coleccionista que comienza. Sin embargo, ejemplares en conservaciones inferiores, como VG o F, sí son verdaderamente asequibles, presentando la ventaja frente a Sestercios de muchos otros emperadores, de que el abultado relieve de la cabeza del emperador preserva frecuentemente de gastaje a las leyendas del anverso que en la mayor parte de los casos son legibles aún en conservaciones bajas.
Esta consideración respecto a los Sestercios de Vespasiano es también aplicable respecto a los Sestercios de su hijo Domiciano, especialmente por lo que se refiere al tipo JUPTER (IOVI VICTORI) del que se acuñaron grandes cantidades entre los años 85 y 95 D.C. . Caso aparte, son los Sestercios de Tito, hijo mayor y sucesor inmediato de Vespasiano, que tiene una rareza equivalente a los de Galba o Nerón, rareza que lógicamente tiene repercusión en su precio que viene a ser casi el doble de los de Vespasiano en grado equivalente de conservación. Esto se debe a que aunque Tito, como su hermano Domiciano, acuñaron monedas durante los 9 años de reinado de su padre, antes lo hicieron con el titulo de Cesar y no con el de Imperator, por lo que estas emisiones produjeron menos ejemplares que las coetáneas de Vespasiano, así como al hecho de que el reinado de Tito como emperador propiamente dicho duró apenas 2 años, por lo que el número de ejemplares acuñados fue escaso.

                          

FIGURA 19.2


Habiendo ya referido en la entrada anterior las circunstancias que rodearon a la proclamación de Vespasiano, mencionaremos ahora los hechos de carácter militar que se produjeron durante su reinado, alguno de los cuales son conmemorados en sus Sestercios.
Ya hemos hecho referencia a la guerra de Judea que terminó con la destrucción del Templo de Jerusalén, hecho del que volveremos a ocuparnos al describir y valorar los Sestercios emitidos por Vespasiano y Tito para conmemorar estos acontecimientos. Al mismo tiempo de la lucha contra la sublevación hebrea, Vespasiano tuvo que hacer frente al levantamiento en la actual Holanda de las tribus Batavas que pronto fue secundada por otras tribus de Germania y la Galia. Este levantamiento fue iniciado y dirigido por  Claudio Civil, antiguo enemigo de Roma que a la manera de Arminio en tiempos de Augusto, en función de sus éxitos iníciales en el hostigamiento de las legiones que cubrían la parte norte de la frontera del Imperio, se ganó una fama entre las tribus locales que le permitieron llegar a pensar en la fundación de un reino independiente.
La animadversión de Claudio Civil hacia  Roma se había generado a partir de la ejecución de su hermano Julio y la prisión de él mismo en la capital de Imperio por orden de Nerón. Vespasiano comisionó a su pariente Petilio Cerial al frente de las legiones encargadas de sofocar el levantamiento, el cual pese a la importante victoria obtenida sobre Cerial, cerca de la actual Treveris, tuvo finalmente que concertar una paz basada en la consideración de esta parte del Rhin como frontera del Imperio.  
Una vez pacificado el Imperio, Vespasiano auxiliado por Muciano, como directo colaborador, acometió la reforma de las legiones, especialmente de las que custodiaban la frontera renana, fijando el número total en 20. Por lo que se refiere a la guardia pretoriana, o guardia del emperador, restableció la organización de Augusto con un sistema de reclutamiento independiente del ejército con un número de efectivos de 9 cohortes.  La reorganización del ejército le permitió progresar en la conquista de Britania que tímidamente iniciada por Julio Cesar y continuada por Claudio, se encontraba detenida durante los últimos años.
Esta acción fue encomendada a Julio Agricolá, suegro del historiador Tácito que refiere en la biografía que le dedico, los hechos mas relevantes de esta campaña. Fueron éstos el sometimiento de la actual Galia y la contención de las incursiones de los Caledonios mas allá de los límites de la actual Escocia. Desde el punto de vista geográfico, fue especialmente relevante la constatación de que Britania era una isla, cuya conquista y consolidación fue desarrollándose en el reinado de posteriores emperadores como Adriano, Antonino y Séptimo Severo, muerto precisamente en York, tras haber intentado completar la conquista de la isla, incorporando la zona situada al norte  de la muralla mandada construir, tiempo después, por Adriano.
Las 3 primeras FIGURAS de esta estrada muestran 3 ejemplares correspondientes al tipo MARTE de Sestercios de Vespasiano, con la figura del dios de la guerra caminando hacia la derecha con lanza en la mano derecha y trofeo en la izquierda, con manto recogido a la altura de la cintura. Este reverso, característico de los Flavios, es particularmente corriente en el caso de Vespasiano y incluso en el de Tito y mas escaso en el caso de Domiciano. Dado el origen inequívocamente militar de la dinastía, no es extraño que esta figura fuera una de las mas frecuentemente reproducidas en sus Sestercios.
Las piezas emitidas por Domiciano con este reverso, lo son siempre durante su periodo de Cesar, es decir durante el reinado de Vespasiano, mientras que las emitidas por Tito, si bien la mayoría corresponde a esta misma circunstancia, también existen ejemplares emitidos durante el octavo consulado de Tito (COS VIII) una vez ya proclamado emperador. Estos ejemplares son algo mas raros que los anteriores y en ellos aparece la figura de Marte con túnica desplegada.

                          

FIGURA 19.3


TE (FIGURAS 19.1, 19.2 y 19.3) es con claridad el mas corriente de los Sestercios de Vespasiano. Así lo señalan tanto COHEN como CAYON, RIC y SEAR. CAYON 1984 y 1985 los valoran en 600 FS y 45.000 P respectivamente, el precio mas bajo de las acuñaciones de esta denominación de Vespasiano. SEAR en su ediciones de 1970 y 1988 fija unos precios de 15 L en F y 200 L en VF respectivamente, similar a los de otros Sestercios comunes de Vespasiano; sin embargo en su edición de 2000 fija un precio de 110 L, 275 L y 850 L, en conservaciones F, VF y XF, los mínimos asignados a Sestercios de este emperador. Llama también la atención que, en este caso, los precios de SEAR no lleguen a triplicarse en cada cambio de grado, como era normal en Sestercios de emperadores anteriores.
La pieza de la FIGURA 19.1 se encuentra claramente en conservación F, ya que presenta gastaje generalizado, pero conservando aún bastantes detalles de la cabeza y rasgos faciales del emperador, así como de la figura de Marte en el reverso, siendo también las leyendas claramente visibles y definidas, salvo en la parte inferior derecha del anverso, lo que al igual que lo referido al comentar la pieza de la FIGURA 18.5, no corresponde propiamente a gastaje, sino a poca presión del cuño en el momento de la producción, debido probablemente al obstáculo que representó un relieve demasiado elevado en la parte central de la cabeza. Este efecto, aunque propiamente no afecte al grado de conservación, sin embargo resulta aquí particularmente nocivo ya que aunque la mayoría de las piezas con este reverso están fechadas en el año del tercer consulado de Vespasiano (71 D.C.), otras lo están en el segundo ( 70 D.C.) y otras en el cuarto ( 72 D.C.), por lo que al no poderse apreciar esta circunstancia en la pieza reproducida, en forma de II, III o IIII después de COS, resulta imposible datar e individualizar la variante, con precisión.
Sin embargo, esta pieza tiene una pátina impecable, aunque no magnífica, con absoluta seguridad acerca de su autenticidad, continuidad, brillo y no retoque, por lo que en condiciones normales duplicaría el valor de 350€, el que correspondería al grado F con pátina intermedia. No obstante, el defecto antes reseñado puede llegar a compensar la muy buena calidad de su pátina, por lo que se estima un precio de mercado de la pieza de 300€, muy cerca del valor antes reseñado.
Caso contrario es la pieza de esta mismo tipo, reproducida en la FIGURA 19.2 en la que la pátina sería claramente de la calidad que se viene denominando como intermedia; es decir, con considerables restos de la pátina original pero con evidentes signos de haber sido removida en determinadas zonas, como la figura de Marte en el reverso y las letras de la leyenda y el rostro del emperador, en el anverso, con objeto de tratar de resaltar la presencia de la pieza.

                         

FIGURA 19.4


Sin embargo, la visibilidad de la leyenda es claramente superior a la del caso anterior, por lo que podemos identificar con precisión el año de acuñación, el 71 D.C. (COS III). Esto compensaría de alguna manera las carencias de la pátina por lo que si atendemos al gastaje principalmente, nos quedaríamos con el valor que corresponde a un grado F con pátina intermedia, 350€ que están muy cerca del valor estimado de mercado de 300€, algo inferior al anterior al tenerse en cuenta las señales de manipulación de la pátina.
El tercer ejemplar del tipo MARTE se muestra en la FIGURA 19.3. Esta pieza es de las tres de este tipo de Sestercio que estamos comentando, la que presenta mayor dificultad a la hora de graduar. La pieza, en principio, aparece menos agradable a la vista que cualquiera de las dos que le preceden. No obstante, debemos tener en cuenta que, en el momento de la asignación de grado, las convenciones admitidas por la generalidad de comerciantes y coleccionistas, al nivel mundial, nos indica que lo que vamos a valorar a la hora de graduar es la cantidad de gastaje que ha sufrido una moneda como consecuencia de su circulación.
Indudablemente, existe otra serie de factores que influyen en el precio, pero esos otros factores han de ser ponderados separadamente: pátina, rareza del tipo, fecha de acuñación, ceca, manipulación, defectos, corrosiones y otros muchos, pero de ellos el único que influye en la determinación del grado, es el que hemos comentado. Por tanto cuando estamos valorándolo, no lo debemos mezclar con los otros factores. Si así opera la generalidad de agentes del tipo de coleccionismo del que estamos formando parte, debemos actuar en la forma que hacen los demás; el caso contrario, acabara pasándonos factura.
Actuando de esta manera, diríamos que la pieza está en grado F+, es decir un tercio de grado mas que las anteriores. La pieza no llega a alcanzar los requerimientos de un VF, ni siquiera de un VF-, dado su gastaje generalizado, pero la continuidad del cinturón de la figura, la visibilidad completa de la lanza, los detalles del ojo del emperador, la constatación de claras arrugas sobre su rostro y otros muchos, nos permiten asignar tal grado. A este grado le correspondería en precio de 500€. Por otra parte, la pátina aunque no llega a duplicar el precio con respecto al de la misma pieza con pátina intermedia, es indudablemente natural, poco retocada y casi continua. Lo que realmente afea el aspecto de la pieza son las fortísimas corrosiones que han actuado sobre el metal a lo largo del proceso de enterramiento que es el mismo que llegó a originar su pátina. Todo ello lleva a asignar a esta pieza un valor de mercado de 350€.

                         

FIGURA 19.5


Caso completamente contrario es el de la pieza de la FIGURA  19.4 en la que prácticamente no hay corrosiones, pero la patina acumulada tiene un espesor muy escaso, lo que hace suponer que se ha formado por la acción atmosférica, en tiempo posterior al de su hallazgo. Este tipo de reverso, el FORTUNAE REDVCI, representa a la diosa Fortuna de pie con rama de olivo en la mano derecha y cornucopia en la izquierda, con un timón de nave al fondo. Esta representación que será frecuente también en Sestercios de los Antoninos, está dirigida a expresar la alegría de la ciudad de Roma tras el regreso de largo viaje del emperador. Esta pieza es común en el caso de Vespasiano, con valoraciones muy cerca de la mínima en CAYON, SEAR, COHEN y RIC. Aquí la fijaremos un precio de mercado de 450€, 100€ mas de lo que correspondería al grado F, por la calidad de la pátina, algo superior a la intermedia.
Por último, la FIGURA 19.5 nos muestra un Sestercio del tipo PAX AUGUSTI pero con una representación de la figura de la paz absolutamente distinta de la habitual, con la orientación hacia la derecha y prendiendo fuego a una pira en la que se acumulan pertrechos de guerra arrancados a los enemigos de Roma. Esta representación hace que el tipo sea raro, siendo valorado en COHEN en 20 FF y 3.000 FS en CAYON 1984, no apareciendo en SEAR y considerándolo RIC  con un grado de rareza R. Su anverso sería VF- y su pátina, superior a la intermedia. Todo ello podría llevarnos a un valor de 2.000€, pero el gastaje de su reverso es tal (solo llegaría a AG-) y tiene tanta importancia por la escasez de la pieza que solo podemos asignarla un precio de mercado de 275€ y un grado de conservación global de F+.

19.THE FLAVIAN SESTERCE WITHIN REACH OF THE COLLECTORS

From the point of view of someone who has decided to collect Roman coins, Vespasian is the first emperor of who it may be possible to purchase sesterces and denarius for affordable amounts, presenting at the same time a sufficient variety of different types, making possible to gather a large number of coins with different backs that allude to different aspects of his reign. Also, about the fronts, although most of Vespasian sesterces are dated in the year when he received his third consulate (COS III) in 71 A.C., the legend with the name and titles of the Emperor has an enough number of variants, depending on how they represent the emperor's name, either VESP, VESPAS or VESPASIANO, for example.
It is clear that taking into account that these sesterces were still in circulation for more than two centuries, the pieces with a degree of conservation in VF or higher are, of course, prohibitively expensive for the beginning collector. However, copies in lower conservation, as VG or F, they are really affordable, presenting the advantage compared with many other emperors’ sesterces, because the large relief of the emperor's head frequently preserves the legends from the wear of the front which in the most cases are readable even in low conservations.
This consideration regarding the sesterces of Vespasian is also applicable with respect to the sesterces of his son Domitianus, especially as regards the type JUPTER (IOVI VICTORI) of which a large amount were minted between the years 85 and 95 A.C. Other case are the sesterces of Titus, the eldest son and immediate successor of Vespasian, which have a rarity equivalent to those of Galba and Nero, rarity that logically has an impact on its price, amount to almost twice the value of the Vespasian sesterces in a equivalent degree of conservation. This is because even Titus, as his brother Domitianus, minted coins during the 9 year of reign of his father, before they did it with the title of Caesar, and not with the title of Emperor, so these issues were in fewer copies than the contemporary of Vespasian, as well as the fact that Titus’ reign as emperor itself lasted just 2 years, so the number of copies coined was low.
Having already mentioned in the previous post the circumstances surrounding the proclamation of Vespasian, now we are going to mention the military facts that took place during his reign, some of which are commemorated in his sesterces.
We have already made reference to the war in Judea which ended with the destruction of the Temple of Jerusalem, a fact which we will describe again and assess the sesterces issued by Vespasian and Titus to commemorate these events. The fighting against the Jewish revolt happened at the same time that Vespasian had to face the uprising in the current Holland of the tribes Batavians which was soon supported by other tribes of Germania and Gaul. This uprising was initiated and directed by Claudius Civilis old enemy of Rome, who in the same way of Arminius in Augustus’ times, according to his initial successes in the harassment of the legions that covered the northern border of the Empire, won a reputation among local tribes that made him believe that he could found an independent kingdom.
The Claudio Civil hostility against Rome had generated by the execution of his brother Julius and by his own prison in the capital of the Empire by Nero’s order. Vespasian commissioned his relative Petillius Cerialis in the front of the legions in charge of quelling the uprising, which despite the significant victory over Cerialis, near to the current Trier, he had finally to set up a peace based on the consideration of this part of the Rhine as the frontier of the Empire.
Once the Empire pacified, Vespasian, supported by Mutien as direct collaborator, undertook the reform of the legions, especially those guarding the Rhine frontier, setting the total number in 20. As regards to the Praetorian Guard, or guard of the emperor, it was re-established the organization of Augustus with an independent system of military recruitment with a troop composition of 9 cohorts. The reorganization of the army allowed him to progress in the conquest of Britain which timidly initiated by Julius Caesar and continued by Claudius, was paralyzed over the past years.
There was entrusted Julius Agricola with this action, father in law of the historian Tacitus attributed to him the most relevant issues in this campaign in the biography that he dedicated to him. Those were the subjugation of the actual Gaul and the containment of the incursions of the Caledonians beyond the limits of the current Scotland. From a geographic point of view, the finding that Britain was actually an island was particularly important, whose conquest and consolidation was developing in the reign of subsequent emperors Hadrian, Antoninus and Septimius Severus, died just in York after trying to complete the conquest of the island, incorporating the area north of the wall ordered to be built afterwards by Hadrian.
The first 3 figures of this post show 3 copies of the type MARTE sesterces of Vespasian, with the figure of the god of war walking right with a spear in his right hand and a trophy in the left, with a cloak picked up till the waist. This back, typically Flavian, is particularly common in the case of Vespasian and even in Titus, but scarcer in the case of Domitianus. Given the clearly military origin of the dynasty is not surprising that this figure was one of the most frequently reproduced in their sesterces.
The pieces issued by Domitianus with this back are always made during his period of Cesar, i.e. during the reign of Vespasian, while those issued by Titus, even most of them are minted in the same circumstances, there are also copies issued during the eighth Titus’ consulate (COS VIII) once proclaimed as emperor. These copies are a bit rarer than the others and in them the figure of Mars has the tunic spread.
The Mars type (Figure 19.1, 19.2 and 19.3) is clearly the most common of Vespasian sesterces. As Cohen, Cayon, 1984 and 1985, RIC and Sear confirm, they valued it at 600FSFS and 45,000P respectively, the lowest price of the coinage for the Vespasian. Sear in his editions of 1970 and 1988 fixed the prices of 15L in F and 200L in VF, respectively, similar to the other common sesterces of Vespasian; however in his edition of 2000, he sets a price of 110L, 275L and 850L, in conservations of F, VF and XF, the minimum assigned to sesterces of this emperor. It is also noteworthy that in this case, the prices of Sear do not triple each time they change the degree, as it happened with previous emperors’ sesterces.
The piece of Figure 19.1 is clearly in F conservation as it has a widespread wear, but it still conserves many details of the head and facial features of the emperor, as well as the figure of Mars in the back, and the legend clearly visible and defined, except for the lower right part of the front, what as we mention before about the piece of Figure 18.5, it is not a result of the wear, but of a little pressure of the stamp at the moment of its coinage, probably due to an obstacle, which was the too high relief in the central part of the head. This effect, though it does not affect the degree of conservation itself, nevertheless, here is particularly damaging because although most of the pieces with this back are dated in the third consulate year of Vespasian (71 A.C.), others are on the second year (70 A.C.) and others in the forth (72 A.C.), so not being able to see this on the piece shown by the form of II, III or IIII after COS, it is impossible to date and identify the variant, with accuracy.
However, this piece has an impeccable patina, but not wonderful, with absolute certainty about its authenticity, continuity, brightness and not retouched, so under normal conditions would it would double its value of 350€, which corresponds to the degree F with intermediate patina. However, the defect mentioned before can compensate the high quality of its patina, so it is estimated a market price at 300€, close to the value specified above.
It is the contrary the case of the piece of the same type reproduced in Figure 19.2, in which the patina would clearly be the quality that has been making reference to as intermediate, i.e. with substantial traces of the original patina but with obvious signs of having been removed in certain areas, like in the figure of Mars in the back and the letters of the legend and the face of the emperor, in the front, to try to highlight the presence of the piece.
However, the visibility of the legend is clearly superior to the previous one, so we can identify the year of issue, 71 A.C. (COS III). This somehow offset the shortages of the patina, so if we look mainly at the wear, we are left with the value corresponding to a degree F with intermediate patina, 350€, which is very close to the estimated market value of 300€, something below the previous one taking into account the evidences of manipulation of the patina.
The third copy of MARS type is shown in Figure 19.3. This piece is of the three of such sesterces under discussion, which presents greater difficulty in evaluating. The piece, in principle, appears less pleasing to the eye than either of the previous two. However, we have keep in mind that at the time of the designation a degree, the conventions accepted by the majority of traders and collectors, worldwide, tell us that what we value at the moment of evaluating is the level of wear the coin has suffered as a result of its circulation.
Undoubtedly there are other factors that influence the price, but these other factors must be weighed separately: patina, rarity of the type, date of issue, coinage, tampering, defects, corrosion and many others, but the only one that influences in the determination of the degree is which we have mentioned. So when we are evaluating it, we should not mix with the other factors. If the majority collection agents of which we are part operate like this, we must act in the way others do, otherwise it would end up invoicing somebody.
Acting in this way, we would say that the piece is in degree F+, i.e. a third of a degree more than the previous ones. The piece fails to meet the requirements of a VF or even a VF-, given its widespread wear, but because of the continuity of the belt of the figure, the full visibility of the spear, the details of the emperor's eye, finding clear the wrinkles on his face and many others, we can assign that degree. To this extent would fall in a price of 500€. Moreover, the patina although it does not double the price compared to the same piece with intermediate patina, is undoubtedly natural, slightly retouched and almost continuous. What really make ugly the appearance of the piece are the very high corrosions that have acted on the metal during the burial process which is the same that made it reaches its patina. This leads to give this piece a market value of 350€.
A completely contrary case is the piece of Figure 19.4, in which there is nearly any corrosion, but the accumulated patina has a very low thickness, which suggests that it has been formed by weathering action, in the time after its discovery. This kind of back, the FORTUNAE REDVCI, represents the goddess Fortuna standing with an olive branch in her right hand and cornucopia in the left, with a ship rudder in the background. This representation which is also common in sesterces of the Antonines, is intended to express the joy of the city of Rome after the long journey back of the emperor. This piece is common in the case of Vespasian, with ratings close to the minimum in Cayon, Sear, Cohen and RIC. Here we will set a market price of 450€, 100€ more than what would correspond to an F degree, for the quality of its patina, a bit above the intermediate.
Finally, Figure 19.5 shows us a sesterce of the type PAX AUGUSTI but with a depiction of the figure of Peace completely different from usual, oriented to the right and setting fire to a pile in which accumulated military equipment of war torn from the enemies of Rome. This representation makes the type to be rare, being valued by Cohen at 20FF and 3,000FS in Cayon 1984, not appearing in Sear and RIC considering it with a rarity degree of R. Its front would be VF- and the patina over the intermediate. This could lead to a value of 2,000€, but the wear of the back is such (just come to AG-) and it has as much importance by the scarcity of this piece that we can only assign a market price of 275€ and a global degree of conservation of F+.

 

                         

 FIGURA 18.1

Como en cualquier régimen político en el cual la autoridad se encuentra fuertemente centralizada y especialmente cuando ésta va pasando de unos miembros a otros dentro de una misma familia, el derrocamiento de un miembro de esta familia, como es el caso de Nerón, en unas circunstancias en las que no existe un sucesor claro y además la situación se  ha hecho tan critica que la animadversión de los ciudadanos es tan honda que no solo abarca a quien gobierna, sino también a todos los miembros de su familia o dinastía, se produce un vacío de poder que tiende a ser llenado por quien en ese momento dispone de la fuerza necesaria, materializada en el mando de unidades militares con el suficiente número de efectivos como para amenazar con una toma del poder a consolidar posteriormente por parte de órganos representativos, como el Senado, a partir de una situación de hecho.
Esto es lo que ocurre tras la muerte de Nerón. La Historia nos resalta el papel que desempeñaron en ese momento tres Jefes militares como Galba, Otón y Vitelio que tras cruentas luchas entre ellos, llegan a  ostentar, si bien brevemente, el poder supremo en Roma. Pero en este periodo, conocido como Guerras Civiles, un gran número de jefes locales y gobernadores provinciales también apoyan a uno o a otro y también luchan enconadamente entre ellos. Lo que mas nos da idea de la fortaleza del Imperio en ese momento, es que Roma pudiera suportar tan turbulento periodo, que veremos sistemáticamente reproducido en tiempos posteriores, sin que se altere la solidez de sus principales instituciones.
Normalmente, estos periodos suelen producir la aparición de una figura que aparte sus posibles cualidades personales, logra un natural apoyo de la ciudadanía cansada de la anarquía y deseosa del inicio de un tiempo de orden y seguridad. Recordemos, en este sentido, el papel del propio Augusto liquidando las luchas entre triunviros y ya en los tiempos modernos, el de Napoleón apagando y al propio tiempo consolidando las turbulencias y conquistas de la Revolución Francesa.

                         

FIGURA 18.2


Esta figura, el liquidador del periodo de Guerras Civiles, fue Tito Flavio Vespasiano conocido generalmente como Vespasiano, su sobrenombre, ya que el uso de su nombre propiamente dicho fue desde su nacimiento el mismo de su hijo conocido por Tito desde mucho antes que accediera al Imperio a la muerte de su padre. Vespasiano nació en 9 D.C. en Falarina, una pequeña ciudad del territorio original de los Sabinos, cercana a Roma, siendo hijo de Vespesia y de Flavio Sabino, recaudador de impuestos.
Vespasiano desarrolló, al igual que Galba, su “ cursus honorum” dentro de la carrera militar en la que desempeñó funciones de jefatura, primero en Germania y posteriormente en el sur de Inglaterra, donde consiguió victorias militares que le depararon el honor de ser recibido en Triunfo en la propia Roma, así como un primer consulado que ejerció muchos años antes de ser proclamado emperador. Después de acompañar a Nerón en su periplo por las ciudades griegas en 66D.C. fue designado por éste para el mando del ejército romano encargado de la pacificación de Judea, que se había alzado en armas contra el dominio de Roma en ese mismo año.

                           

FIGURA 18.3


Asistido en todo momento por su hijo mayor Tito, adoptó las medidas necesarias para dominar la sublevación con la mayor economía de hombres y recursos. En esta tarea se encontraba enfrascado, cuando la caótica situación engendrada en la Imperio por las luchas entre Otón y Vitelio, tras la muerte de Galba, llevó las tropas a  su mando, a proclamarle emperador, en Alejandría. Dejando a cargo de Tito el liquidar el conflicto Judío, inició su marcha hacia Roma, a lo largo de la cual se le fueron adhiriendo, primero las legiones de Egipto Judea y Siria, y las de Moesia y Hungría, después. Esto le llevó a ser reconocido en 70 D.C. como emperador en Roma.
 La entronización de Vespasiano, supuso un cambio de familia, y por tanto de dinastía, de dueños del poder en Roma. Así, a la dinastía Julia iniciada por Julio Cesar y Octavio Augusto, la sucedió la dinastía Flavia, nombre familiar de Vespasiano, dentro de la cual llegaron a regir el Imperio sus dos hijos, primero Tito y después Domiciano. Este cambio de dinastía, en absoluto supuso una ruptura con las tradiciones romanas. Antes bien, por el contrario, la aceptación de cierto coprotagonismo para el Senado, vaciado de contenido en los últimos tiempos de la dinastía anterior, la exaltación y el reconocimiento de las viejas virtudes republicanas coexistieron con la aceptación de la institución Imperial, de la cual, desde un principio, se declararon como claros sucesores.
Esta voluntad de continuidad con los tiempos anteriores, tiene un claro reflejo en las acuñaciones de los Flavios. El Sestercio continuó siendo la moneda de bronce por excelencia para las transacciones diarias, acompañada de Dupondios y Ases, al propio tiempo que se tiende a expresar en Sestercios los contratos y regulaciones de impuestos, actuando también estas piezas como moneda de cuenta, aunque las denominaciones de: pieza de plata (Denario) y pieza de oro (Aureo) continúan apareciendo en este tipo de documentos escritos. Con referencia al periodo de Guerras Civiles, anterior al nombramiento de Vespasiano, es preciso hacer notar que entre las representaciones que figuran en los Sestercios de Galba y las de los de Vitelio, ya se ha operado un cambio, no radical, pero sí progresivo, habiendo tenido lugar un cambio en las tendencias de diseño.
Así, las grandes letras que enmarcan por completo, en forma de corona circular, el retrato del emperador, tienden a disminuir su tamaño y, en ciertas ocasiones, se interrumpen en la parte inferior del anverso. También el relieve tan acusado que presentaba en su centro el rostro del emperador en los tiempos de Nerón y Galba especialmente, tiende a rebajarse, y se eligen composiciones mas sencillas en el reverso, con figuras femeninas de píe que plantean menos problemas prácticos en la preparación de los cuños para la producción de moneda. Estas características que empiezan a manifestarse en el corto periodo del reinado de Vitelio, que a diferencia de Otón sí emitió Sestercios aunque muy escasos todos ellos, se consolidan con los Flavios  a partir del comienzo del mandato de Vespasiano. También, tipos como los de Marte caminando y PAX AUGUSTA en reverso, que se inician en el reinado de Vitelio, serán continuadas en el de Vespasiano. Con Vespasiano, aunque solo rigió el Imperio durante 9 años, el números de emisiones y la variedad de tipos aumenta con respecto a épocas anteriores, por lo que el precio base que consideramos para un Sestercio común de este emperador, será de 95€, aproximadamente la mitad de los de Nerón o Galba en G.
La FIGURA 18.1 reproduce uno de los Sestercios mas populares emitidos por Tito después de la muerte y subsecuente divinización de su padre Vespasiano, con objeto de honrar su figura en forma semejante a la que, con otro diseño, hace la pieza mostrada en la figura 17.5. Es evidente el fuerte influjo que ejerce sobre el diseño de esta pieza, la configuración del Sestercio acuñado por Tibério (FIGURA 1.4) en honor de su padre adoptivo Augusto, en la hora de su muerte y divinización. Así, el anverso con carro tirado por 4 elefantes con auriga conduciendo un carro triunfal con la figura sentada del emperador con Victoria en la mano izquierda y cetro en la derecha, es idéntico, siendo la única variación, que ahora el sentido de la marcha es hacia la derecha en lugar de hacia la izquierda. De la misma manera, en el reverso se hace constar la autoría del Sestercio, con el nombre y títulos de emperador reinante, Tito en este caso, mientras que en el reverso se indica DIVO AVG VESP o VESPAS. No es ocioso, en este caso, reflejar aquí la leyenda completa del reverso, ya que la condición de la pieza no permite apreciarla: IMP T CAES DIVI VESP F AVG PM TR P PP COS VIII.
Este tipo, raro, pero no muy raro, con rareza R en RIC, es valorado quizá desproporcionadamente alto por CAYON  quien en CAYON 1984 le asigna un precio de 3.000 FF y en CAYON 1985, de 225.000 P, especialmente si lo comparamos con el precio que fija a los Sestercios comunes de Vespasiano, como el ROMA, que es de 700 FF.

                         

FIGURA 18.4


 En el extremo contrario cae la valoración de SEAR que aunque en su edición de 1970 es triple que la del tipo ROMA, 45 L frente a 15 L, va aminorando la diferencia en sucesivas ediciones pasando por 350 L frente a 200L en 1988 y 160 L en F frente a 160 L en F en 2000. Evidentemente la diferencia de precios en el mercado actual entre estos dos Sestercios no es un 25%, sino mas bien un 200%. Aquí, consideraremos el precio doble para este Sestercio respecto al común de Vespasiano en cualquier tipo de conservación. El estado de conservación de esta pieza es, evidentemente, muy pobre teniendo  que ser clasificada como G-, ya que las leyendas no son descifrables, aunque el alto relieve de los elefantes permita una cierta delimitación de las figuras del anverso. Así, su precio en G- sería 75€, por lo que si lo duplicamos por rareza de la pieza respecto a la común de Vespasiano, y lo dividimos por 2, como consecuencia de la práctica inexistencia de pátina, nos quedaríamos con un valor de mercado de 80€.
La pieza de la FIGURA 18.2 es un Sestercio de Vespasiano con uno de los reversos mas corrientes de este emperador, junto con el de MARTE caminando, PAX AUGUSTA y Esperanza de pie. Curiosamente aunque estos tres últimos reversos son también muy comunes en los reinados de Tito y Domiciano, hijos de Vespasiano, el tipo ROMA que aparece en la FIGURA 18.2, es bastante raro en el caso de Tito aunque no siempre los catalogos lo indican así, mientras que el tipo ROMA de pie, en el caso de Domiciano, es extraordinariamente raro, hasta el punto de que tanto COHEN como RIC  ignoran su existencia. Únicamente CAYON, en CAYON 1984, muestra una fotografía de un ejemplar que valora, con toda justicia, en 6.000 FF.
Así, la pieza de la FIGURA 18.2 pudiera haber sido graduada como F en cuanto al gastaje que previsiblemente tuvo como consecuencia de su circulación. Sin embargo, las corrosiones que se pueden apreciar tras el evidente proceso de remoción de pátina que ha sufrido, se comen, especialmente en el anverso, tal cantidad de detalles del rostro, que hacen que la pieza no pueda ser graduada mas allá de VG-, grado al que correspondería un valor de 150€, que quedaría reducido a un precio de mercado de 100€, si clasificamos su pátina entre intermedia e inexistente.

                            

FIGURA 18.5

Peor valoración aún, merece la pieza de la FIGURA 18.3 ya que aunque, aparentemente, la cabeza del emperador en el anverso presenta mejor aspecto que en el caso anterior, sin embargo, las fortísimas corrosiones que afectan a parte de la leyenda del anverso y especialmente a la figura y campo del reverso, hace que se deba asignar a la pieza un grado inferior, G en este caso. Considerando también la baja calidad de la pátina, acabaríamos reduciendo los 95€ que corresponderían a esta conservación con una pátina intermedia, a un valor de mercado de 70€.
Por el contrario, la pieza de la FIGURA 18.4 tiene una pátina aceptable que pudiéramos calificar como intermedia, ya que indudablemente es natural aunque su aspecto no sea entusiasmante aparte de dejar al descubierto la superficie de la moneda en las partes mas altas de la cabeza del emperador. La pieza la graduaremos como VG- ya que las letras de la parte baja de leyenda deñ anverso son apenas visibles y, especialmente, porque la corona de laurel se encuentra extraordinariamente gastada, especialmente en su parte alta. A esta conservación, con pátina intermedia, le correspondería un valor de 150€, pero el descentraje del anverso y reverso, que no suele ser tan acusado en los Sestercios de los Flavios, reduce su precio de mercado a 100€.
El Sestercio que aparece el la FIGURA 18.5 es, como ya hemos comentado, uno de los mas corrientes, en cuanto a su reverso, de los emperadores de la dinastía Flavia. Muestra en su reverso la figura de la Esperanza con una representación casi idéntica a la que aparece en los Sestercios de Claudio (FIGURAS 13.4, 14.1 y 14.2), con flor de lis en la mano derecha y mano izquierda recogiéndose el manto. Este Sestercio, si atendemos a su anverso, podría ser graduado como F, ya que aunque su gastaje es generalizado, sin embargo, la mayoría de las hojas, no todas, se encuentran delimitadas. No obstante, si atendemos a su reverso, éste, aunque tiene detalle suficiente como para identificar que se trata del tipo anepígrafo de la Esperanza, se encuentra tan gastado que no podríamos graduarlo mas allá de AG. Así, pese a que la media de ambas conservaciones seria G, clasificaríamos esta moneda como VG, atendiendo a la mayor importancia que debe darse al anverso, al graduar el conjunto de ambas caras. La pátina original es verde en este caso, pero presenta demasiadas irregularidades como para considerarla mas allá de intermedia.
A estas características, respondería un valor de 175€, que reduciríamos a un precio de mercado de 150€ como consecuencia de la baja legibilidad de la parte inferíor del anverso debida a flojedad de acuñación mas que al desgaste. El problema que plantea en general el tipo de Esperanza de pie es que los bordes del reverso son prácticamente inexistentes, por lo que se desgasta fácilmente con no demasiada circulación.

18.A NEW DYNASTY GO ON STAGE

As in any political system in which the authority is highly centralized and especially when it passes from one member to another within the same family, the overthrow of a member of this family, as in the case of Nero, in circumstances in which there is not an obvious successor and also the situation has become so critical that the public animosity is so deep that not only covers those who govern, but also all members of the family or dynasty, a vacuum of power that tends to be filled by those who at that time have the necessary strength, embodied by the command of military units with sufficient number of troops to threaten with a taking power to furthermore consolidate it by the representative bodies, such as the Senate, from a factual situation.
This is what happens after the death of Nero. The history will highlight the role played at that time by three military chiefs as Galba, Otho and Vitellius who after bloody battles between them, come to bear, though briefly, the supreme power in Rome. But in this period, known as the Civil Wars, a large number of local chiefs and provincial governors also support one or the other and also fight bitterly among them. The thing that gives us a better idea of the strength of the empire at that time is that Rome could support such a turbulent period, which we consistently see replicated in later times, without affecting the strength of its major institutions.
These periods usually tend to provoque the appearance of a figure that, apart from the possible personal qualities, achieves a natural support of citizens tired of the anarchy and desirous of starting a time of order and security. Remember, in this sense, the role of Augustus himself settling the end of fights between triumvirs and in modern times, Napoleon ending and at the same time consolidating the turbulence and conquests of the French Revolution.
This figure, the liquidator of the Civil War period, was Titus Flavius Vespasian, generally known as Vespasian, his nickname, since the use of his name itself was from birth the same as his son Titus, a long time before his accession to the Empire after the death of his father. Vespasian was born in 9 A.C. in Falarina, a small town in the original territory of the Sabines, near Rome, being the son of Vespesia and Flavius Sabinus, a tax collector.
Vespasian developed, like Galba, his "cursus honorum" within the military career in which he held leadership roles, first of all in Germany and later in the southern England, where he won military victories which made him afford the honor of being received the Triumph in Rome itself, as well as a first consulate that he held for many years before being proclaimed emperor. After accompanying Nero on his tour around the Greek cities in 66 A.C., he was appointed by him to command the Roman army responsible for the pacification of Judea, who had rised up in arms against the domination of Roma in that year.
Attended all the time by his eldest son Titus, he took the necessary steps to control the uprising with the greatest economy of men and resources. In this task he was engaged, when the chaotic situation in the Empire engendered by the fighting between Otho and Vitellius, after the death of Galba, he led the troops under his command to proclaim him the emperor, in Alexandria. Leaving Titus to finish with the Jewish conflict, he began his march to Rome, during it the legions of Egypt and Syria, Judea first and then those of Moesia and Hungary jointed him. This led him to be recognized as emperor in 70 A.C. in Rome.
The enthronement of Vespasian meant a change of family, and therefore of dynasty who held the power in Rome. Thus, the Julio dynasty begun by Julius Caesar and Octavian Augustus was succeeded by the Flavian dynasty, Vespasian's family name, during it two of his son came to hold the power of the Empire, Titus first and then Domitianus. This change of dynasty marked a break with the Roman tradition at all. Rather, on the contrary, the acceptance of a co-leadership with the Senate, empty of content in the last days of the previous dynasty, the enthusiasm and recognition of the old republican virtues coexisted with acceptance of the imperial institution, of which, from the beginning, they were declared as clear successors.
This desire for continuing with the earlier times is clearly reflected in the coinage of the Flavian. The sesterces continued to be the bronze coin par excellence for daily transactions, together with dupondios and as at the same time it tends to express in sesterces the contracts and tax regulations, also acting these pieces as a currency of account, although the names for: silver coin (denarius) and piece of gold (Aureus) continue to appear in this type of written documents. With reference to the Civil War period, before the appointment of Vespasian, it should be noted that among the representations contained in the sesterces of Galba and those of Vitellius, it has been a change, not radical, but progressive taking place a change in design trends.
Thus, the large letters that completely framed, in a circular crown form, the portrait of the emperor, tend to reduce their size and, in some occasions, they are interrupted at the bottom of the front. Also the highlighted relief that the emperor’s face had in the center in the time of Nero and Galba tends especially to be lowered and more simple compositions are chosen for the back, as standing female figures which pose fewer practical problems in the preparation of the stamps for the coinage production. These features that start to appear during the short period of the reign of Vitellius, who, unlike Otto, did issue sesterces though in a very quantity, are consolidated with the Flavian from the beginning of the mandate of Vespasian. Also, types like those of Mars waking and of the PAX AUGUSTA in the back, which began in the reign of Vitellius, will be continued in that of Vespasian. With Vespasian, although he only governed the Empire for 9 years, the number of issues and the variety of types increases compared to previous periods, so we consider that the base price for a common sesterces of this emperor will be 95€, approximately the half of Nero or Galba sesterces in G.
Figure 18.1 reproduces one of the most popular sesterces issued by Titus after the death and the subsequent deification of his father Vespasian, to honor her figure in a similar way to that, with another design, made the piece shown in Figure 17.5. It is clear the strong influence it exerts on the design of this piece, the configuration of the sesterces coined by Tiberius (Figure 1.4) in honor of his adoptive father Augustus, at the hour of his death and deification. Thus, the front a charriot pulling by 4 elephants with the figure of the emperor sit with Victoria in his left hand and a scepter in his right hand, is identical, the only variation is that now the direction of march is to the right instead of left. Similarly, in the back it is present the author of the sesterce, with the name and titles of the reigning emperor, Titus in this case, while in the back it states DIVO AVG VESP or VESPAS. It is not a coincidence, in this case, to show here the full legend of the back, since the condition of the piece does not allow: IMP T CAES DIVI VESP F AVG PM TR P PP COS VIII.
This type, rare, but not very rare, with a rarity of R in RIC, perhaps is worth disproportionately high for Cayon, who in Cayon 1984 assigned it a price of 3,000FF and in Cayon 1985, of 225,000P, especially when we compared with the price he set for the common sesterces of Vespasian, as the one of Rome, which is of 700FF.
On the contrary, the valuation of Sear falls, even though in his edition of 1970 it is the triple of the type of ROMA, 45L versus 15L, it lessen this difference in successive editions passing through 350L versus 200L in 1988 and 160L in F compared to 160L in F in 2000. Obviously the price difference in the current market between the two sesterces is not 25%, but rather 200%. Here, we consider the double of the price for this sesterce regarding the common of Vespasian in any type of conservation. The conservation status of this piece is obviously very poor so it has to be classified as G-, as the legends are not decipherable, although the high relief of the elephants allows some delineation of the figures in the front. Thus, its price in G- would be 75€, so if we doubled it because of the rarity of the piece compared to the common of Vespasian, and we divide by 2, as a result of the nearly no patina, it lead to a market value of 80 €.
The piece of Figure 18.2 is a sesterce of Vespasian with one of the most common reverse of this emperor, together with the MARTE walking, the PAX AUGUSTA and the Hope standing. Curiously, though the last three backs are also very common in the reigns of Titus and Domitianus, Vespasian's sons, the ROMA type shown in Figure 18.2 is quite rare in the case of Titus, although the catalogs do not always indicate this, while the type of ROMA standing, in the case of Domitianus is extremely rare, to the point that both Cohen and RIC are unaware of its existence. Only Cayon, in Cayon 1984, shows a photograph of an exemplary which values it, in all fairness, at 6,000FF.
Thus, the piece of Figure 18.2 could have been assessed as F in terms of its wear expected to be the result of its circulation. However, the corrosions that can be clearly seen, suffered after the removal process of the patina, they eliminate, especially on the front, so many details of the face, making that the piece can not be graded beyond VG-, the degree to which corresponds a value of 150€, which would be reduced to a market price of 100€, if we classify its patina between intermediate and non-existent.
Even a worst valuation worths the piece of Figure 18.3, because, although apparently the head of the emperor on the front shows a better look than in the previous case, however, the very high corrosion affecting part of the legend of the front and especially the figure and field of the back, it causes that it should be assigned to this piece a lower degree, G in this case. Also considering the low quality of the patina, lead to reduce the 95€ that would correspond to this conservation with a intermediate patina, to a market value of 70€.
By contrast, the piece of Figure 18.4 has an acceptable patina that we could qualify it as intermediate, since it is undoubtedly natural, though its appearance is not wonderful, apart from exposing the surface of the coin in the higher parts of the head emperor. The piece will be estimated as VG-, as the lower letters of the legend of the front are hardly visible and, especially, because of the laurel crown is extremely worn, particularly in its upper part. To this conservation, with intermediate patina would correspond a value of 150€, but the descentring of the front and back, which is usually not as prominent in the Flavian sesterces reduces its market price at 100€.
The sesterce that appears in Figure 18.5 is, as already mentioned, one of the most common regarding its back, of the emperors of the Flavian dynasty. It depicts on the back the figure of the Hope with a representation almost identical to that one shown in the sesterces of Claudius (Figure 13.4, 14.1 and 14.2), with the flower of lily on the left hand and picking up the cloak with the righ. This sesterce, if we look at its front, could be assessed as F, even though its widespread wear, however, most of the leaves, not all, are defined. Nevertheless, if we look at the back, this, although it has enough details to identify the type in question without epigraph of the Hope, is so worn that we could not classify it beyond AG. Thus, although the average of the two conservations would be G, we classify this coin as VG, considering the greater importance to be given to the front, when evaluating the set of both sides. The original patina is green in this case, but has too many irregularities to consider it beyond intermediate.
To these features would correspond a value of 175€, which we would reduce to a market price of 150€ as a result of the low legibility of the bottom of the front due to weakness of its issue rather than the wear. The problem that presents in general the type of Hope standing in that the edges of the back are practically nonexistent, so it wears easily with no too much circulation.

 

 

Todo empezó un día de la semana pasada cuando vi unas tortillas mejicanas en el supermercado y me entraron ganas de hacer quesadillas o fajitas. Como no puede haber comida mejicana sin guacamole, el siguiente paso era comprar un aguacate. Hasta aquí todo parece sencillo. El problema es encontrar un aguacate "para hoy". La mayoría los venden como piedras y tú los tienes que mimar y dejar madurar hasta que estén comestibles. Entonces mi hermana tuvo una brillante idea: los aguacates y las chirimoyas no las puedes comprar en la frutería más barata del barrio, Ana, vamos al Corte Inglés que seguro que los tienen buenos y al punto, aunque sea un poco más caro. Yo pensé: al final, no te sale más caro un aguacate caro, pero bueno que uno barato, pero malo de éstos de me encuentro la sorpresa al abrirlos.

Total, que hacia el Corte Inglés que nos fuimos con una misión. Cuando llegamos, le pedimos a la chica de la frutería un aguacate para hoy, pensando que sería muucho mejor dejar a un profesional escogerlo que buscar nosotras entre las bandejas de las neveras. Tampoco caímos en que para las 9 de la noche todos los aguacates "para hoy" ya tenían dueño y que quedaban solo las piedrecitas. La chica nos advirtió, pero nosotras con nuestra fijación por el guacamole nos llevamos la piedrecita, no sé si pensando que si lo metíamos en el micro ondas aquello maduraría.


En fin, como Murphy para mí es el más sabio de todos los sabios, ¿qué nos encontramos nada más salir de la zona de la frutería? - un estante con bandejas de aguacates!!! Por pura curiosdad me acerqué a ver si habíamos hecho buena compra, o si resulta que había un aguacate "para hoy" en algún lugar de Madrid y no nos habíamos enterado. Esto es como cuando no encuentras algo en Zara y vas de una tienda a otra preguntando por ese zapato en esa talla; yo me veía recorriendo fruterías y fruterías: ¿tenéis ese aguacate maduro?

 

Aquí es donde entra Murphy en juego: si ya has comprado un aguacate para dentro de una semana, lo siguiente que vas a ver es una bandeja de no dos, sino CUATRO aguacates PARA HOY!!!!!! Cualquier persona razonable en este punto admite la derrota y se va a casa con su aguacate duro y se espera lo que haga falta para satisfacer su antojo. Nosotras ¿qué hicimos?  Comprar la bandeja con los CUATRO aguacates, por supuesto!!! Y como somos muy legales muy legales y algo vergonzosas (más bien tontas perdidas) no devolvimos el primer especimen. Resultado de la jugada: 5 aguacates para dos!!! Pero no hay ningún problema, según la tarjeta que les acompañaba, los aguacates son buenos PARA TODO: la piel, el pelo, el corazón... hasta decían que no engordan, cosa que no me acabo de creer. Conclusión: nosotras encantadas; poniéndonos en lo peor ibamos a tener hasta para mascarillas de cara.

 

Como hay que dar salida a mis queridos aguacates, y a día de hoy no he encontrado recetas de tartas de aguacate, que es como suelo dar salida a la fruta que está más negra que de su color en la nevera, ésto se ha convertido en Méjico lindo y querido: quesadillas de jamón serrano, queso brie y queso cheddar, quesadillas de jamón york y queso brie y cheddar, y sobre todo guacamole. Como no tengo limas hice una versión "aprovecha lo que tengas" del guacamole: con cebolla roja, zumo de limón, sal y algo de vinagre de módena. Estoy segura de que no es la receta correcta, pero estás cosas son más cuestión del gusto de cada uno que de seguir una receta al pie de la letra.

 

 

Ahora que lo pienso, en Top Chef un día vi un helado de aguacate, pero entre el frío que hace y que mi heladera tiene una raja por la que se escapa el líquido azul que se debe congelar al meterlo al congelador, va a ser que prefiero probar otras cosas.


Gracias HBO por empezar a darnos pequeñas muestras de lo que será para mí (junto con Mad Men, cuya cuarta temporada acabé de ver ayer y que me ha dejado pasmada) la serie del año que viene: la adaptación a la pequeña pantalla de las novelas de George R.R. Martin de la serie "A Song of Ice and Fire" que llevo leyendo y releyendo desde que estaba en el colegio.

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