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Sábado 05 de Marzo de 2011 21:18

Los Flavios y la Consolidación del Imperio

por Ernesto Gutiérrez Guinea
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FIGURA 23.1

Las piezas que vamos a analizar, pertenecen todas al reinado de Domiciano, cuatro de ellas se acuñaron durante su periodo como  emperador a partir  de la muerte de  su hermano Tito, mientras que la otra, que corresponde a la FIGURA 23.3 fue acuñada durante el reinado de Vespasiano en el que ambos hermanos realizaron funciones de dirección en el Imperio con el título que solía asignarse a los que estaban llamados a suceder al emperador, el de Cesares.
Estos Sestercios, aún correspondiendo a ejemplares muy medianos, ya presentan un grado de conservación superior a los mostrados en el capitulo anterior, siendo la carencia o defectos en la pátina, el factor que mas contribuye a rebajar su precio de mercado. Siendo de rareza equivalente los Sestercios de Domiciano a la de los de Vespasiano, sin que exista para ello razón aparente, la realidad es que frecuentemente es tan mas deteriorados que los de Vespasiano y no solo por el desgaste, sino por presentar mayores corrosiones y signos de haber sido limpiados o manipulados.
Domiciano había  nacido en Roma en 51 D.C. siendo hijo de Vespasiano y Flavia Domitila. Cuando Vespasiano fue aclamado por su ejército como emperador tras la muerte de Galba, Domiciano se encontraba en Roma que en ese momento estaba bajo la autoridad de Vitelio que tras la deposición de Oton había sido así mismo proclamado emperador por las legiones de Germania. Esto supuso un peligro cierto para la vida de Domiciano ya que la guardia de Vitelio trató de prenderle para ejecutarle o utilizarle como rehén. Ello le llevó a ocultarse en el templo de Isis junto con su tío Flavio Sabino. Este fue muerto por los soldados de Vitelio, pero Domiciano disfrazado de sacerdote pudo escapar.

                          

FIGURA 23.2


Tras la defección de las tropas de Vitelio, como consecuencia del avance de las legiones fieles a Vespasiano sobre Roma, la guardia pretoriana aclamó a Domiciano como Cesar en un momento en el que su padre se encontraba aún lejos de Roma y su hermano mayor Tito estaba en Palestina al frente de ejército encargado de reprimir la sublevación del pueblo judío.
Esta circunstancia ya le llevó a comenzar a destapar su carácter violente y autoritario. Sin esperar al regreso de su padre, tomó mediadas represivas sobre los senadores que habían apoyado a Vitelio, y así mismo medidas de fuerza dirigidas a asegurar el orden público, no todas la cuales fueron comprendidas por Vespasiano en el momento de asumir las funciones de emperador. Esto ocasionó que durante el reinado de su padre siempre fuera reservado para el ejercicio de funciones de inferior rango que las que él se creía capacitado para asumir.
Esta situación no varió en los dos años del reinado de Tito que aunque mantuvo siempre una buena relación con su hermano, siempre se pensó en Roma que su confianza en él no era del todo plena. Tras la muerte de Tito en 81 D.C., el Senado y la guardia pretoriana reconocieron inmediatamente a Domiciano como emperador. Esto supuso un paso muy significativo hacia  una transmisión hereditaria del Imperio, ya que aunque anteriormente ya se había verificado esa transmisión de padre a hijo fuera vía adopción, como en los caos de Tibério respecto a Augusto y de Nerón respecto a Claudio ó vía natural como Tito respecto a Vespasiano, en todos estos casos, ya la persona llamada a la sucesión estaba, de hecho, asociada al ejercicio de las funciones imperiales de su antecesor, lo que no era precisamente el caso de Domiciano.
Tan pronto asumió el poder, Domiciano mostró en seguida las características de su carácter avaro, desconfiado y autoritario, cualidades que probablemente se habían incrementado durante los 12 años en que no tuvo la oportunidad de ejercer directamente el poder. No obstante, la realidad es que Domiciano en sus 15 años de reinado, ejerció su mando con mano de hierro y fue un factor de gran importancia en la consolidación del Imperio, después de la época convulsa que siguió a la muerte de Nerón en la que hasta cuatro emperadores llegaron a disputarse casi simultáneamente el trono.

                           

FIGURA 23.3


Factores decisivos de esta consolidación fueron las campañas militares que se llevaron a cabo durante su reinado. La primera de ellas fue la terminación de la pacificación de la parte de Britania dominada por Roma en la que como ya hemos indicado, Agrícola desempeño papel decisivo. Tras ello, se consiguió la estabilización de las fronteras del alto y bajo Rhin, campañas desarrolladas en los años 83 y 89 D.C. en las que intervino personalmente el emperador, así como las incursiones sobre Dacia en 86 D.C., aunque la dominación de este territorio, no llegaría hasta los tiempos de Trajano. Factor no desdeñable en el respaldo que en todo momento le dio el ejercito fue el aumento de 10 a 13,5 sestercios en la paga a los soldados de la legiones, paga que había permanecido inalterada desde los tiempos en que Julio Cesar la había doblado pasando de 5 a 10 sestercios.
Igual que en el caso de emperadores anteriores y, quizá, con mas razón que ellos, Domiciano asumió el título de Germánico que aparece como GERM en sus monedas, a partir de las victorias conseguidas en la primera campaña en Germania en 83 D.C.. También a partir de su XI consulado asumió el título de Censor perpetuo, lo que a la manera de sus antecesores, Tito y Vespasiano, le permitió ejercer un control total del Senado a través de nombramientos y ceses de senadores elegidos a su arbitrio, aunque dentro de la nobleza tanto romana como provincial.
La opinión de los historiadores coetáneos a Domiciano no fue tan unánime como en el caso de Nerón. Así, Silio Itálico, autor de una muy popular historia de la II Guerra Púnica, Marcial en sus Epigramas e incluso Quintiliano alabaron las actuaciones del emperador, resaltando su sentido de la autoridad y la sensación del orden y seguridad que se mantuvo en el Imperio a lo largo de su reinado, mientras que Suetonio y sobre todo Tácito, molesto con el desagradecimiento que había notado hacia su yerno Agrícula, le criticaron fuertemente destacando su codicia, crueldad y lo que hoy hubiéramos denominado como manía persecutoria.

                         

FIGURA 23.4


 El Sestercio de la FIGURA 23.1 representa el mismo tipo del de la Figura 22.4 de la entrada anterior, si bien en este caso, la cabeza del emperador está orientada hacia la derecha en vez de hacia la izquierda. La orientación hacia a la derecha es mucho mas común que hacia la izquierda, lo que no era el caso en la piezas acuñadas por Tito. El año de su consulado es el octavo (COS VIII) y en el reverso figura también  la inscripción DES, VIIII sin que podamos describir cual es su significación. La presencia de Minerva (Palas Atenea en la mitología griega) es característica de monedas de mucho tiraje dentro de las acuñadas por Domiciano (especialmente Denarios) ya que todos los testimonios coinciden en afirmar la alta devoción que tenía el emperador a está diosa, probablemente por simbolizar, junto con Marte la protección de Roma frente a sus enemigos, lo que se evidencia en el casco y jabalina que adorna la figura de Minerva. Muestra de esta devoción es el templo que el emperador mandó erigir en honor de la diosa en el Campo Marcio.
Este Sestercio, igual que el de la FIGURA 22.4, es algo mas raro que el tipo MINERVA normal ya que el año de acuñación corresponde al VIII de su consulado en lugar del VII. Esto significa que, por ejemplo, CAYON 1984 lo valore en 1.000 FS y CAYON 1985 en 65.000 P en lugar de valorarlo prácticamente a la mitad en el caso de que hubiera sido acuñado en el año del séptimo consulado de Domiciano (COS VII). El aspecto de la moneda es poco agradable como consecuencia de las fuertes corrosiones que acumula especialmente en su reverso, que contrapesa el mayor detalle de la figura de Minerva y de la corona del emperador, que el que aparece en la figura anterior. En tal caso su conservación sería equivalente, VG, a la que correspondería un valor de 175€ que quedarían reducidos a 125€ al tenerse en cuenta la corrosión y falta de pátina del reverso.
Por el contrario, el Sestercio de la FIGURA 23.2 corresponde al mismo tipo (IOVI VICTORI) que el de la FIGURA 22.5 aunque puede observarse que se encuentra en mejor conservación. En efecto, aunque los detalles de la figura de Júpiter no se diferencian prácticamente en nada, sin embargo en este caso todas las leyendas son completamente legibles y en el rostro del emperador podemos distinguir con claridad sus rasgos faciales, como pómulo, cejas, nariz y labios, así como los detalles del pelo y prácticamente la mitad de las hojas de la corona. No obstante, debemos reconocer que los detalles no son suficientes para llegar VF, ya que el desgaste es claramente generalizado y si algún rasgo facial puede llegar a hacer pensar en un grado superior, este detalle es visible ciertamente por la ausencia de pátina, ya que caso de no haber sido removida, este detalle quedaría velado. Por tanto le asignaríamos un grado F, al que correspondería un valor de 350€, que la carencia de pátina en grandes zonas del reverso, reduciría su precio de mercado a 330€.
La pieza de la FIGURA 23.3 representa un ejemplo muy claro de una pieza que conserva mucho relieve y que resulta muy vistosa para el observador poco avezado, pero que sin embargo tiene un valor de mercado bastante menor de lo que puede aparentar. Además, esta pieza presenta dos variantes, una en el anverso y otro en el reverso que permitiría considerar que, como tal, no está catalogada en las obras de consulta de mas amplia utilización a las que estamos en algún momento haciendo referencia. Así, en el anverso, vemos que la pieza está fechada en el año del cuarto consulado de Domiciano (COS IIII) mientras que los subtipos catalogados con PAX en el reverso, corresponden a otros años de consulado como COS II y COS V. También en el reverso, vemos que las inscripción es PAX AUGUSTI, en lugar de lo que es normal, PAX AUGUST. No obstante debemos recordar aquí lo ya dicho en entradas anteriores, respecto a no valorar excesivamente el peso que puede tener una variante, en el precio, incluso aunque ésto pueda corresponder a subtipos que por el momento no figuren en la mayor parte de los catálogos. Lo que sí se debe valorar es que el Sestercio corresponda al periodo de Domiciano como Cesar y no al de emperador. Ello se manifiesta en que la pieza es notoriamente mas escasa, por ser indudable que se acuñaron mucho menos ejemplares con Domiciano como Cesar que como emperador, para prácticamente todos los tipos en los que se emitieron Sestercios con los dos títulos, como es éste el caso.
Esta es, también, una buena ocasión para apreciar la diferencia de estilo entre las primeras y las últimas emisiones de Domiciano. Aquí, la cabeza aparece redondeada con el cuello grueso pero bastante corto, en la misma manera que aparece en los casos de Tito y Vespasiano. El desgaste aquí no es generalizado, afectando solamente a las partes mas altas de la corona y del vestido de la figura de la Paz. Por tanto, el grado de conservación es claramente un VF al que correspondería un  valor de 700€. Sin embargo, como ya hemos indicado, la pieza carece totalmente de pátina por lo que su precio ya sería la mitad del que le correspondería con pátina intermedia y además se evidencia que la pieza ha sido limpiada (probablemente para resaltar su relieve con un procedimiento químico o electroquímico), lo que no solo ha removido la pátina, sino que ha dejado huella de pequeños poros que se adentran en la superficie de la moneda, como puede apreciarse con claridad en la fotografía. Por todo ello, su valor final de mercado no superaría los 250€.

                           

FIGURA 23.5


El Sestercio reproducido en la FIGURA 23.4 es uno de los numerosos tipos de Sestercios de Domiciano en los que aparece la figura del emperador combatiendo o recibiendo la rendición de sus enemigos, sean éstos lo combatidos en sus campañas en Germania, como en Dacia. En este caso, el reverso representa el emperador a caballo con lanza en la mano derecha y escudo en la izquierda cargando sobre un enemigo germano, portando igualmente, en actitud defensiva, lanza y escudo. Este reverso aunque COHEN  lo valora a 4 FF y RIC lo considera corriente, debemos considerarlo como raro aunque no muy raro, si atendemos al número de veces que aparece en subastas, en relación con otros Sestercios de Domiciano. Por tanto, en principio, duplicaríamos el valor que obtengamos considerando el resto de características a tener en cuenta. CAYON considera esta circunstancia, valorando este Sestercio en CAYON 1984 en 800 FS y en CAYON 1985 en 65.000 P, aproximadamente el doble de un Sestercio común de Domiciano. También, en este mismo sentido, SEAR 2000 valora este Sestercio en 225 L en F, frente  a 110 L en F, del Sestercio IOVI VICTORI.
En cuanto a conservación, si atendemos al anverso tendríamos una pieza con desgaste generalizado pero en la que se puede apreciar con claridad todas las leyendas, además de la mayor parte del pelo, corona y rasgos faciales del emperador, por lo que se trataría de un F que relegaríamos a F-, ya que el reverso (con independencia de las raspaduras) no superaría un VG ya que aunque se distinguen los contornos de la figura del emperador, sus armas, el caballo y la figura del enemigo, dentro de cada uno de sus límites, no se puede vislumbrar detalle alguno. A esta conservación, le correspondería un valor de 300€, que,  en principio, elevaríamos al doble, 600€, al entrar en consideración la rareza del reverso.
Por otra parte, la pátina del reverso podría ser calificada de intermedia lo que no disminuiría el valor de la pieza. Sin embargo, las raspaduras realizadas con instrumento cortante, presentes en el reverso, sin duda para tratar de resaltar la figura, son de tal calibre y denotan tal manipulación, que el valor total de mercado habría de reducirse a algo menos de la tercera parte, quedando en 175€.
A diferencia de lo anterior, el Sestercio que aparece en la FIGURA 23.5, pese a su apariencia tiene una dosis muchísimo menor de manipulación. Corresponde al tipo PAX AGUST, con la figura de la Paz en el reverso, con rama de olivo y cornucopia, similar al empleado en acuñaciones de Vespasiano y Tito. La pieza, por el detalle en la cabeza del emperador, el pelo y la corona, así como en los pliegues del vestido de la figura de la Paz llegaría a VF, pero el no poder apreciar partes substanciales de la leyenda, tanto del anverso como del reverso, no permitiría asignar mas de F, a lo que correspondería un precio de 350€. La buena pátina verde que conserva la moneda permitiría aumentar el valor de la pieza, quizá hasta un 50%, pero la influencia de las corrosiones, aunque sean de origen natural, es suficientemente importante como para quedarnos con un valor de mercado de 250€.

23.THE FLAVIAN AND THE CONSOLIDATION OF THE EMPIRE

All of the pieces that we are going to analyze belong to the reign of Domitianus, four of them were minted during his time as emperor after the death of his brother Titus, while the other one, which corresponds to Figure 23.3 was minted during the reign of Vespasian when both brothers held leadership roles in the Empire with the title that was used to design those who were called to succeed the emperor, Caesar.
These sesterces, even corresponding to very middle copies, show a superior degree of conservation than those shown in the previous chapter, considering the lack or defects in the patina, the factor that contributes most to reduce its market price. Being of equal rarity the sesterces of Domitianus to those of Vespasian, without an apparent reason, the reality is that they are often more damaged than the Vespasian ones and not just from the wear, but because a higher corrosion and signs of having been cleaned or handled.
Domitianus was born in Rome in 51 A.C. and he was the son of Vespasian and Flavia Domitilla. When Vespasian was hail as emperor by his army after the death of Galba, Domitianus, who was in Rome at that time, was under the authority of Vitellius, who after the deposition of Otho, was likewise declared emperor by the legions of Germania. This was a clear danger for the life of Domitianus because the guard of Vitellius tried to arrest him for killing him or use him as a hostage. This led him to hide in the temple of Isis with his uncle Flavius Sabinus. The last one was killed by the soldiers of Vitellius, but Domitian disguised as a priest he could escape.
After the defection of the troops of Vitellius, as a consequence of the advance of the legions loyal to Vespasian in Rome, the Praetorian Guard hailed Domitianus as Caesar in a time when his father was still far from Rome and his elder brother Titus was in Palestine at the head of the army in charge of suppressing the revolt of the Jewish people.
This circumstance led him to begin to uncover its violent and authoritarian character. Without waiting for the return of his father, he took measures of repression the senators who had supported Vitellius, and also forceful measures aimed to ensuring public order, not all of them were understood by Vespasian at the moment of assuming his functions as emperor. This fact made that during the reign of his father it was always reserved to him the exercise of functions of a lower rank than he believed he was able to assume.
This situation continued in the two-year reign of Titus, who though always maintained a good relationship with his brother, it was always thought in Rome that his confidence in him was not quite full. After the death of Titus in 81 A.C., the Senate and the Praetorian Guard immediately recognized Domitianus as emperor. This was a significant step toward inheriting the empire, because although it was warranted before that this transmission from father to son could be via adoption, as in the cases of Tiberius related to Augustus and of Nero related to Claudius or via natural as Titus related to Vespasian, in all these cases, the person called to the succession was, in fact, associated with the exercise of imperial functions of its predecessor, which was not exactly the case of Domitianus.
As soon as he took power, Domitianus showed rapidly his characteristics of his greedy nature, suspicious, authoritarian character, qualities that were likely to have increased during the 12 years that he had no opportunity to exercise directly this power. However, the reality is that Domitianus in his 15 year reigning, he exercised his power with firm hand it was the major factor in the consolidation of the Empire, after the turbulent period that followed the death of Nero when four emperors came to be competing almost simultaneously for the throne.
Decisive factors in this consolidation were the military campaigns that took place during his reign. The first one was the completion of the pacification of the part of Roman Britain dominated by Rome in which as we have already indicated, Agricola played a decisive role. After that, it was possible to stabilize the borders of upper and lower Rhine, campaigns conducted in the years 83 and 89 A.C., in which there was the emperor's personal intervention as in the raid in Dacia in 86 A.C, although the dominance of this territory did not arrive until the time of Trajan. Non-negligible factor in the support that he always gave to the army was increment from 10 to 13.5 sesterces in the payment of the soldiers of the legions, payment that had remained unchanged since the days when Julius Caesar had doubled from 5 to 10 sesterces.
As in the case of previous emperors and, perhaps, with more reason than them, Domitianus assumed the title of Germanicus that appears as GERM on his coins, after the victories obtained in the first campaign in Germania in 83 A.C. Also since his eleventh consulate, he took the title of perpetual Censor, which, like his predecessors, Titus and Vespasian, allowed him to exercise a total control of the Senate through appointments and removals of senators elected at his discretion, but within the nobility both Roman and provincial.
The view of the contemporary of Domitianus historians was not as unanimous as in the case of Nero. Thus Silius Italicus, author of a popular history of the Second Punic War, Martial in his epigrams and even Quintilian praised the actions of the emperor, highlighting his sense of authority and a sense of order and security which was maintained in the Empire throughout his reign, while Suetonius and over all Tacitus, angry because the ingratitude he had noted to his father in law Agricola, criticized strongly him highlighting his greed, cruelty and what today we call persecution mania.
The sesterce of Figure 23.1 represents the same type as in Figure 22.4 of the previous post, although in this case, the emperor's head is looking right instead of left. The right orientation is much more common than the left, what was not the case in the pieces minted by Titus. The year of its consulate is the eighth (COS VIII) and in the back there is also the inscription DES VIIII without being able to describe its meaning. The presence of Minerva (Pallas Athena in Greek mythology) is characteristic of long circulation coins minted by Domitianus (especially denarius) as all the testimonies agree in affirming the high devotion the emperor had for this goddess, probably because she symbolize, along with Mars, the protection of Rome against its enemies, as evidenced in the helmet and the spear that graces the figure of Minerva. A sign of this devotion is the temple which the emperor ordered to build in honour of the goddess in the Campus Martius.
This sesterce, like the one in Figure 22.4, is a little rarer than the normal type of MINERVA, given that the year of issue is the eighth of its consulate in place of the VII. This means that, for example, in Cayon 1984 it is valued at 1,000FS and in Cayon 1985 at 65,000P instead of practically the half of this value if it had been coined in the year of the seventh consulate of Domitianus (COS VII). The appearance of the coin is unpleasant because of the heavy corrosion that accumulates particularly in his back, which counterbalances the greater detail of the figure of Minerva and of the emperor's crown, compared with the previous figure. In this case its conservation would be equivalent, VG, which would correspond to a value of 175€ which would be reduced to 125€ taking into account the corrosion and the lack of patina on the back.
By contrast, the sesterce in Figure 23.2 corresponds to the same type (IOVI VICTORI) of that of Figure 22.5, although it shows that its conservation is better. Indeed, although the details of the figure of Jupiter almost cannot being identified, in this case all the legends are completely legible and in the face of the emperor we can clearly distinguish his facial features like cheekbones, eyebrows, nose and lips, as well as the details of his hair and nearly half of the leaves of the crown. However, we have to recognize that the details are not enough for a VF, since the wear is clearly widespread and if any facial feature can suggest a higher level, this detail is certainly visible in the absence of patina, because if it had not been removed, this detail would be hidden. Therefore, we assigned a degree F, which correspond to a value of 350€, that the lack of patina on large areas of the back would reduce its market price at 330€.
The piece of Figure 23.3 represents a clear example of a piece that keeps much of the relief and that is very showy for some skilled observer, but nevertheless it has a market value far less than it may appear. In addition, this piece has two variants, one in front and another on the back that would be considered, as such, is not listed in the reference works of most extensive use to which we are referring to. Thus, in the front, we see that the piece is dated in the year of the fourth consulate of Domitianus (COS IIII), while the subtypes identified with PAX on the back correspond to other years of consulate as COS II and COS V. Also, in the back, we see that the inscription is PAX AUGUSTI, rather than what is normal, PAX AUGUST. However, we must remember what it has been said in previous posts, related to not appreciating excessively the weight on the price that a variant can have, even though this may correspond to subtypes that till now are not listed in most catalogues. What must be appreciated is that the sesterce corresponds to the period of Domitianus as Caesar and not as emperor. This is reflected in the piece is well scarcer, being certainly that there were much less copies minted with Domitianus as Caesar than as emperor, for almost all types in sesterces which were issued with the two titles, as in this case .
This is also a good opportunity to appreciate the difference in style between the first and last issues of Domitianus. Here, the head is rounded with a thick neck, but rather short, in the same way as it appears in the case of Titus and Vespasian. The wear here is not widespread, affecting only the higher parts of the crown and the dress of the figure of the Peace. Therefore, the degree of conservation is clearly a VF which corresponds to a value of 700€. However, as already mentioned, the piece is totally lacking in patina, so its price would be half of that which would correspond with intermediate patina and it is also evident that the piece has been cleaned up (probably to emphasize his relief with a chemical or electrochemical procedure), which has not only removed the patina, but it has also left traces of pores that penetrate the surface of the coin, as it can be clearly seen in the photograph. Therefore, the final market value would not exceed 250€.
The sesterces reproduced in Figure 23.4 is one of the many types of Domitian sesterces in which the figure of the emperor appears fighting or accepting the surrender of his enemies, whether the ones he fought against in the campaigns in Germania, or in Dacia. In this case, the back depicts the emperor by horse with a spear in his right hand and a shield on the left, fighting against a Germany enemy, also bearing, in a defensive attitude, a spear and a shield. This back although it is valued by Cohen at 4FF and RIC considered it common, we have to consider it unusual but not very rare, if we consider the number of times it appears at auctions, in relation with other sesterces of Domitianus. Therefore, in principle, we would double the value we get considering the other features we have to consider. Cayon considers this circumstance, assessing this sesterce in Cayon 1984 at 800FS and in Cayon 1985 at 65,000P, about the double of common sesterces of Domitianus. Also, in this sense, in Sear 2000 this sesterce is valued at 225L in F, compared to the 110L in F of the OIVI VICTORI sesterce.
In terms of conservation, if we look at the front we would have a piece with general wear, but in which it can be clearly seen all the legends, as well as the most part of the hair, crown and facial features of the emperor, so it would be a F, which we would relegate to an F-, because the back (apart from the shavings) would not exceed a VG, because although the contours of the emperor are distinguished, his weapons, the horse and the figure of the enemy, within each of its limits, you cannot discern any detail. In this conservation, there could be a value of 300€, which, in principle, we would raise till the double, 600€, taking into consideration the rarity of the back.
Moreover, the patina on the back could be classified as intermediate which does not diminish the value of the piece. However, the shavings made with a cutting instrument, found in the back, probably to try to highlight the figure, are of such a size and denote such manipulation, the total market value would be reduced to just under the third part, resting at 175€.
Unlike the above, the sesterce shown in Figure 23.5, although its appearance it has a much lower dose of manipulation. It corresponds to the type PAX AGUST, with the figure of the Peace on the back, with an olive branch and a cornucopia, similar to that used in the coinage of Vespasian and Titus. The piece, because the detail in the emperor's head, hair and crown, as well as the folds of the dress of the figure of the Peace would come to VF, but the failure of not appreciating substantial parts of the legend, both in the front and in the back, it would not be classified more than in F, which would correspond to a price of 350€. The good green patina that keeps the coin would increase the value of the piece, perhaps to 50%, but the influence of corrosion, although natural, is important enough to stay with a market value of 250€.

 

Ultima modificacion el Martes 05 de Abril de 2011 19:18
Ernesto Gutiérrez Guinea

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