Suscribirse
Lunes 16 de Junio de 2014 07:27

17-LOS 8 REALES DE MÓDULO GRANDE DE POTOSÍ

por Ernesto Gutiérrez Guinea
Vota este articulo
(0 votos)

Una vez situados en su contexto monetario y histórico, los Ducatones y Patagones de: Felipe II, Alberto e Isabel, Felipe IV, Carlos II y Felipe V, emitidos en los Países Bajos españoles y analizadas varias piezas de este tipo, desde el punto de vista de su valor numismático, entramos de lleno en la parte central de este volumen dedicada a las monedas tipo Dólar y sus antecesoras, con entradas en las que pasaremos revista a las emisiones de 8 Reales de: Felipe V, Fernando VI, Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, acuñadas con prensa de volantes, utilizando fuerza de molinos hidráulicos y con cordoncillo en el canto, mediante estampación a virola.

 

Ello nos permitirá llegar a las últimas entradas del volumen, dedicadas al estudio de las piezas de 8 Reales emitidas por los países americanos independientes, labradas con la misma métrica que las españolas, y las posteriores acuñaciones de Dólares o Pesos ya acuñadas con energía procedente de prensas movidas a vapor o eléctricas, que en gran parte de los casos también han continuado la antigua métrica de peso y ley española.

 

La emisión de 8 Reales de cordoncillo es consecuencia de la reforma monetaria emprendida por Felipe V, a través de la Ordenanza de 1728, que afectó tanto a las acuñaciones peninsulares de oro y plata, como a las americanas de: Méjico, Lima, Potosí, Guatemala y Santiago. La aplicación de esta Ordenanza acabó suponiendo la unificación monetaria en todo el imperio español, terminando con el uso de las denominaciones de plata antigua, plata nueva, plata americana y plata provincial, que entorpecían el comercio. Estas piezas están denominadas en reales de plata con piezas de: 8, 4, 2, 1 y medio reales de plata. Su denominación popular en América fue la de Pesos Fuertes, o simplemente Pesos, y en España, la de Duros. Su valor en moneda de cuenta, tras los vaivenes monetarios de la época de los Austrias, quedó estabilizado en 20 reales de vellón, estipulándose los contractos en una u otra moneda: maravedís (34 maravedís equivalían a 1 real de vellón), reales de plata o reales de vellón.

 

La reforma afectó también al oro, en el que se emitieron monedas de 8, 4, 2, 1 y medio escudos, con una equivalencia para el escudo, de 16 reales de plata, 320 de vellón y 1.088 maravedís. La ley de las piezas de oro y plata equivalía aproximadamente a 900 milésimas, con una relación de valor entre ambos metales de 1 a 1. Otra moneda de cuenta como el Ducado que databa de los tiempos medievales fue dejando de tener uso efectivo. El peso de las piezas de 8 Escudos (26,7 gramos) equivalía al de las de 8 Reales de plata, con un contenido de metal precioso de unos 24 gramos. En cuanto a tipos, en 1732 comienza la acuñación de columnarios en Méjico, en 1752 en Lima y en 1767 en Potosí. Estas emisiones, tras un periodo de transición en el que se emitían conjuntamente, acabaron reemplazando a las de monedas macuquinas cuyas divergencias de peso y ley y su facilidad de falsificación eran mucho mayores. A su vez, en 1752 comienzan las emisiones llamadas de busto, con el retrato del Rey con corona de laurel y coraza y manto a la manera romana, que substituyeron a las de los columnarios, en forma simultánea en todas las cecas americanas.

 

En esta entrada analizaremos las llamadas piezas de modulo grande de Potosí, emitidas a nombre de Carlos III y Carlos IV, en el periodo 1784-1793. Éstas son la únicas monedas de busto de estos dos reyes que ya ha primera vista podemos apreciar que tienen un aspecto diferente, por lo que es posible realizar su asignación a esta época en Potosí, contemplando solo el anverso de estas piezas. Este diferente aspecto se debe a dos circunstancias. Por una parte, el módulo de estas monedas es ligeramente mas grande, y por lo tanto, aunque esto no sea apreciable a primera vista, su espesor es menor. Y por otra parte, tanto el busto del rey como el escudo del anverso son ligeramente mas pequeños que en el resto de las acuñaciones americanas de busto. Esta doble circunstancia es la que proporciona un aspecto diferente a estas monedas hasta el punto de que a un coleccionista neófito le puede parecer que se trata de falsificaciones, por separarse de la vista habitual de este tipo de piezas.

 

La pequeñez del busto y la anchura del módulo hacen que estas piezas presenten, tanto en anverso como en reverso, un campo mas extenso de lo normal, lo que es el detalle que nos llama la atención al primer golpe de vista. Estas piezas suelen tener una impresión de los cuños algo mas floja que la habitual, posiblemente debido al aumento de la superficie de contacto entre cuño y cospel, lo que produce con frecuencia vanos de acuñación, corrientes en las macuquinas, pero que raramente aparecen en las otras monedas de cordoncillo. Por ello, ejemplares en los que la impresión es muy completa, que suelen corresponder a las operaciones realizadas con nuevos cuños (sin desgaste), tienen siempre un cierto sobreprecio. La anchura del módulo produce también un mayor descentraje de los diseños, generalmente superior al de las otras piezas de busto.

 

Las características comentadas corresponden tanto a los ejemplares de este periodo con busto de Carlos III (FIGURAS 137.1, 137.2 y 137.3) como a las de Carlos IV con busto de Carlos III (FIGURA 137.4) y a las de Carlos IV con busto propio (FIGURA 137.5). Las fechas de Carlos III van desde 1784 a 1789, siendo las de 1789 y de 1790, del llamado tipo de transición con la leyenda a nombre de Carlos IV, pero con el busto de Carlos III, debido a que los troqueles con el nuevo busto del sucesor no había llegado aún a América. Las de 1791 a 1793 ya tienen la leyenda y el busto de Carlos IV, siendo su módulo del mismo tamaño que el de las anteriores.

 

La emisión de la pieza de 1789 con busto y leyenda de Carlos III corresponde a las llamadas acuñaciones póstumas, en las que al no haberse recibido aún noticia de la muerte del Rey que tuvo lugar en 1788 (dada la gran duración de la travesía del Atlántico) se continuaban emitiendo a nombre de anterior monarca. Al repartirse la tirada de esta pieza en 1789, con las de las piezas transicionales (al conocerse la muerte del rey), normalmente la rareza de ambas es algo mayor que la de las últimas piezas de Carlos III y las primaras de Carlos IV. En 1794 ya se reanuda la acuñación de piezas de Carlos IV con el tipo usual, con el mismo módulo y tamaño de busto y escudo, de las primeras piezas de Carlos III.

 

También es de notar que en Potosí y en Lima, todas las piezas de transición llevan el numeral del rey expresado en forma de IV en lugar de IIII en la forma que será usual para las piezas de Carlos IV posteriores, tanto de Potosí como de las otras Cecas, mientras que en Méjico las piezas de transición tienen el numeral de rey, expresado en las dos formas: IV y IIII. Las piezas de Potosí con el módulo grande tradicionalmente han tenido un ligero sobreprecio (especialmente para el 1791 de Carlos IV) con relación al de las de módulo normal, lo que creemos no está justificado por una menor tirada, ya que las estadísticas muestran que se acuñaron cantidades semejantes de plata en estos años (1784-1793) que en los que rodean a este periodo, por lo que esta circunstancia parece deberse a la tendencia de los coleccionistas a considerar estas piezas como pertenecientes a un tipo distinto, siendo por tanto objeto de la atención de quienes coleccionan los 8 Reales por tipos y cecas, pero no por años diferentes.

 

En entradas posteriores estudiaremos la rareza relativa de las piezas Hispanoamericanas de cordoncillo, haciendo estimación de sus tirajes a partir de los datos estadísticos, así como de diferentes hipótesis sobre el número de ejemplares que han sobrevivido, tanto por rey (tipo de moneda), como por años (tipo de pieza). No obstante, para valorar las piezas que ya figuran en esta entrada, nos resulta imprescindible adelantar algunas conclusiones que iremos justificando en entradas sucesivas, respecto a cada tipo de moneda.

 

En el caso de las monedas de Potosí, disponemos de datos respecto a sus tiradas, individualizadas por año, para las piezas de cada una de las denominaciones, desde 1800. Estas cifras se publican en KRAUSE 2002 y junto con las de Santiago desde 1772, son las únicas que nos permiten conocer con precisión los ejemplares acuñados en cada año, ya que el resto de las estadísticas disponibles tanto las de Méjico publicadas por Pradeau, como las de Lima y Potosí publicadas por Manuel Moreyra Paz Soldán se refieren únicamente a cantidades de plata acuñada, expresadas en Pesos, por lo que no es posible conocer con exactitud las cifras de ejemplares acuñados para cada denominación.

 Las tiradas de las piezas de 8 Reales de Carlos IV de Potosí, citadas por KRAUSE 2002, para el periodo 1800-1808, oscilan entre 2 y 4 millones de ejemplares. A falta de las justificaciones que posteriormente realizaremos, baste decir que los 8 Reales de Carlos IV y Fernando VII de Potosí los valoraremos un 50% por encima de los de Méjico (50€ en F) con 75€ en F, 150€ en VF, 300€ en XF y 600€ en AU, y los de Carlos III y los del tipo de transición, en: 150€ en F, 300€ en VF, 600€ en XF y 1.200€ en AU. Duplicamos pues el valor de cada pieza con cada cambio de grado e igualmente consideramos a las de Carlos III con un valor doble a las de Carlos IV.

 

FIGURA 137.1

 

La pieza de la FIGURA 137.1 es un 8 Reales acuñado en Potosí en 1787 a nombre de Carlos III con los Ensayadores Pedro de Mazondo y Raimundo de Iturriaga, representados por las siglas PR. La valoración de esta pieza por parte de CALICÓ aumenta ligeramente de 1982 a 1994, de 7.500P a 9.000P, pasando después en 2008 bruscamente a 100€, lo que de alguna manera refleja el bache que tanto en términos monetarios como reales experimentó la cotización de este tipo de piezas en los años centrales del periodo 1980-2010.

 

Por su parte CAYÓN 1976 valora esta pieza en 2.200P en VG, 4.400P en F y 7.000P en V, mientras que CAYÓN 1980 lo hace en 10.000P en VF, manteniéndose esta misma cotización en 1998. Para este tipo de piezas las conservaciones que hemos indicado para las distintas emisiones del catálogo de CAYÓN creemos que corresponden a las correspondencias aplicables. De la evolución del precio de este tipo de piezas, también nos da cuenta VICENTI, con 2.000P en F, en 1968 y 5.000P en F, en 1978. En forma semejante se manifiesta PEIRO 2007 con 110€ en VF y 180€ en XF.

 

La presente pieza tiene muy buen relieve por su alta presión de acuñación, mostrándose completo el dije del manto y los trazos del pelo sobre la frente del rey. Por ello, le correspondería un grado VF- y un valor de 250€ (300€ en VF). El precio de mercado sería un 40% inferior a este valor por las corrosiones limpiadas que aparecen encima de la cabeza del rey en el anverso, llegando solamente a 150€.

 

FIGURA 137.2 

 

La pieza fotografiada en la FIGURA 137.2 es un 8 Reales acuñado en Potosí por Carlos III en 178, con los mismos Ensayadores PR. Las valoraciones de CALICÓ y CAYÓN para esta pieza son similares a las de la fecha anterior. En este mismo sentido se manifiestan otros autores como VICENTI y PEIRO. La conservación de esta pieza es claramente mejor que la anterior por mostrar una mayor definición en los detalles interiores de las figuras del escudo del reverso, así como en las líneas de pliegue del manto de rey.

 

Por tanto, en nuestra opinión la pieza llega al grado VF al que le correspondería un valor de 300€. No obstante, las grandes concreciones que presenta la pieza tanto en anverso como en reverso, cuya remoción creemos dejaría a la vista fuertes oxidaciones en la plata, dividen su precio de mercado hasta la tercera parte de este valor: 100€. Sierva esto de ejemplo para la estimación de defectos en las piezas que en nuestra opinión no deben influir en la fijación de su grado, pero sí en la estimación del precio de mercado.

 

FIGURA 137.3

 

La pieza que aparece en la FIGURA 137.3 es un 8 Reales de Carlos II acuñada en la misma fecha y Ceca que las de la moneda anterior. En este caso se evidencian vanos de acuñación tanto en anverso como el reverso que tal como hemos indicado anteriormente, suelen ser normales en este tipo de piezas, pero que disminuyen su valor cuando son excesivamente notorias. Habiendo ya indicado los precios esta pieza en distintas conservaciones para un cierto número de autores, diremos que los precios de esta fecha en KRAUSE 2002 son: 35 dólares en VG, 70$ en F, 100$ en VF y 175$ en XF. Estos precios nos parecen aceptables en las conservaciones inferiores (VF y F) pero en nuestra opinión, la realidad del mercado actual los hace superiores para el caso de las conservaciones mas altas (VF y XF).

 

La presenta pieza no presenta ningún detalle interior del dije del manto del rey, así como ninguna línea de pelo completa sobre la frente del rey, y desgaste en las cabezas de los leones y los pies de los castillos del escudo del reverso. En estas condiciones su grado es F, siendo su valor y precio de mercado de 150€.

 

FIGURA 137.4

 

La pieza cuya fotografía aparece en la FIGURA 137.4 es un 8 Reales acuñado en Potosí en 1790 con el busto de Carlos III, pero con la leyenda a nombre de Carlos IV, tratándose pues del tipo llamado de transición. Los Ensayadores son los mismos que los de las piezas anteriores. Este tipo transicional presenta un valor aproximadamente un 50% superior al de los tipos de Carlos III, tanto para CALICÓ como para CAYÓN, aunque en el caso de CALICÓ esta sobrevaloración solo se da en la emisión de 2008. VICENTI también apunta en este mismo sentido, con 3.000P en 1968 y 7.000P en 1978 en grado, mientras que PEIRO en VF asigna un sobreprecio muy pequeño: 120€ en VF, y algo mayor en XF: 275€. KRAUSE 2002 también sobreprecia este tipo muy ligeramente con relación al de Carlos III con leyenda propia. Para el 1790: 45$ en VF, 72,5$ en F, 120$ en VF y 200$ en XF. Nosotros volvemos a decir respecto a la adecuación de precio y grado, en el KRAUSE 2002, para esta pieza, lo que ya manifestamos para la pieza anterior.

 

Esta pieza presenta un grado de conservación muy diferente en su anverso y en el reverso debido básicamente a la flojedad de la acuñación del reverso. En principio correspondería XF para el anverso, mientras que resultaría difícil llegar mas allá de F, en el reverso, al resultar imposible diferenciar el gastaje debido a acuñación del debido a circulación. Promediando ambos grados, llegaríamos a VF para la pieza en su conjunto, por lo que su valor y precio de mercado sería de 300€.

 

FIGURA 137.5 

 

Por último la pieza que aparece en la FIGURA 137.5 es un 8 Reales acuñado en 1792 en Potosí a nombre de Carlos IV con los mismos Ensayadores anteriores (PR). La valoración de esta pieza para CALICÓ en 1982 y 1994 es solo ligeramente inferior a las correspondientes de Carlos III, mientras que en la edición de su catálogo de 2008 la asigna el mismo precio que a aquellas. CAYÓN, sin embargo, aunque en 1976 fija un valor prácticamente de la mitad a esta pieza respecto a las correspondientes de Carlos III, sin embargo en las ediciones de 1980 y 1998 fija unos valores prácticamente equivalentes.

 

Tradicionalmente la pieza de Potosí de 1791 de Carlos IV se ha valorado bastante mas alta que las del resto de piezas de Potosí de este rey, llegando en subastas celebradas en los años 60 a unos precios de salida de 5.000P, frente a 1.000P de las otras piezas. Actualmente la pieza de 1791 conserva un cierto sobreprecio, aunque no tan acusado como anteriormente, respecto a la pieza de 1792 y 1793, aunque tenga el mismo módulo. No suelen presentarse diferencias en los precios de salida de ambas piezas en las subastas, respecto a las del resto de los años, aunque sí en los de adjudicación, con ligero sobreprecio sobre los de aquellas.

 

El presente ejemplar presenta un desgaste generalizado, pese a que conserva bastante relieve debido a su buena presión de acuñación. La pieza tiene algún brillo original así como el detalle interior completo del dije del manto del rey. En el reverso aparece borrada la V de la parte derecha de la leyenda sobre las columnas de Hércules (PLVS), así como el león del tercer cuartel del escudo del reverso. En estas condiciones su grado es F+ y su valor y precio de mercado 100€.

 

 

 

17. THE 8 REALES OF LARGE DIAMETER OF POTOSÍ

 

Once located in its monetary and historical context, the Ducatones and Patagones from: Philip II, Albert and Elizabeth, Philip IV, Charles II and Philip V, issued in the Spanish Netherlands and analyzed several coins of this kind, from the point of view of their numismatic value, we enter fully into the central part of this volume dedicated to the dollar type coins and its predecessors, with posts in which we will list the issues of 8 real of : Philip V, Ferdinand VI, Charles III, Charles IV and Ferdinand VII, minted with steering wheel press, using the force of hydraulic mills and with cord in the edge, by stamping to lettering.

This will allow us to get to the latest posts of the volume, dedicated to the study of the coins of 8 real issued by the American independent countries, carved with the same metric than the Spanish ones, and the subsequent coinages of dollars or pesos already minted with the energy from presses moved by steam or electricity, which in most of the cases have also continued with the old metric Spanish weight and assay value.

The issue of 8 real of cord is a consequence of the monetary reform undertaken by Philip V, through the Ordinance of 1728, which affected both the Peninsular coinages of gold and silver, as the American ones of: Mexico, Lima, Potosí, Guatemala and Santiago. The application of this Ordinance ended up assuming the monetary unification in the Spanish Empire, ending the use of appellations of old silver, new silver, American silver and provincial silver, which hindered the trade. These coins are denominated in real of silver coins of: 8, 4, 2, 1 and half real of silver. Its popular name in America was that of Strong Pesos, or simply pesos, and Spain, 5 peseta coin. Its value in currency account, after the currency swings of the time of the Habsburgs, became stabilized 20 reales of bullion coins, stipulating the contract in one or another currency: maravedís (34 maravedís for 1 bullion real), silver real or real of bullion.

The reform also affected the gold, in which coins of 8, 4, 2, 1 and half escudos, were issued with equivalence for the escudo, of 16 silver real, 320 of bullion coins and 1,088 maravedís. The coins of gold and silver assay value amounted approximately to 900 thousandths, with a relationship of value between the two metals from 1 to 1. Another currency account as the Ducat dating from medieval times was left for effective use. The weight of the coins of 8 escudo (26,7 grams) was equivalent to the one of the of 8 real of silver, with a content of precious metal of about 24 grams. As for the types, in 1732 began the coinage of the columnarios in Mexico, in 1752 in Lima and in 1767 in Potosí. These issues, after a period of transition in which they were coined together, they ended up replacing the cob coins whose differences in weight and assay value and its ease of forgery were much higher. At the same time, started in 1752 the so-called emissions of bust, with the portrait of the King with the laurel crown and the beastplate and the cloack as the Roman way, that replaced the ones of the columnarios, simultaneously in all the American mints.

In this post we will analyse the coins called large diameter of Potosí, issued in the name of Charles III and Charles IV, in the period 1784-1793. These are the unique bust coins of these two kings that already at first sight we can appreciate that they have a different aspect, so it is possible to make its allocation to the time of Potosí, contemplating only the front of these coins. This different aspect is due to two factors. On the one hand, the diameter of these coins is slightly bigger, and therefore, although this is not noticeable at first sight, its thickness is lower. And on the other hand, both the bust of the king and the front shield are slightly smaller than the rest of the American coinages of bust coins. This double circumstance is the one which gives a different look to these coins until the point that a neophyte collector may said that it is counterfeit, by being separated from the usual aspect of this kind of coins.

The smallness of the bust and the width of the diameter make that these coins shown, both on the front and on the back, a field more extensive than normal, what is the detail that attracts attention at the first view. These coins usually have an impression of the stamps something more loose that usual, possibly due to the increased surface contact between stamp and token, causing often openings of coinage, usual in the cob coins, but that rarely appear on other cord coins. Therefore, the copies in which the impression is very comprehensive, that often correspond to operations with new stamps (without wear), have always a certain overprice. The width of the diameter also produces a greater decentring of the designs, usually higher than the other bust coins.

The guided characteristics correspond both to the copies of this period with the bust of Charles III (figures 137.1, 137.2 and 137.3), as the ones of Charles IV with the bust of Charles III (figure 137.4) and the ones of Charles IV with own bust (figure 137.5). The dates of Charles III range from 1784 to 1789, the being of 1789 and 1790, of the so-called type of transition with the legend in the name of Charles IV, but with the bust of Charles III, because the stamp with the new bust of the successor had not even reached America. The ones from 1791 to 1793 already have the legend and the bust of Charles IV, still its same size as the previous diameter.

The issue of the coin of 1789 with bust and legend of Charles III corresponds to the so-called posthumous coinages, in which having not received yet the news of the death of the king which took place in 1788 (given the great length of the crossing of the Atlantic) was continued being emitted in the name of the previous monarch. Sharing the print run of this coin in 1789, with the transitional coins (upon the death of the king), usually the rarity of both is slightly higher than the last coins of Charles III and the first of Charles IV. In 1794 were minting again the coins of Charles IV with the same diameter, size of bust and shield, the first coins of Charles III.

It is also worth noting that in Potosí and Lima, the coins of transition have the numeral of the king expressed in the form of IV instead of IIII in the form that will be usual for the coins of Charles IV later, both of Potosí and the other mints, while in Mexico the transition coins have the numeral of the king expressed in two forms: IV and IIII. The coins of Potosí with the large diameter traditionally have had a slight surcharge (especially for the 1791 of Charles IV) with regard to the one of the of normal diameter, what we believe is not justified for a smaller print run, as the statistics show that similar quantities of silver were minted in these years (1784-1793) than those around this period which is why this circumstance appears due to the tendency of the collectors to consider these as belonging to a different type coins, being therefore subject of the attention of those who collect the 8 real types and mints, but not for different years.

In later posts, we will study the relative rarity of the Hispano-American cord coins, making estimation of its coinages from statistical data, as well as different assumptions about the number of copies that have survived, by king (type of currency), both by years (type of coin). However, to assess the coins already contained in this post, we find it imperative to bring forward some conclusions that we will be justifying in successive posts, with respect to each type of coin.

In the case of the coins of Potosí, we have data regarding their print run, identified by year, for the coins of each of the denominations, since 1800. These figures are published in Krause 2002, along with the ones of Santiago from 1772, are the only ones that allow us to know accurately the minted copies every year, because the rest of the available statistics both of Mexico published by Pradeau, as the ones of Lima and Potosí published by Manuel Moreyra Paz Soldán refer only to quantities of coined silver expressed in dollars, so it is not possible to know with accuracy the figures of the copies minted for each denomination.

The print runs of the coins of 8 real of Charles IV of Potosí, quoted by Krause 2002, for the period 1800-1808, range between 2 and 4 million copies. In the absence of the justifications we will subsequently make, it is enough to say that the 8 real of Charles IV and Ferdinand VII of Potosí evaluate them a 50% over the ones of Mexico (€50 in F) with €75 in F, €150 in VF, €300 in XF and €600 in AU, and those of Charles III and those of the transition type, for: €150 in F, €300 in VF, €600 in XF and €1,200 in AU. We therefore doubled the value of each coin with each change of degree and also consider those of Charles III with a double value than those of Charles IV.

The coin of the figure 137.1 is an 8 real coined in Potosí in 1787 in the name of Charles III with the assayers Pedro de Mazondo and Raymond de Iturriaga, represented by the abbreviations PR. The value of this coin by Calicó slightly increases from 1982 to 1994, from P7,500 to P9,000, turning later in 2008 sharply to €100, somehow reflecting the slump that both in monetary terms as real experienced the price of this type of coins in the central years of the period 1980-2010.

Meanwhile Cayón 1976 appreciated this coin for P2,200 in VG, P4,400 in F and P7,000 in V, while Cayón 1980 makes for P10,000 in VF, maintaining this same quote in 1998. For this type of coins the conservations that we have indicated for different issues of the catalogue of Cayón we believe that they correspond to the applicable correspondence. The evolution of the price of this kind of coin, also gives us Vicenti, with P2,000 in F, in 1968 and P5,000 in F, in 1978. In a similar way Peiro 2007 manifests with €110 in VF and €180 in XF.

This coin has very good relief for its high pressure of coinage, showing complete the charm of the cloak and the strokes of hair on the forehead of the king. Therefore, it would be a VF- degree and a value of €250 (€300 in VF). The market price would be 40% below this value by cleaned corrosions appearing on the top of the King's head on the front, only reaching €150.

The coin photographed in the figure 137.2 is an 8 real minted in Potosí by Charles III in 178, with the same Assayers PR. The valuations Calicó and Cayón for this coin are similar to the earlier date. Other authors such as Vicenti and Peiro manifested themselves in this same direction. The preservation of this coin is clearly better than the previous one to show a better definition of the interior of the figures in the shield of the front details, as well as the fold lines of the cloak of the king.

Therefore, in our view the coin reaches the VF degree so it would have a value of €300. However, the large concretions that presents the coin both on the front and on the back, whose clearance we believe would leave in the view a strong oxidation in the real, they divide its market price until the third part of this value: €100. This is an example for the estimation of the defects in coins which in our opinion must not influence in fixing their degree, but in the estimation of the market price.

The coin that appears in the figure 137.3 is an 8 real of Charles II minted in the same date and mint than the previous one. In this case openings of coinage are shown both in the front as in the back as we have indicated previously, it is often normal in this type of coins, but that decrease their value when they are excessively notorious. Having already indicated prices this coin in various conservations for a number of authors, we would say that the prices of this date in Krause 2002 are: $35 in VG, $70 in F, $100 in VF and $175 in XF. These prices seem acceptable in the lower conservations (VF and F) but in our opinion, the reality of market of today makes them higher in the case of the higher conservations (XF and VF).

The coin does not have any internal details of the charm of the cloak of the king, as well as any line complete of hair in the forehead of the king, and wear in the heads of the lions and the foot of the castles of the shield of the back. In these conditions the degree is F, its value and market price of €150.

The coin whose photograph appears on the figure 137.4 is an 8 real coined in Potosí in 1790 with the bust of Charles III, but with the legend in the name of Charles IV, being therefore the so-called transition type. The assayers are the same as the previous coins. This transition type has a value approximately 50% exceeding of the types of Charles III, both for Calicó and Cayón, although in the case of Calicó this overvaluation only occurs in the issue of 2008. Vicenti also points in this same sense, with P3,000 in 1968 and P7,000 in 1978 in degree, while Peiro in VF assigns a very small surcharge: €120 in VF, and somewhat higher in XF: €275. Krause 2002 also surchagred this type very slightly in relation to the one of Charles III with own legend. For the 1790: $45 in VF, $72,5 in F, $120 in VF, $200 in XF. We return to say with regard to the adequacy of price and degree, in the Krause 2002, for this coin, which we already have for the previous coin.

This coin shows a degree of a very different conservation on its front and on the back side basically due to the dull of the coinage of the back. In principle it would be corresponding to XF for the front, while it would be difficult to get more than F, on the back, to be impossible to differentiate wear due to due to the coinage than the one due to the circulation. Averaging both degrees, we would come to VF for the coin as a whole, so its value and market price would be €300.

Finally the coin that appears in the figure 137.5 is an 8 real coined in 1792 in Potosí in the name of Charles IV with the same previous assayers (PR). The value of this coin for Calicó in 1982 and 1994 is only slightly inferior to those of Charles III, while in the edition of his catalogue of 2008 assigns it the same price as those. Cayón, however, although in 1976 set worth almost half to this coin as for the corresponding of Charles III, however in the editions of 1980 and 1998 sets practically equivalent values.

Traditionally the coin of Potosí in 1791 of Charles IV has valued quite higher than the rest of the coins of Potosí of this king, reaching in auctions held in the 1960s some output prices of P5,000, to P1,000 of the other coins. Currently the coin of 1791 retains a true surcharge, but not so sharp as above, as for the coin of 1792 and 1793, although it has the same diameter. They do not show differences in output prices in both coins in auctions, with respect to the rest of the years, but it does in those of the sale, with a slight surcharge on those.

The copy shows a generalized wear, while it retains enough relief due to its good pressure of coinage. The coin has some original brightness as well as the complete interior detail of the said of the cloak of the king. In the back appears deleted the V of the right side of the legend on the columns of Hercules (PLVS), as well as the lion of the third quadrant of the shield of the back. In these conditions the degree is F and its value and market price, €100.

 

 

 

Ultima modificacion el Lunes 16 de Junio de 2014 08:04
Ernesto Gutiérrez Guinea

Ernesto Gutiérrez Guinea

E-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

Ultimos articulos de Ernesto Gutiérrez Guinea

Añadir comentario


Diseñado por:
Jaitek