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Domingo 28 de Abril de 2013 17:36

New York (I). Desde los inicios hasta hoy

por Leopoldo Simó
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28/04/2013

New York (I)

Desde los inicios hasta hoy

 

NewYork I

Vista de Manhattan desde el puente de Brooklyn

 

Bueno, bueno, New York. Brooklyn, Queens, The Bronx y por encima de todo Manhattan con sus barrios, una locura para los amantes del jazz (y de algunas otras cosas). Porque si New Orleans es la cuna del jazz y sigue siendo un paraíso para esta música, New York es la ciudad donde más actuaciones de jazz hay y en la que todos los músico de jazz sueñan tocar en algún momento de sus vidas, la meca del jazz. Y ya que acabo de pasar una semana en New York, no me queda otra que dedicarle un par de artículos. Éste es el primero.

 

Pero empezaré por el principio, por decir brevemente cómo llegó el jazz a New York y cómo se consolida lo que terminó conociéndose como estilos Chicago y New York. Es difícil precisar cuál es el origen del jazz, porque cualquier manifestación artística tiene unos antecedentes. En el caso del jazz los antecedentes son las manifestaciones musicales de los esclavos africanos liberados tras la finalización de la Guerra de Secesión de Estados Unidos en 1865 (algo sobre esto puede leerse en el artículo dedicado al estilo Dixieland, tercer artículo en este mismo blog). Cuando esa música de origen africano, que cristaliza en el blues, gospel o ragtime, se encuentra con la música occidental llegada de Europa, que le aporta la armonía y melodía, se produce una conjunción entre ambas que es lo que "puede dar" origen al jazz. Lo anteriormente dicho es discutible y opinable (y por eso el entrecomillado), porque si leemos lo que han escrito algunos musicólogos e historiadores de este tema veremos que hay opiniones diferentes. Lo que es incuestionable es que estas primeras manifestaciones musicales de jazz se producen en algunos Estados del Sur, principalmente en Tennessee y Louisiana. Y la capital de Louisiana no es otra que New Orleans. Y aquí sí que ya está todo el mundo de acuerdo en que, sean cuales sean sus antecedentes y orígenes, el jazz se consolida en New Orleans.

 

Y eso ocurrió en los últimos años del siglo XIX y primeros del XX, periodo en que New Orleans se convirtió en una ciudad alegre, con música en las calles, importante vida nocturna, numerosos bares y clubs y aumento de la prostitución. Y esto hizo que sus autoridades municipales adoptaran la decisión, en el año 1897, de circunscribir estas actividades a una zona o barrio concreto de la ciudad, que se denominó Storyville, tomando su nombre del concejal que lo propuso, Sidney Story. Storyville se convirtió así en un barrio de ocio, lleno de clubs nocturnos en los que recalaron todos los músicos de la ciudad para tocar, dando origen a las primeras bandas de jazz importantes. Y así fue hasta el año 1917 en que las autoridades federales, por encima de las municipales, decidieron acabar con esa situación y aprobaron el cierre e incluso la demolición de muchos edificios para construir un nuevo barrio. Pero a esas alturas ya eran muchas las bandas e intérpretes que se habían hecho famosos y ante esa situación decidieron emigrar a otras ciudades, principalmente Chicago y New York, ciudades altamente pobladas y con suficiente vida nocturna y locales en los que actuar, además de ser ciudades en las que había dinero. Varios de estos músicos, como Jelly Roll Morton, Joe King Oliver o Louis Armstrong, que ya estaba tocando con King Oliver, se incorporaron a orquestas locales que tenían una mayor presencia de músicos blancos y más basadas en los aspectos melódicos y los arreglos orquestales escritos que en la rítmica y la técnica de improvisación que llegó de la música hot de New Orleans. La conjunción de estos dos estilos, la aportación que hizo cada uno de ellos al otro, más la incorporación de algunos instrumentos nuevos como el saxofón y la consolidación de los "solos" como parte integrante de las interpretaciones fue lo que creó un estilo nuevo que se reconoció definitivamente como New York con la aparición de la orquesta de Fletcher Henderson. El estilo New York se mantuvo como imperante durante la década de 1920 y hasta la llegada de la llamada era del Swing.

 

Los diferentes estilos de jazz se han ido sucediendo y superponiendo sin desbancar ninguno de ellos a su precedente y conviviendo todos. Y en New York, que es una ciudad cosmopolita donde las haya, así es, porque si buscas Dixieland lo tienes, al igual que Blues, misas Gospel, Boogie-Woogie, Swing, Bebop, Cool, Latin o cualquier otro estilo, si bien es cierto que no olvida que fue la ciudad que creó un nuevo estilo de componer e interpretar jazz que revolucionó esta música abriéndola al mundo entero.

 

Y ahora debería dar un salto en el tiempo para situarme en la actualidad del jazz en New York. Pero antes de entrar en materia, de hablar del panorama actual del jazz en New York, de sus locales y de algunas de las actuaciones a las que he podido asistir, quiero hablar de la visita que hice, muy especial para mí, a la Casa Museo de Louis Armstrong. Si hay un músico que el mundo entero, aficionados o no, identifica con el jazz, ese es Armstrong. Nacido en un barrio pobre de New Orleans, empezó a tocar la corneta y más tarde la trompeta en la banda del reformatorio para niños abandonados en el que pasó algunos años de su infancia, quizá fuera ese el motivo por el que se ocupó tanto de los niños durante su permanencia en New York, que fue la mayor parte de su vida. Cuando salió del reformatorio con trece años, empezó a tocar en algunos de los locales de Storyville, compaginándolo con trabajos esporádicos que iba consiguiendo. Fue entonces cuando conoció al trompetista Joe King Oliver. Tras el cierre de Storyville, King Oliver marchó a Chicago y cuando creó su propia orquesta llamó a Armstrong para que se uniera a ella. Dos años más tarde, en 1924, Louis Armstrong estaba tocando con una de las mejores orquestas de New York, la de Fletcher Henderson. A partir de ahí su carrera fue fulgurante, convirtiéndose en el músico de jazz más conocido internacionalmente. Su enorme popularidad es comparable a la alta consideración que ha tenido siempre de la crítica más exigente. Y esa unión del aplauso cuantitativo y cualitativo es algo que han conseguido muy pocos.

 

Así que nos fuimos (el viaje fue familiar) a ver su casa de Corona en Queens, en la que vivió con su cuarta y última esposa, Lucille, desde 1943 hasta su fallecimiento en 1971, y que ha sido declarada monumento histórico. Necesitaba yo respirar, sin ningún tipo de fetichismo, el ambiente de esa casa, además de visitarla por el interés que tienen los objetos, colecciones y grabaciones que en ella se exhiben. Las visitas son guiadas cada hora dentro del horario establecido, que puede consultarse en su web http://www.louisarmstronghouse.org. Fui a verla y aquí dejo una pequeña muestra fotográfica de mi visita.

 

HouseLouisArmstrong1 

Fachada principal y jardín de la Casa Museo de Louis Armstrong

 

HouseLouisArmstrong2 

Placa conmemorativa de la designación como monumento histórico

 

Como en muchos otros lugares, no se permiten las fotos en el interior.

 

Y ahora sí, ya me centro en el panorama actual del jazz en New York y en las interesantes propuestas que ofrece, empezando por relacionar algunos de los clubs y locales más conocidos.

 

La mayoría de los clubs de jazz de New York se encuentran en Manhattan y quizá el más antiguo de todos sea el 55 Bar, abierto en 1919, que fue una de las tabernas en las que se servían bebidas alcohólicas clandestinamente en la época de la prohibición (locales conocidos con el término de speakeasy), un local pequeño con una entrada difícil de identificar y donde hay actuaciones de jazz todos los días. Otros locales que se pueden incluir en el grupo de los que perduran desde antes de la segunda guerra mundial son el Village Vanguard, abierto en 1925 y que es uno de los clubs de jazz más famosos del mundo, y Arthur's Tavern que existe desde 1937 o ya años más tarde Birdland (1949), tomando el nombre de uno de los saxofonistas más grandes de esa época (y de todas), Charlie Parker, apodado "Bird", un club que ha tenido dos ubicaciones diferentes antes de la actual, situada en el Midtown, en la calle 44 y no muy lejos de Times Square.

 

Birdland 

Birdland Jazz Club

 

Birdland fue un club de jazz que marcó una época en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX, años en los que pasaron por este club los mejores intérpretes del momento, y que en los últimos tiempos ha vuelto a ser un referente del jazz mundial.

 

Otros locales más actuales y conocidos mundialmente son Small, Smoke, Jazz Standard y por supuesto Blue Note y Jazz at Lincoln Center que se encuentra dentro del Time Warner Center. Y dejemos para los más snobs y económicamente fuertes el Café del Hotel Carlyle, donde Woody Allen toca el clarinete con la New Orleans Jazz Band todos los lunes.

 

Pero hay tantos clubs, restaurantes y locales en New York en los que escuchar jazz que quizá lo mejor sea remitir a los lectores a alguna de las webs que los recogen y una de las más completas es la de Gordon Polatnick, que se puede visitar en http://www.ny.com/clubs/jazz/ y hay unas cuantas más.

 

Cada uno de estos locales merecería un artículo específico, pero para ese menester sería necesario haber estado algo más de una semana. Así que me centraré sólo en algunos de ellos, pero eso será en el siguiente artículo.

 

 

 

 

 

 

Ultima modificacion el Jueves 18 de Septiembre de 2014 22:56
Leopoldo Simó

Leopoldo Simó

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1 comentario

  • Enlace comentario Carlos Viernes 03 de Mayo de 2013 11:29 Publicado por Carlos

    Otra vez más, muchas gracias. Un placer leer tu artículo sobre Nueva York. Además de disfrutar leyéndolo, ya me has dado una pequeña guía para cuando visite esa ciudad que todo el mundo insiste en que no debo perderme.

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