Domingo 21 de Agosto de 2011 13:40

62 Referencias disponibles sobre 4 Reales Macuquinas

por Ernesto Gutiérrez Guinea
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En cualquier campo del coleccionismo de monedas en el que nos adentremos, es de todo punto necesario que nos hagamos con mayor cantidad de material impreso que trate del tipo de monedas que estamos interesados en coleccionar. Es absolutamente ilógico el gastar una cantidad periódica de cierta importancia en adquirir monedas, sin que antes hayamos invertido una cantidad incomparablemente mas modesta en haber adquirido todo el material publicado que se pueda poner a nuestro alcance.
La parte mas asequible de este material son los catálogos disponibles, generalmente en español, en los que para periodos concretos de nuestra numismática se nos indique el precio estimado para las monedas españolas acuñadas en la península o en los territorios americanos bajo soberanía española. Existen catálogos referidos a monedas posteriores al euro, posteriores a 1868 con la introducción de la peseta, posteriores a 1833 con el comienzo del reinado de Isabel II, posteriores a 1908 con el reinado de José Napoleón, posteriores a 1700 con la entrada de la Casa de Borbón, posteriores a los Reyes Católicos, posteriores a la toma de Toledo por Alfonso VI e incluso posteriores al comienzo del Reino Visigodo en España con Ataulfo.
Por supuesto, si retrocedemos mas aun nos encontramos con la gran obra de Leandre Villaronga sobre la moneda hispanica y los trabajos de Vives y Beltrán ya desde un punto de vista mas universitario que comercial. Si nos salimos del campo de la moneda española, en nuestra obra anterior “El Valor de los Sestercios” ya hemos citado las obras significativas que pueden orientarnos en el campo de la Moneda Romana. Dentro del campo de la numismática moderna (posterior a la Edad Media) cuando analicemos en otros volúmenes las piezas mas significativas, ya iremos citando los catálogos nacionales mas completos a considerar, país por país. Valga ahora simplemente hacer referencia a la publicaciones de KRAUSe que de la pretensión inicial de tener todas las monedas a nivel mundial desde 1870 aproximadamente en un solo volumen como se indicaba en la primera edición de 1972, ha pasado a cubrir todas las monedas por fecha y Ceca acuñadas desde 1600 hasta la actualidad, claro está que ya no en un único tomo sino aproximadamente con un tomo por siglo. Realmente resulta sorprendente el encontrar, caso  que se produce con gran frecuencia, que personas que han hecho del comercio numismático su ocupación principal y personas que gastan al mes mas de 500€ en comprar monedas, se puedan permitir el lujo de prescindir de la consulta de obras tan básicas como a las que nos hemos referido.
Por supuesto que no basta con ojear con frecuencia una gran variedad de catálogos para adquirir monedas con un mínimo conocimiento de causa, sino que es necesario completar este conocimiento  con la experiencia que proporciona el contemplar, palpar y visualizar con nuestra lupa la mayor cantidad posible de ejemplares a nuestro alcance, pero primero para comenzar a introducirnos en un determinado campo y luego para fijar los conocimientos que vayamos adquiriendo, la consulta de este tipo de obras es imprescindible.
La segunda fuente que debemos manejar para nuestra información es la de los catálogos de subastas, en especial los de las grandes firmas internacionales como: Spink, Stack, Goldberg, Ponterio, Sedwck, Raush, Triton, Ars Clasica, o Aureo-Calicó y Cayón entre las españolas. Ahora bien este material, a diferencia de los catálogos que cubren todo tipos de piezas y son muy baratos de adquirir, normalmente solo incluyen piezas de una cierta calidad, con un precio que suele estar comprendido entre los 300 y los 3.000 €, por lo que no es rentable suscribirse a menos que nuestra inversión mensual en monedas esté en consonancia con estas cifras.

FIGURA 62.1


Si tenemos una cierta costumbre en el acceso a Internet, podemos consultar este material, en especial los catálogos de subastas, en forma gratuita siempre que estemos suficientemente atentos para acceder a cada catálogo en las fechas en que esté disponible en la Red a partir del momento de la convocatoria de la subasta hasta varias semanas después de la adjudicación. De esta manera, tendríamos también acceso a los precios a los que se han adjudicado las piezas, lo que nos dará la perspectiva real de cuál es la situación del mercado en un momento dado.
También, para evaluar el precio concreto que debe ser nuestro límite en una subasta, ya sea presencial, por teléfono, por correo o por Internet, si la pieza tiene un precio suficientemente importante, nos será de interés buscar en las bases de datos de monedas adquiridas en las subastas mas significativas dentro de los últimos años. Esta información es normalmente de acceso gratuito para las adjudicaciones mas recientes (normalmente de los seis últimos meses), pero si nos registramos y abonamos una pequeña cantidad por consulta, esta información suele ser disponible a partir del año 2000, aproximadamente. También es aconsejable la subscripción a algún tipo de revistas periódicas españolas, alemanas o americanas especialmente, con objeto de tener información actualizada sobre comerciantes numismáticos, resultados de ventas públicas o convenciones numismáticas.
Esta necesidad de disponer de material de referencia es particularmente acuciante en el caso de las Macuquinas, ya que su valor se encuentra frecuentemente condicionado, no solo por su grado de conservación, rareza y pátina como ocurre, por ejemplo, con los Sestercios, sino por la legibilidad de los datos de identificación, especialmente fecha, Ceca y Ensayador, por lo que solo el análisis de ejemplares concretos con una comparación razonada de características de piezas de las que conozcamos sus precios reales, nos pueda permitir conocer el valor de mercado de un ejemplar determinado,  partir de las orientaciones generales que nos proporcionen catálogos o convocatorias de subastas.
Esta terea de orientación es la que pretende realizar esta obra que con el nombre “El Valor de las Macuquinas” recopila las entradas publicadas en el Blog “El Valor de las Monedas” de Administraciondigital.com. De esta manera, las orientaciones bibliográficas las iremos proporcionando en la medida en que vayamos haciendo referencia a cada tipo de monedas y a cada periodo de tiempo.
Las primeras referencias sistemáticas a la monedas Macuquinas españolas de 4 y 8 Reales entre los reinados de Carlos I (siglo XVI) y Carlos III (siglo XVIII) es el libro “Monedas Hispano- Cristianas” publicado en tres tomos por Heiss en 1865. En esta obra, reeditada por Juan Cayón en 1975 y cuyos ejemplares son adquiribles a precio razonable sin dificultar alguna, se describe y valora (en precios de la época) la práctica totalidad de todos los tipos de piezas (lógicamente sin particularizar por Ceca o año de emisión) emitidas desde Alfonso VI hasta Isabel II, incluyendo las de Imperio Español en Europa y América. Dado el estado de la fotografía en la época cada pieza se dibuja cuidadosamente a plumilla.
La siguiente publicación editada en 1892 en cuatro tomos que entre otras incluye las piezas Macuquinas de 4 y 8 Reales es el “Catalogo de la Colección de Manual Vidal Cuadras”. La obra contiene fotografías de improntas de gran parte de las piezas de la colección que presenta como en el caso anterior las piezas de la totalidad del Imperio Español, así como las acuñaciones romanas, prerromanas y visigóticas. La obra ha sido reeditada en 1975, considerándose la colección como la mayor siempre reunida en manos de un particular.
Aunque por el momento no entraremos en su análisis, por no incluir monedas de 4 Reales, tenemos después la obra de Adolfo Herrera “El Duro” en 2 tomos, (HERRERA 1914), publicada en 1914 y reeditada por  Juan Cayón en 1992 incluyendo estimación de valores en ese fecha, así como “El Estudio de los Reales de a 8” de Tomas Dasí, editada en 1950 en cinco tomos, algunos de cuyo ejemplares son todavía adquiribles. También en el campo de los 8 Reales es especialmente significativo el libro de Gabriel Calbetó (CALBETÓ 1970) “Compendio de los Reales a 8”, editado en dos tomos en 1970, incluyendo fotografías de la práctica totalidad de todas las Cecas y fechas de monedas de 8 Reales (incluyendo las Macuquinas) conocidas hasta la fecha, con indicación de rareza y precio de cada moneda en dólares. Anteriormente se habían producido las dos ediciones (1955 y 1965) de la obra de José de Yriarte y Leopoldo Lopez-Chaves “Catálogo de Reales de a 8 Españoles  (YRIARTE 1965) con fotográfias para muchas de las fechas conocidas  e indicación de precios en dólares.

FIGURA 62.2


Recorriendo referencias de los Reales de a 4 emitidos en Cecas hispanoamericanas, tenemos otras dos publicaciones, aunque en ellas no se recogen indicaciones de precios. Se trata del “Catálogo de la Colección Gutag” de 1929 elaborado por Adams, y del “Diccionario de la Moneda Hispano-Americana de Humberto Burzio, publicado en tres tomos en 1958.
La primera obra que se ocupa específicamente de los Reales de a 4, no solo españoles e hispanoamericanos sino de todo el territorio europeo del Imperio Español es el excelente trabajo de J.Pellicer “El Medio Duro” (PELLICER 1971), publicado en 1971 con índices de rareza, fotografías de bastantes piezas y estimación de precios en dólares. Desgraciadamente, es una obra completamente agotada, aunque aparece esporádicamente en ventas públicas de bibliografía numismática.
Respecto a catálogos americanos que incorporen las piezas peninsulares de 8 Reales macuquinas por tipos, citaremos el “Word Crowns and Talers” de Davenport (DAVENPORT 1984) y por lo que se refiere a las piezas de 8 Reales Macuquinas hispanoamericanas “Silver Dollars of North and South América” de Wayte Raymond (RAYMOND 1964). Finalmente respecto a piezas de 4 y 8 Reales Macuquinas peninsulares y coloniales, tenemos el gran trabajo de Krause y Mishler “Spain, Portugual and The New World” (KRAUSE 2002) con precios para cada denominación, Ceca y año en 4 grados de conservación. 
Respecto a catálogos de subastas para Reales de a 4 específicamente, haremos referencia a la mayor subasta de este tipo de piezas para el periodo de la Casa de Austria de la que tenemos noticia, realizada el 14 de diciembre de 2000 por Juan Cayón (SUBASTA CAYON 2000) en la que se ofrecían 258 ejemplares de esta piezas, adjudicadas en su mayor parte. También para 4 y 8 Reales haremos referencia a la subasta de la colección Sellschopp de piezas de Lima y Potosí realizada en el 14 y 15 de septiembre de 1988 (SELLESCHOP 1988) y a la de la colección de monedas de plata hispanoamericanas de Paul Karon subastada el 9 de diciembre de 1989 (KARON 1989) y a la subasta de Hans Schulman celebrada en 1982 de moneda sudamericana, llevada a cabo por la Galería de Monedas de Nueva York.
Respecto a catálogos de monedas que incluyan 4 y 8 Reales macuquinos referenciamos las obras capitales de Juan Cayón (CAYON)  en colaboración con Carlos Castan o los hermanos Cayón hijos de Juan,  en sus ediciones de 1975,1980 y 1998 “Las Monedas Españolas,” de Xavier Calicó (CALICÓ) en colaboración con su hermano Ferrán o J.Trigo en sus ediciones de 1981, 1988,1994 y 2008 para las Casas de Austria y de Borbón y de José Vicente (VICENTI) “Catalogo general de la Moneda Española” y sus ediciones de 1968 y 1978.

FIGURA 62.3


Por último, con objeto de completar la panorámica de la evolución de los precios de las Macuquinas desde los años 60, utilizaremos el catálogo de la subasta de mayo de 1967 de una colección de monedas antiguas de España realizada por la Bolsa Cultural Numismática (BOLSA CULTURAL 1967).
La FIGURA 62.1 muestra un ejemplar de 4 Reales acuñado en 1595 en la Ceca de Sevilla. El diseño de anverso y reverso es similar al de las piezas que aparecen en la entrada anterior, especialmente a la de la FIGURA 61.3 fechada en 1596 en la que ya aparecen los castillos esquematizados con doble línea horizontal bajo las almenas que serán características de las acuñaciones sevillanas hasta 1611, también distintivas de las acuñaciones de Potosí fechadas en esta misma época, según señala Sellschopp.
La pieza ha sido producida con un sistema de fabricación similar al de la mayor parte de las acuñaciones de la Ceca de Sevilla de este época, en el que los golpes de martillo se realizan sobre una barra de plata (cob) procediéndose a posteriori al corte a escoplo de los bordes de la moneda para separarlo de la barra, lo que hace que la parte del canto correspondiente a los bordes de la barra, aparezcan expandidos, mientras que los bordes cortados a escoplo, no lo están. Este procedimiento difiere substancialmente del empleado en Potosí, por ejemplo, en el que el examen de las piezas revela que fueron cortadas y ajustado su peso antes del golpe de martillo que realizaba la acuñación de los cospeles.
La pieza es un claro F con gastaje generalizado, pero con la mayor parte del diseño visible, lo que correspondería a un valor de 200€. Ahora bien, a la izquierda del escudo, la denominación (IIII) es algo visible aunque no la Ceca (S), ni el ensayador (B) lo que reduce el precio de mercado a 150€, aunque por el arte de la pieza es segura su atribución a Sevilla siendo B (Juan Vicente Bravo) el único Ensayador que operaba en esta Ceca en 1595.

FIGURA 62.4

Con la pieza de la FIGURA 62.2 se cierran las emisiones de 4 Reales de Felipe II de Sevilla en las que la fecha aparece en lo que venimos denominando anverso (por el hecho de aparecer en primer lugar en las reproducciones fotográficas de estas piezas ) en vertical a la derecha de escudo, de acuerdo con lo prescrito por la Ordenanza del Escorial de 2 de Julio de 1588 que obligaba a situar en la pieza el año de acuñación, para identificar a los responsables de posibles alteraciones de peso y ley.

En la pieza se observa lo que será muy frecuente en las Macuquinas, lo que llamamos una sobrefecha ya que el 7 de 1597 esta acuñado sobre el 6 de 1596, debido probablemente a que el cambio de diseño de las piezas que debería aparecer a partir de 1597, con la adición del escudete de Portugual y el cambio de leyenda de PHILIPPVS DEI GRATIA HISPANIARVM REX o PHILIPPVS D G OMNIVM HISPAN REGNORVM REX, aun no estaba gravado para la acuñación, por lo que antes de ello se usaron los antiguos cuños de 1596, regravando un 7 encima del 6 anterior.

La pieza tiene una conservación F por presentar igual que la anterior desgaste generalizado, aunque uniforme. En este caso el valor correspondiente a este grado, 200€ lo reduciremos a un precio de mercado de 100€, mas bajo que el de la pieza anterior ya que a la falta de legibilidad de Ceca y Ensayador se suma la existencia de una grieta y un tamaño inferior del módulo.
La pieza de la FIGURA 62.3 ya presenta el diseño tipo OMNIVM al que acabamos de hacer referencia, con escudete de Portugal y la leyenda enmarcada por un circulo. CALICÓ señalaba en las ediciones anteriores a 2008, la existencia de la pieza de 4 Reales de Sevilla tipo OMNIVM fechada en 1597 mientras que en la de 2008, la omite por no haber podido contrastar su existencia. Sin embargo, CAYON 1988 incluye esta pieza, mientras en las ediciones anteriores solo se refleja el 4 Reales de Sevilla de 1597 con la Ceca en vertical en el anverso.
Esta pieza se encuentra en una conservación algo mejor que las anteriores por lo que la asignaremos el grado F+, destacando la visibilidad de los castillos del borde del escudete de Portugal. A ello correspondería un valor de 280€ que prácticamente mantendremos con un precio de mercado de 300€, ya que tanto los 4 dígitos de la fecha, como las siglas de Ceca y Ensayador son visibles, siendo la oquedad que aparece a la derecha es producto de la acuñación.
La pieza de la FIGURA 62.4 corresponde a un 4 Reales de Felipe III acuñado en Sevilla 1609. Aunque la Ceca y el Ensayador no son en absoluto visibles, los tipos de castillos y leones nos indican que la pieza está acuñada en Sevilla por el Ensayador B. La fecha y el tipo de letra de los caracteres HISP nos indican que presumiblemente corresponde al tipo OMNIVM acuñado en Sevilla antes de 1611, aunque conocemos piezas de 1609 con Ensayador B y leyenda sin OMNIVM que también debieron ser acuñados en 1610. Aparte de la deficiente acuñación la pieza está muy circulada por lo que su grado sería VG- con un valor de 100€ que reduciríamos a un precio de mercado de 85€ por falta de Ceca y Ensayador.

FIGURA 62.5

Por último, la pieza de la FIGURA 62.5 corresponde a un 4 Reales de Sevilla tipo OMNIVM acuñado en el año 1610, último año conocido de este tipo en Sevilla para 4 Reales. La pieza es muy legible como consecuencia de su gran módulo que permite apreciar con claridad la Ceca (S), el Ensayador (B) y las letras NI en el anverso y REGNOR en el reverso que identifican al tipo OMNIVM. Sin embargo solo se visualizaN las partes bajas de los tres primeros dígitos de la fecha (161). En este sentido, el cuarto dígito solo podría ser un 0, ya que no se conocen piezas de 4 Reales tipo OMNIVM posteriores a 1610. El desgaste afecta solamente a las partes altas del diseño, lo que nos llevaría a un VF con un valor de 400€. Sin embargo, como ya hemos indicado en la entrada anterior, el hecho de que el último dígito no sea identificable reduciría su precio hasta 9 veces. Es este caso, dado que la fecha puede ser determinada en la forma expuesta, la reducción sería de unas 3 veces, dando un precio de mercado de 110€.

 

Ultima modificacion el Lunes 29 de Agosto de 2011 11:21
Ernesto Gutiérrez Guinea

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